Por: Chano Rangel17/10/2011 | Actualizada a las 11:05h
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Hace ya muchos años que el respeto a los personajes de
una ciudad se ha perdido, recuerdo bien que en el pueblo los más respetados era
Don Hermenegildo el hombre más viejo de la comunidad, el maestro, el cura, y el
doctor. Don Mere como le decían siempre tenia repuesta para
todo, de política, de amores, de problemas familiares, etc, era un sabio decían
los vecinos. El Maestro de la escuela era otro de los ponderados, y
respetados por todos, ese maestro que a veces no le llegaba su cheque de
quincena por meses por cuestiones de trámites burocráticos, sin embargo ni un
solo día dejo de ir al salón de clases, sin importar lloviera, hiciera frío o
calor. En la generación que me toco vivir así eran las cosas,
a mi abuela jamás le molesto que el maestro nos diera el jalon de orejas, y
tampoco dijo nada cuando se usaba la barita de naranjo, el metro, la orejas de
burro, el estar de pie frente al grupo como castigo por haberte portado mal. Pero también el maestro daba clases de civismo, de
ética, y de valores, que no se a quien se le ocurrió quitarlos de la educación
en México. Y no existía faltar a la escuela por estar con mucho
caloro menos de 5 grados de frío, y en
contraparte se asistía a la escuela por la mañana y por la tarde. Los padres solo una vez decían lo que se tenía que
hacer, la llegada tarde era a las 11 de la noche ni un minuto más, ni un minuto
menos, si no ahí estaba el cinto para entrar en acción. Los hijos raras veces le hablaban de Tua sus padres, siempre era de Usted, los
amigos entraban a la casa como si fueran de la familia, toda la comunidad se
conocía, y colaboraba mutuamente. Nuestros padres conocían a los padres de nuestros
amigos, y a los amigos también los conocían, era un entorno social donde todos
hacíamos por todos. Así éramos antes…nos daban jalon de orejas y los
padres estaban de acuerdo, no había psicólogos, no había clases de educación
para niños con problemas de conducto, esos se corregían con una vara de
naranjo. Sin embargo había respeto, respeto a los padres,
respeto a los mayores, los índices delictivos eran menores, y cuando esto
pasaba rápidamente hacia algo la comunidad para resolverlo. Las casas de los vecinos se quedaban abiertas, no
había las enormes bardas y las cámaras de seguridad de hoy en día. Y la pregunta es en que momento dejamos se ser así, en
que momento perdimos los valores, la ética y el respeto por los demás, cuando
fue que dejamos de conocer a nuestros vecinos. En que momento… chanorangel@gmail.com
Feliciano (Chano) Rangel Montoya
Periodista. Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Matamoros. Productor General y Creador del Programa de Radio “La noticia Tal y como es”, conducido por Fructuoso Sáenz.
Actualmente es director general de Alfa Producción Digital, gerente de Creatividad, Marketing y Ventas de Publicidad y Mas, fue coordinador de Comunicación del Diputado Local por el Distrito XVIII
Ingeniero Alfonso Sánchez Garza.
Ha sido coordinador de medios electrónicos en campañas políticas y de la Universidad Tecnológica de Matamoros, entre otros cargos.
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