Por: Carlos Santamaría Ochoa16/12/2011 | Actualizada a las 20:30h
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Hace
ya muchos calendarios que nació… aquel 4 de enero no celebrábamos el día del
periodista sino su advenimiento, sin embargo, un grupo de doctores nos ofreció
noticias poco esperanzadoras: “su hijo aspiró meconio y pudo haberse complicado
y tener muerte cerebral, o habérsele perforado los pulmones, o tener una
perforación en el tubo digestivo, o también, puede haber sufrido muerte
cerebral; en algunos casos, no hacemos mucho por su existencia porque su
calidad de vida no será buena”.
Ante este panorama, la pregunta obligada: “¿Qué se puede hacer en este caso,
doctor?”“si tiene fe, rece”, fue la
contestación seca y fría de uno de los mejores pediatras que ha tenido Victoria
en los últimos años: José Luis Yunez.
Pasaron algunos días y la madre se recuperaba en el Hospital General, pero él,
luchaba –como lo hace hasta ahora- por su existencia. Se aferró a la vida como
aquella raíz que permanece sujeta a la tierra, o como el pez que se resiste a
salir del agua pese al cordel que le jala la existencia. Finalmente, salió
adelante con todas las expectativas positivas, lo que nos generó sueños,
ilusiones y una que otra situación difícil.
David llegó a experimentar la enorme calidad del CENDI UAT que dirigió Nora
Braña de Adame Mier, y logró aprender de la maestra Irma Obregón De la Garza y
muchas más en la escuela “Profesor Lauro Aguirre”. También, la vida nos ofreció
la oportunidad de que supiera lo que es una escuela de calidad durante su
secundaria y bachillerato: el Centro Educativo SURVAL fue testigo del
desarrollo de un alumno de calidad. Ahí, Carlos, Carmen, Fely, Gloria, Rosario
y otros compañeros hicieron de su educación una delicia. Resultado: una estancia
muy productiva.
Al llegar a la formación superior, algunas dudas asaltaron al joven que
finalmente encontró su destino en la vecina ciudad de Monterrey, en el estado
de Nuevo León.
En el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey concluyó este
viernes su período inicial para obtener el título de licenciado en Relaciones
Internacionales. La ceremonia, obviamente, ha sido el máximo motivo de orgullo
de sus hermanas, sus padres, su familia y sus amigos. Ha concluido una de las
muchas etapas en la vida del ser humano, del mexicano, el hombre que busca un
futuro para él y para todos nosotros, los que hacemos a diario que Tamaulipas
siga avanzando.
El padre, el hombre, no puede sentirse más que orgulloso de que su hijo haya
acabado sus estudios iniciales, porque para cualquiera, el ver que se alcanza
la meta por parte de un ser querido siempre será satisfactorio y lo sabemos
todos.
David ha sido el amigo y compañero, el camarada, el juez y el verdugo en
ocasiones, ha sido el consejo y el hombro en el que muchos nos hemos sostenido.
El hijo… de este concepto, no cabría en la colaboración el sentimiento que se
genera por haber sido bendecido con un hijo de esta naturaleza.
La fe que profesamos nos hace sentir un profundo orgullo y sentido de gratitud
por tener los hijos que nos han enviado, porque los tres son como tres soles en
la existencia de su padre y su madre.
David es el primogénito, el bastión de la nueva generación, y hoy se convierte
en el profesionista que anhelaba, motivo por el que celebramos tan especial
fecha.
Día del periodista, importante, pero más aún, el que haya llegado un 4 de enero
de hace ventitantos años para iluminar una casa que, durante doce años, doce
largos años, tuvo en él el único motivo de atención hasta la llegada de las dos
mujercitas: Daniela y Dafne, quienes seguramente estarán orgullosas de su
hermano. Qué decir de la madre, de los tíos y primos: todos contentos y
compartiendo este logro tan especial.
La memoria para los que no pudieron abrazar al nuevo profesionista: el amigo,
el tío y la abuela que ya no están con nosotros. Todos estamos contentos por
David en esta especial fecha.
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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