Hoy es Viernes 12 de Junio del 2026


Sección: Editoriales / Entre Nos

Útiles escolares que no se entregaron

Por: Carlos Santamaría Ochoa 26/08/2012 | Actualizada a las 16:47h
La Nota se ha leído 3633 Veces


Hace unos días, el gobierno del estado, en voz del jefe del Ejecutivo, el gobernador Egidio Torre Cantú, hizo un pronunciamiento sobre la educación, en el que exhortó a los estudiantes de todos los niveles a hacer su mejor esfuerzo, entregar mucho entusiasmo a sus estudios y de una u otra forma, merecer el derecho a la educación que, si bien es cierto que la Constitución lo garantiza, es un derecho que hacemos posible padres, maestros, directivos y autoridades, sin lugar a dudas.
 
En ese día, el gobernador informó sobre una muy importante inversión económica que hizo la administración estatal para dotar de paquetes de cuadernos, lápices, borradores y otras cosas a la totalidad de los alumnos de preescolar, primaria, secundaria y en algunos casos, bachillerato.
 
No es fácil para la administración disponer de un recurso para la adquisición de útiles escolares que son, a decir verdad, obligación de los padres de familia, pero que hemos sido apoyados por la administración estatal. Egidio Torre ha insistido en que debemos ver la manera en que todos nuestros muchachos cuenten con su preparación adecuada.
 
Sin embargo, algunos directores, maestros o trabajadores no hicieron la tarea adecuadamente, y muchos niños se quedaron sin útiles escolares.
 
Se habla de la autorización de créditos para comprar útiles, pero esa no es la solución, y suponemos que la autoridad debe hacer cumplir los ordenamientos necesarios porque, entonces, ¿de qué sirve la autoridad si no se le hace caso?
 
Veamos: en algunos planteles nos dijeron los directores que entregaron los útiles escolares desde que se inscribieron los estudiantes, es decir, antes de salir de vacaciones, pero los padres de familia aseguran lo contrario. En otros casos, nos dijeron que tenían material para los niños ya inscritos años antes, y que los de nuevo ingreso no tenían derecho al paquete de útiles.
 
Pensamos que si la autoridad escucha este pretexto, seguramente pone en la calle a quienes marginan a los nuevos estudiantes, porque el mandatario fue claro: útiles para todos, y para ello, dispuso que no se limitara la inversión. Así de claro.
 
No consideramos prudente que a los niños no se les entregue un recurso que fue ordenado desde la titularidad del Ejecutivo, que el gobernador anunció y exigió se cumpliera, y que el secretario Guerra seguramente pasó la indicación.
 
Alguien, insistimos, no hizo las cosas bien, y da en qué pensar, porque hay quien piensa inclusive que se llevaron los cuadernos para hacer mal uso de ellos o para venderlos.
 
Mucho muy necesaria se hace una investigación al respecto, porque el recurso fue autorizado, fue ejercido, pero no se cumplió con su objetivo. Grave,  muy grave, sin lugar a dudas.
 
Por otra parte, los padres se quejan de los uniformes, porque son muy caros y les exigen que se compren en cierta tienda únicamente. Eso daña la economía familiar, y sabemos que por ley no se puede obligar al uso de éstos.
 
¿Habrá quien ponga una solución a esta anomalía?
 
Nos exigen engrapar los cuadernos y libros, coserlos, hacer cuadernos de 150 o 200 hojas, y pensamos que si es tan importante todo este tipo de observaciones más que mejorar la calidad de la educación.
 
Se centran en el forro de cuadernos, en el cosido de los mismos, en un afán de hacerse notar los profesores. Nosotros somos de la idea de que, antes de exigir este tipo de aspectos superficiales y vanos, debieran preocuparse porque los muchachos aprendan en sus clases.
 
El forrar o no los cuadernos es para el “ego” de los maestros, no para mejorar la calidad de la educación que, finalmente, es lo que nos interesa.
 
Habrá que hacer todos estos caprichos, porque si no, nuestros hijos pagarán las consecuencias en aquello que algunos llaman “represalias”, y otros solamente, “indicaciones del profesor”.
  Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx

Carlos David Santamaría Ochoa,

(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.

Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).

Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.

Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.

Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.

Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
adadasdas
HoyTamaulipas.net Derechos Reservados 2016
Tel: (834) 688-5326