Por: Alberto Guerra Salazar16/12/2011 | Actualizada a las 22:31h
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Después
de más de un año de incumplir la norma constitucional de nombrar el cuerpo
completo del IFE, los diputados federales pusieron en manos de un grupo
ciudadano la designación de tres consejeros que, por supuesto, tienen identidades
partidistas. Por
culpa del retraso, el Instituto Federal Electoral funcionó a medio gas, cojo, a
paso de tortuga, pero eso sí, cobrando los consejeros sobre-sueldos fabulosos
con el pretexto de que cumplían sobre-cargas de trabajo. La
buena noticia es que los tres nuevos consejeros son personas de alto nivel
académico, expertas en temas electorales, con probada honestidad intelectual y
comprometidos por el escrutinio nacional al que estarán expuestos, a tener un
buen desempeño. En
sus respectivos discursos, los tres favorecidos reconocieron que el IFE ha
perdido credibilidad lo que no es ninguna novedad pero sí que lo digan quienes
tienen en sus manos la obligación de recuperarle seriedad. María
Marbán Laborde fue presidenta fundadora del Instituto de Transparencia y Acceso
a la Información, IFAI, un organismo que naufragó en Tamaulipas porque en el
arranque se le encomendaron a un adorador de la nómina gubernamental y ajeno a
la sociedad. La
dama ha sido además consejera del IFE en Jalisco pero también secretaria
técnica de la bancada del PAN en el Congreso local de esa misma entidad
federativa. Lorenzo
Córdova Vianello es un joven y brillante académico, investigador, analista y
conductor de programas de televisión especializados en política, pero su principal
prenda es haber sido jefe de asesores del consejero presidente del IFE José
Woldenberg, otro auténtico valor del servicio público. Sergio
García Ramírez es el tercero de los nuevos consejeros. Fue secretario general
del CEN del PRI pero sin participaciones destacables. Estuvo en la consulta
interna para la nominación presidencial que finalmente ganó Carlos Salinas de
Gortari. Una
penosa confusión hizo llevar a no pocos lagartones de la época a la casa de
García Ramírez para felicitarlo por su “destape”,porque se filtró que el
candidato era SG y ellos creyeron que se trataba del entonces Secretario del
Trabajo. Las siglas eran Salinas de Gortari. Don
Sergio también fue en un tiempo Procurador General de la República y es famosa
la anécdota de que uno de sus colaboradores le jugó la broma de poner sobre su
escritorio una planta de ornato que produce mariguana pero él no lo sabía. El
acompletado IFE trabajará a marchas forzadas para terminar de fijar o
reorientar las reglas de la competencia presidencial que hagan del desenlace un
evento creíble, objetivo, certero, imparcial, inobjetable. Son
todos los atributos de los que careció la elección de 2006 cuando ascendió
Calderón a Los Pinos haiga sido como haiga sido. En
tanto que los diputados federales también cerraron el ciclo de sesiones de este
año eligiendo entre gritos y sombrerazos a Guadalupe Acosta Naranjo como nuevo
presidente de la mesa directiva. Acosta
es títere de Los Chuchos, dueños provisionales del PRD, y la bancada del PRI no
lo quiere porque suele hablar mal de Enrique Peña Nieto para quedar bien con el
PAN-gobierno. Hubo
una corriente de opinión que favorecía la elección de Alejandro Encinas
Rodríguez como nuevo pastor de la cámara baja del Congreso de la Unión, pero el
voto de los panistas dio el premio mayor a este otro aventurero de la política. A
propósito del PRD, Horacio Garza Garza desmintió que piense siquiera en la
posibilidad de aceptar la invitación de Jorge Valdés Vargas para ser candidato
de ese partido a diputado federal por el I distrito. Valdés
filtró en Nuevo Laredo y luego anunció abiertamente en conferencia de prensa
victorense que Horacio será el abanderado del partido del sol azteca. El
dos veces presidente municipal de Nuevo Laredo afirmó que no quiere ser
diputado federal por segunda ocasión ni si se lo propone el PRI, pues a él le
gustaría incursionar en el Senado pero reconoce que no tiene posibilidades. Por
apuros de tiempo hoy recortamos el espacio de esta columna. Emprendimos el
viaje de Reynosa a Ciudad Victoria a la una de la tarde y no vimos en todo el
trayecto el anunciado refuerzo policiaco cacaraqueado por el Secretario de
Seguridad Pública Rafael Lomelí Martínez. Seis
tristes y solitarias patrullas de la policía federal deambulaban por el camino,
más un reducido convoy de marinos. Los “ángeles azules” seguramente andaban
volando pues no se dignaron desplazarse por la carretera, ninguno. Por
cierto, la estación expendedora de gasolina del poblado La Loma cobra una cuota
por el uso de servicios sanitarios siendo que la concesión obliga a la
gratuidad. Que lo investigue PEMEX, Turismo, PROFECO o quien resulte
responsable. Tampoco
estaba instalado en el horario de 13:00 a 17:00 horas ningún punto de atención
a automovilistas en toda la ruta, donde dijo el Secretario que prestarían hasta
atención médica y revisión mecánica de vehículos. El
tránsito es intenso y camiones de carga rivalizan en presencia con vehículos
particulares cargados de maletas, según se vio en el retén militar de Tres
Palos donde se formaron “colas” de kilómetros por la lentitud de la revisión. Correo
electrónico: albertoguerra65@hotmail.com
Alberto Guerra Salazar, autor de la columna Crónicas Políticas, colabora en diversos medios de comunicación en el Estado.
Además es propietario de la Agencia de Noticias ASI
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