Por: Carlos Santamaría Ochoa22/12/2011 | Actualizada a las 16:33h
La Nota se ha leído 1336 Veces
Cierto,
todos los tamaulipecos queremos que nos garantice el Estado una seguridad mayor
en todos sentidos, a fin de poder salir a la calle tranquilos, de poder dejar
la casa sola sin la angustia de regresar y encontrarla desvalijada, de poder
caminar por estas calles hermosas que la capital tiene sin el miedo a ser
asaltados.
La seguridad es la principal de las necesidades que se debe atender, cubrir, y
conjurar los probables peligros que pudiera haber en el caso de que no se tenga
la certeza de encontrar todo lo que tenemos en su lugar, es decir, no llevarnos
los chascos de siempre cuando te roban lo que es tuyo.
Todos estos temas los escuchamos en los cafés, centros nocturnos y en la misma
calle: todos queremos más seguridad y la autoridad lo sabe. En ese sentido, el
gobernador Egidio Torre Cantú ha insistido en la necesidad de mejorar lo ya
existente con refuerzos federales, estatales y que sumados a los grupos y
equipos municipales, puedan garantizar a usted y a mí la seguridad que tanto
peleamos.
En ese sentido, el procurador del estado Bolívar Hernández Garza ha hecho
algunas recomendaciones para evitar encontrar sorpresas desagradables al
regreso a casa. Algunos de nosotros, preferimos estar en casa para las fiestas
de fin de año, sin embargo, muchos más, optamos por salir a visitar a los
hermanos, padres, suegros o algún otro familiar.
Dejamos la casa sola, la encargamos con los vecinos, que ya no es mucha
garantía en nuestro tiempo en vida.
Y decimos lo anterior porque la impunidad con que están actuando los ladrones
domiciliarios es alarmante y preocupante; el procurador Hernández ha insistido
en que debemos dejar bien cerrada la casa, sin instalaciones de gas o
eléctricas que pudieran dar una pista o alguna otra cosa para ser robados.
Nos enfrentamos aun grupo perfecta ente
organizado, y es lo que tenemos que evitar todos.
Las medidas de prevención no son exclusivas de la temporada navideña: debiéramos
instrumentarlas todo el año para evitar conflictos que chocan con nuestras
emociones y nos dejan totalmente desamparados.
El funcionario nos pide cerrar bien los domicilios, encargarlos y otras cosas;
nosotros queremos también solicitar que haya una vigilancia más intensiva, pero
lo más importante: que los resultados de las pesquisas sean reales y se deje de
evitar la investigación a profundidad.
Sabemos que hay muchos individuos que están aprovechando las circunstancias
actuales para delinquir, sin tener más antecedentes o ligas enlaces que su poca
capacidad para entender que hay que respetar lo de otros. A esos, hay que
tomarlos enérgicamente y encerrarlos, porque son una verdadera lacra social.
Insistimos mucho en este día en el cuidado que hay que tener de los
tradicionales “pacazos”, que no son más que el engaño de una o varias personas
para quitarnos el efectivo que llevamos encima.
Los pacazos son tradicionales en ciudades grandes, y en las que, como la
nuestra, no lo son tanto, pero que en esta temporada tienen un movimiento
inusitado.
El dinero es un bien material muy escaso en nuestros días, y es justo y
necesario cuidarlo en todos sentidos, así que, por favor,no tome riesgos innecesarios, porque el
patrimonio familiar puede resultar dañado.
En este sentido, hacemos el llamado a todos los que podemos traer unos pesos de
más en la bolsa, para cuidarlos, para extremar precauciones, y si salimos de
casa, igualmente tenemos que conformar estrategias que nos ayuden a cuidarnos
entre nosotros mismos: familiares, amigos y vecinos.
La labor de seguridad y protección es conjunta: autoridades y nosotros, porque
si una de las dos partes falla, el asunto se pondrá peliagudo, grave caótico.
No queremos eso para nadie. Vamos a poner nuestra parte, por favor.
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas