Por: Carlos Santamaría Ochoa20/12/2011 | Actualizada a las 18:03h
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Así
como hacemos cada 31 de diciembre, es interesante hacer un recuento de lo
vivido, bueno y no tanto, cuando llegan fechas que consideramos especiales, en
el entendido de que cada día que logramos vivir es una maravillosa oportunidad
para agradecer a quien pensamos es el Ser Supremo por lograr acumular riquezas:
emocionales, sentimentales y de experiencia, que las materiales y otras
similares son producto de una casualidad: llegan y se van igual que como lo
logramos obtener.
El poder agradecer por un año más de vida es especial, sin embargo, cada día
que nos levantamos, tratamos de hacer lo propio: desde que David era pequeño, y
se ha repetido con Daniela y Dafne, hemos iniciado el día con la vista al
oriente, cuando el Astro Rey asoma en el alba, iluminando el cielo con tonos
que van desde el negro profundo hasta el blanco, en una gama de amarillos y
rojo que nos ofrece un espectáculo distinto cada día, y como siempre, hermoso,
único e inigualable.
Somos personas agradecidas con al vida. Ahora que nos ha tocado vivir una racha
difícil en aspectos materiales, consideramos que la hemos superado con el amor
a la vida; vivir, por ejemplo, con diabetes, no es precisamente haberse sacado
la lotería o el premio del Sorteo Tec, sin embargo, tenemos la oportunidad de
aprender en cada jornada que los niveles de glucosa se alteran por distintas
causas y tenemos la obligación y derecho de aprender a controlar nuestras
acciones para que no haya repercusiones negativas.
Somos agradecidos con la vida, eso no tiene duda, y a pesar de los tropiezos,
damos las gracias al Supremo Ser por poder levantarnos y seguir caminando.
En un día como hoy, tenemos muchas cosas que pensar y agradecer, sin lugar a
dudas.
Proyectos, esperanzas, planes… mil cosas han pasado desde hace un año que
viajamos al aniversario para ser acompañados por los seres muy queridos; hoy,
los proyectos, algunos, se han cristalizado. Otros, sin embargo, están a la
espera de un nuevo estímulo, un empuje distinto y una estrategia que nos lleve
a alcanzarlos. Podemos hacerlo, y eso no tiene duda.
Dios lo sabe.
Agradecer porque estamos vivos, porque hay un México que quiere levantarse,
porque somos parte del Tamaulipas del nuevo milenio que busca mejorar en todos
aspectos, porque también somos la base de una hermosísima familia, la guía y
apoyo de tres maravillosos seres humanos. Porque somos parte de una estructura
que procura el que nuestros jóvenes estén mejor preparados para la vida que les
depara el destino, y porque les enseñamos a fabricar sus propias herramientas
que les lleven al éxito.
Gracias, también, por haber conocido gente y lugares maravillosos durante el
año 2011 que concluye en breve; gracias, siempre damos las gracias por las
experiencias que hemos logrado acumular como una invaluable riqueza que está
lejos del alcance de gente sin escrúpulos. Se han llevado todo lo material,
absolutamente todo, pero la parte humana, la parte fundamental que implica
vivencias amores, sentimientos y valores, no se puede ir de nosotros mientras
haya un halo de vida dentro de este cuerpo que es prestado y que ha servido
como instrumento para que mucha gente pueda alcanzar una mejor calidad de vida
en distintos aspectos.
Insistimos: somos muy agradecidos con la vida, y si en este momento el Ser
Supremo se presentara y nos cuestionara acerca de lo vivido y nos dijera que
qué nos gustaría tener más, seguramente le diríamos: “Gracias por todo, no me
falta nada, estoy en tus manos cuando me necesites”.
Gracias a la vida por estos momentos, por vivir con esos magníficos seres, por
las nuevas experiencias… por estar vivo.
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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