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Sección: Nacional / General
Sugiere BID a AL fortalecer instituciones fiscales para crecer más
En el nuevo libro “Las instituciones fiscales del mañana”, el organismo multilateral destaca que en las dos últimas décadas la región ha avanzado significativamente en el desarrollo social y económico
27/08/2012 | Actualizada a las 14:13h
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México, (Notimex).- Los países de América Latina y el Caribe podrían
generar mayor productividad, innovación y crecimiento, si toman medidas
adicionales para mejorar sus instituciones fiscales, estima el Banco
Interamericano de Desarrollo (BID).
En el nuevo libro “Las
instituciones fiscales del mañana”, el organismo multilateral destaca que en
las dos últimas décadas la región ha avanzado significativamente en el
desarrollo social y económico.
En la publicación describe cómo
el ejercicio de la disciplina fiscal permitió que muchos países dejaran atrás
los episodios de volatilidad, alta inflación y devaluaciones que caracterizaron
a las décadas pasadas.
Los beneficios de esa disciplina
se hicieron evidentes durante la reciente crisis económica global, pues la
región demostró capacidad de resistencia y una vigorosa recuperación, agrega.
Según los autores del libro,
América Latina y el Caribe podrían consolidar estos logros, en tanto sus
gobiernos adopten alternativas para instituciones fiscales con potencial para
promover el crecimiento económico y el bienestar de la población.
Estas alternativas incluyen
reglas fiscales que toman en cuenta los ciclos económicos, los presupuestos basados
en desempeño, los sistemas integrados de administración financiera, las
políticas de apoyo a las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) y los incentivos
a la innovación.
“La región está transitando por
una transformación en sus instituciones fiscales para evitar las crisis y
errores del pasado y destrabar su potencial de desarrollo”, comentó Ana
Corbacho, asesora económica senior del Departamento de Instituciones para el
Desarrollo del BID y coordinadora de la nueva publicación.
En el texto se plantea la
importancia de adoptar reglas fiscales claras pero flexibles, que minimicen los
déficits y aumenten el ahorro en épocas de prosperidad para poder tener mayor
margen de maniobra durante las crisis y fomentar la recuperación, incluso luego
de desastres naturales.
Asimismo, señala la necesidad de
fijar objetivos claros en el proceso presupuestario, como la efectividad
macroeconómica, la eficiencia en la asignación y uso de recursos y la
transparencia en su gestión.
Para que un presupuesto basado en
desempeño sea efectivo, expone, debe contar con sistemas de monitoreo y
evaluación, incentivos para que las acciones de los funcionarios se apeguen con
los resultados esperados, y desarrollo de capacidades institucionales.
A su vez, el BID destaca que la
adopción de sistemas integrados de administración financiera permite a los
países mejorar no solamente el flujo de información por medio de la tecnología,
sino también la gestión estratégica de la administración pública.
También plantea que más allá de
mejorar la eficiencia y los procesos administrativos, el fortalecimiento de las
instituciones fiscales permitirá mejorar la productividad de las Pymes, un gran
desafío pendiente de la región.
La publicación agrega que esa
mejora se deriva del hecho de que la política fiscal es uno de los factores
decisivos para la productividad de las Pymes.
Por ello considera aconsejable
que los países adopten políticas fiscales que apoyen la formalización y la
expansión de las empresas, para dar así un impulso al crecimiento económico.
El libro concluye abordando el
problema de la falta de innovación, partiendo de la base de que las empresas de
esta región invierten relativamente poco en investigación y desarrollo
(aproximadamente una cuarta parte de lo que destinan las empresas europeas),
los autores analizan posibles herramientas fiscales como las subvenciones
directas y los incentivos impositivos.
“Las instituciones fiscales del
mañana”, primera obra de la serie “Instituciones para la gente”, señala que si
bien los países latinoamericanos y caribeños tienen mucho camino que recorrer,
han aprovechado lecciones aprendidas de crisis pasadas para mejorar sus
instituciones fiscales con una visión de destrabar el potencial de desarrollo
de la región.
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