Por: Ana Luisa García07/12/2011 | Actualizada a las 19:08h
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1.-
Es penosa la guerra sucia que desde las redes sociales han emprendido dos
partidos adversarios del PRI, contra Enrique Peña Nieto, en una franca campaña
de linchamiento que no revela mucha creatividad ni talento. Analicemos: al
pueblo, a la voz popular, no le interesa que el candidato del partido que sea,
tenga gusto por la lectura, y a los versados o con mediana escolaridad que son
los que pueden ver la cultura, como una condición del que puede ser nuestro
gobernante, no se ve reflejado en los textos que se difunden profusamente, mal
redactados y sin signos de provenir de amantes de la lectura.
Si quienes escriben esos mensajes tuvieran una mediana preparación, hubieran
manejado algo en torno a la obra de Richard Nach, quizá un parlamento, en el
que se le preguntara a EPN sobre qué opina de “Juan Salvador Gaviota” y este
respondiera, “excelente persona, abuelito de mi esposa Angélica”. Eso podría
darnos idea, de que proviene de alguien que más o menos lee.
Retomando el tema, es sucio el procedimiento cuando se lanza desde el
anonimato, aunque hay una planilla de apuntes sombreada con amarillo que
pretende endilgarle la paternidad al PRD de una manera subliminal; es un
delito, desde el momento en que se lanza con el deseo de exponer a la burla, al
descrédito y al desprecio público a una persona. Lo cual está tipificado en la
antiquísima Ley de imprenta de 1917, aun con las reformas aplicadas en el
pasado reciente a los artículos 1 y 31.
Y es todavía más sucio cuando hace blanco de sus lacerantes juegos verbales a
Paulina, una chica de quince años, que en su inmadurez replica a favor de su
padre; claro, no es el afán de dañarla a ella, pero si al puntero presidencial.
¿O no es así?; ¿Desde cuándo toman tanta importancia las ideas irreflexivas de
una adolescente?. Claro, desde que se trata de la hija de quien es, ella se
convierte en el medio, pero no es el fin.
Las redes y el medio que es Internet carecen de control y aun está en debate si
se regulará o no este medio de expresión “social”: lo entrecomillamos, porque
la verdad es que detrás de los movimientos grandes, importantes, siempre hay en
la sombra la mano del interés político.
En este momento Peña Nieto no representa a ninguna figura del gobierno, en
ninguno de sus niveles; es abanderado de un partido, si bien aún falta el
registro legal, ante la autoridad electoral y el golpeteo se lo están dando a
un ciudadano que es puntero en las encuestas y en los diferentes procedimientos
de medición puestos en marcha por los diferentes partidos.
2.- Sin embargo “Golpe que no mata, fortalece” y es el caso, porque dado lo
temprano de este acontecimiento, con respecto a su registro ante la autoridad
electoral y la campaña formal, es tiempo suficiente para borrar este “ruido”,
porque ni siquiera es un “impacto social”, como el del señor Ernesto Cordero,
cuando dijo que con seis mil pesos mensuales los mexicanos podemos vivir bien,
ese si es un tema que pega fuerte, en el estómago, en el bolsillo y en el
sentido común de los habitantes de este país.
“El que temprano se moja, tiene tiempo de secarse”, esto es que de aquí al
encuentro con las urnas, Peña Nieto tendrá muchas oportunidades para exponer
otros atributos que en la balanza pesen más que si leyó o no un libro.
También es una oportunidad para que el exgobernador mexiquense reoriente su
perfil, refresque su discurso, lo delinie,ya debiera de tener un equipo de letrados, preparándole discursos y
desarrollando ideas propias, claro de acuerdo a sus iniciativas, pero habrá que
pulirlas, hacerlas agradables al oído, darle ritmo en la expresión y cerrar el
capítulo de gobernador de un estado, para abrir paso a una figura de más alto
nivel, pero siempre natural, sin artificios que ponga en riesgos y sobre todo
en tela de duda su autenticidad.
Por lo pronto Peña Nieto, le arrebató los espacios mediáticos a la salida de
Humberto Moreira, que es un acontecimiento que tiene todavía mucha tela de
donde cortar, y seguramente dará para muchas toneladas de papel y tinta.
Ana Luisa García García
(15-Nov-1950) es licenciada en Periodismo, egresada de la Universidad Veracruzana generación 1969-1973.
Ejercicio profesional en los siguientes medios: Dictamen de Veracruz, EL Diario de Cd Victoria, El Universal y Ovaciones en el D.F. El Heraldo de Tampico y columnista de La Verdad desde hace 25 años a la fecha.
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