Por: Carlos Santamaría Ochoa14/12/2011 | Actualizada a las 14:33h
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Este miércoles el alcalde de Victoria Miguel González
Salum rindió su informe de actividades ante la sociedad y autoridades del
cabildo, así como invitados especiales. Estamos ciertos, aunque no tuvimos oportunidad de asistir
ante la ausencia de invitación, que Miguel González ha entregado buenas cuentas
a la comunidad de la capital tamaulipeca, y que, como es natural, ha habido
algunos aspectos que tienen que mejorarse: los parquímetros son una asignatura
pendiente. Aparte de que son antiestéticos, que han dado al traste
con la vista de avenidas como Francisco I. Madero –el 17- y otras más, se han
convertido en una auténtica plaga para muchas personas. Nos explicamos. Cierto es que el ingreso que generan, aunque la mayoría
se va para los concesionarios, quienes han hecho su “agosto en Victoria”, sirve
para proyectar algunas obras y cubrir importe de necesidades ciudadanas, o al
menos, eso pensamos y deseamos. En ese sentido, nada que decir, pero en tiempos de
recesión, de crisis, cuando el gobierno federal en un afán deshumanizado
anuncia un incremento nulo al salario mínimo, muchos salimos afectados pero hay
quien realmente tiene problemas. Los profesores de escuelas del centro de la ciudad tienen
que pagar su estacionamiento por ir a educar a nuestros hijos. Cierto es que es
su trabajo y ganan por él, sin embargo, hay que hacer cuentas: en promedio
están 7 horas en la escuela, lo que suma, al coste de 6 pesos por hora, 42
pesitos diarios que, multiplicados por los cinco días de la semana nos dan 210
pesos, y que al mes se convierten en 840 devaluados pesos. Los profesores no
tienen un salario estratosférico, y tienen que pagar esta cantidad. Directores de escuelas han acudido con los regidores de
tránsito y con uno que otro funcionario municipal y les han dicho que para que
sea mejor, compren el “bono” que cuesta 9 mil pesos por año y se podrán
estacionar donde deseen. La respuesta es un tanto irresponsable, sin lugar a
dudas, pero bueno, los profesores no han podido solucionar su problema,
primero, porque la autoridad municipal ha hecho oídos sordos a sus peticiones y
las de muchos que, como usted y como yo, somos ciudadanos que necesitamos
verdaderos representantes populares y no regidores que e sienten cómodamente en
sesiones de Cabildo para luego cobrar jugosos salarios. Por otra parte, los profesores podrían tener un buen
representante que, lejos de andar en grillas y buscando la senaduría de la
República los representara verdaderamente. El profesor Arnulfo, dirigente de la
sección XXX se ha convertido en auténtico cero a la izquierda, más ahora
que sus baterías y recursos, propios y oficiales están encaminados a su
nominación. Hemos sido enemigos de los parquímetros desde que
llegaron con concesionarios que han hecho mucho dinero, porque sentimos que no
se vale apretar el cinturón de la clase media y baja únicamente; ¡Bueno!, ni de
la clase alta, porque finalmente, el que tiene es porque ha trabajado y mucho. Nos hubiera gustado que el alcalde Miguel González
hubiera regalado para Navidad a los victorenses algún mensaje de esperanza en
que vamos a mejorar en ciertos aspectos: educación, salud, seguridad, y que en
lo que toca a los parquímetros, podrían haber pensado un poco en los ciudadanos
“comunes y corrientes”. Nos gustaría que ciertas autoridades salieran de la
burbuja en que se han encerrado, libre de todo tipo de ruidos, para no escuchar
los reclamos ciudadanos, el sentir de la gente y sus necesidades. En ese sentido, podrían aprovechar la temporada
vacacional para solicitar al gobernador Egidio Torre Cantú un curso exprés de
sensibilidad ciudadana. El mandatario tamaulipeco ha demostrado que muchas de
sus decisiones son producto del consenso popular. ¿Podrán hacerlo las
autoridades de la capital tamaulipeca y salir de su encierro? Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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