Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Como héroes
fueron recibidos, la tarde de este lunes, los peloteritos de la selección de la
Liga Oriente de Nuevo Laredo, categoría 11-12 años, quienes representaron a
México en la Serie Mundial de Ligas Pequeñas en Williamsport, Pensilvania.
En
el campito de beisbol de la Liga Oriente se concentraron los peloteritos
quienes recibieron un reconocimiento por parte de las autoridades municipales.
El
cátcher Jesús Eduardo Abrego comentó que ”para aprender más, para jugar con
otros niños, con otras ciudades, con otros países y aprender a ver que beisbol
juegan ellos”.
Los
beisbolistas fueron eliminados en la semifinal frente a Panamá por victoria de
2-1.
Con
un cuadrangular de James González y uno en base, los panameños dejaron fuera a
la novena neolaredense que terminó con una marca de tres triunfos por dos
derrotas, luego de ganarle a Uganda, China Taipei y Curacao.
Félix
Díaz, pitcher y primera base relató que ”todos estaban fuertes, no hay ninguno,
no hay ninguno que estaba fácil porque
para llegar allá tienes, todos tienen que jugar bien”.
Ramón
Ballina, pitcher de la Selección logró con sus compañeros de equipo, que por
segunda vez en la historia, Nuevo Laredo, estuviera en Williamsport.
“Era
mi sueño, se cumplió, pues estoy muy feliz”, refirió.
Con
cuadrangulares, outs y carreras, los beisbolistas hicieron vibrar a los
mexicanos durante una semana e hicieron realidad el sueño de todo niño
beisbolista: asistir a la Serie Mundial de Ligas Pequeñas en Williamsport.
Diana
González, una madre de familia expresó: ”los niños hicieron su máximo esfuerzo
por representar a Nuevo Laredo, a Tamaulipas, a México”.
En
la historia de los libros de Williamsport quedó el Juego Perfecto combinado que
realizaron Félix Díaz, Gerardo Moreno y
Joel Turrubiates contra el equipo de Uganda.
Fernando
Ríos, Manager de Selección de Liga Oriente de Nuevo Laredo destacó: ”es juego
perfecto combinado, se queda en los libros de Williamsport oficialmente aunque
haya sido de cuatro entradas”.
La Liga Oriente de Nuevo
Laredo tiene en su historia grandes hazañas de beisbolistas que en un pequeño
campito a diario entrenan para convertir sus sueños en realidad.