Por: Rosa Elena González01/12/2011 | Actualizada a las 22:19h
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En
tiempos de guerras de todo tipo un momentoespiritual puede ser suficiente para tranquilizar el alma, encontrar
paz, buscar congraciarte con la gente que te rodea, darte cuenta que todo tiene
sentido, que siempre tenemos un motivo para vivir, pero eso ocurre solo si se
puede sentir la sutil presencia del Creador en cada una de las cosas que nos
rodean. Ayer
los victorenses, sobre todo los creyentes de la fe católica, se estremecieron
de emoción, las reliquias del peregrino del amor JUAN PABLO II llegaban a la
capital tamaulipeca, la gente acudió para presenciar su arribo, verlos cruzar a
paso lento por una de las principales avenidas de la ciudad y llegar a la
iglesia de NUESTRA SEÑORA DEL REFUGIO. Desde
temprana hora los victorenses, más habitantes de poblados y ejidos aledaños a
la capital tamaulipeca se dieron cita, en un acto de fe se aglutinaban sobre el
vehículo que transportaba los restos santos del ser humano que rompió barreras
llevando la palabra de DIOS. En
lugares conflictivos la sola presencia del PAPA JUAN PABLO IIera suficiente para que cesarael fuego, la gente guardara la maldad y sus
mezquinos intereses de poder, los enemigos hicieran una treguapara que en tiempos de guerra se viviera
momentos de armonía para honrar al llamado mensajero de la paz. En
sus visitas en vida a nuestro país JUAN PABLO no piso tierras tamaulipecas,
estábamos en paz y armonía, los demonios no andaban sueltos, los pudientes
devotos y las almas perversas que querían limpiar su conciencia acudían hasta
la capital del país para estar en las misas que oficiaba el SANTO PADRE, la
gente buena, el pueblo, solo se regocijaba viéndolo por televisión. Como
la misericordia de DIOS es infinita, sabe que en estos momentos los tamaulipecos
requerimos fortalecer la fe, tener un rayo de esperanza,creer en al divinidad, sentir paz espiritual,
es el momento preciso para que la Entidad fuera favorecida con la visita de las
reliquias de JUAN PABLO II que viene a regocijar el alma de la gran mayoría de
los pobladores. La
necesidad de sentir cerca a la divinidad hizo que el pueblo se volcara a verlo,
ahí estaban esperando a JUAN PABLO para acompañarle gente de todas las edades,
ideologías políticas, condiciones sociales, culturales y económicas, para todos
estar cerca de las reliquias y escuchar las palabras del obispo ANTONIO
GONZALEZ SANCHEZ, las mismas que dijo el PAPA al inicio su pontificado, todo el
acto fue un remanso de paz, “no tengan miedo, ábranle las puertas a JESUCRISTO,
no tengan miedo ábranle las puertas a JESUCRISTO”. Luego
ANTONIO GONZALEZ SANCHEZdijoa los presentesjunto a las reliquias “pidamos a DIOS, al buen padre DIOS, al beato JUAN
PABLO SEGUNDO, que le devuelva a nuestro país, que le devuelva a nuestro
Estado, a nuestra ciudad, la paz, la tranquilidad, el Beato hablo mucho de la
paz, hablo mucho de la comunión, hablo mucho de la unidad”. Para
los mortales, para el pueblo común, la visita de las reliquias fue una fiesta
para olvidar las vicisitudes, angustias y desolaciones a causa de todos los
males que les aquejan, tanto que las comparecencias pasaron a segundo término. Es
bueno que en tiempos difíciles se tengan espacios de comunión con la divinidad,
que los seres humanos aprendamos que estar en paz y armonía es una bendición
que debemos buscar siempre, quedarnos con ella para nunca dejarla escapar. vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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