Por: Carlos Santamaría Ochoa14/10/2011 | Actualizada a las 13:50h
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El tener hijos no es cuestión de suerte o de una acción pensada
o proyectada a medias: tener hijos implica una responsabilidad mayor. En ese sentido, entendemos que los legisladores de
Tamaulipas entienden el peso de lo anterior, y en base a ello, se han aprobado
modificaciones interesantes, aunque, como menciona la diputada Guadalupe Flores
de Suárez, existen dentro de la legislación estatal: la protección a los
menores está latente en nuestras leyes, y hoy se ha reforzado este aspecto. Hay que
señalar que en días pasados el Congreso del Estado aprobó modificaciones al
Código Civil para que la responsabilidad paterna inicie desde la concepción del
hijo hasta la culminación de una profesión académica. Para garantizar tal
acción se ha reformado el artículo 277 que establece como obligatorio para los
varones el pago de gastos tales como embarazo y parto; en caso de que el varón
no cumpliese con tales disposiciones, será tipificada esta acción como delito. El
dictamen sostiene la responsabilidad alimentaria, y algo que es digno de
destacar es que los 36 diputados de la LXI legislatura tamaulipeca han
coincidido en la opinión que finalmente es la del pueblo, así como también el
hecho de que cuando una mujer embarazada no recibe el apoyo correspondiente
ocasiona problemas severos, muchos de orden emocional, que repercuten en los
hijos. Dice el
dictamen: “Deberán cubrirse gastos de embarazo, parto y apoyo económico a los
hijos hasta que los mismos tengan acceso a una profesión, arte u oficio,
independientemente de que sean mayores de edad. También se harán acreedores alimentarios
las personas con algún tipo de discapacidad o declarados en estado de
interdicción, así como adultos mayores que carezcan de capacidad económica; en
este último caso serán los hijos los responsables de apoyar a sus padres”. En
este sentido, podemos comentarlo en otra colaboración. Los motivos
que los legisladores tomaron en cuenta para aprobar que la ley contemple como
delito de abandono de obligaciones alimenticias es por las evidencias de que
año con año hay mujeres que están embarazadas y son abandonadas. Más grave aún
es que no son respaldadas por su pareja para hacerle frente al desarrollo y
cuidado de los gastos indispensables de su embarazo y mucho menos a los del
parto. Hemos de
recordar también que en este tema el Estado ha garantizado la atención a través
de sus mecanismos de seguridad social tales como el IMSS, el ISSSTE y más aún,
el Seguro Popular para población abierta, que es la que no tiene régimen de
asistencia social por el trabajo o por algún familiar. En los
hospitales de Tamaulipas que maneja la Secretaría de Salud existe también un
programa de atención para este tipo de situaciones: se puede efectuar un
convenio y la futura madre deberá ir aportando abonos para garantizar un
“paquete” que incluye consultas, estudios, ciertos medicamentos,
hospitalización y atención del parto, con cuotas de recuperación que realmente
son accesibles para quien tiene problemas económicos. Aquí
convendría que se instrumente un mecanismo para que el varón responsable del
embarazo pueda aportar la cantidad económica que se solicita: bien pudiera ser
por depósitos bancarios o alguna otra forma de pago. Lo importante es que se
garantice el que los embarazos se atiendan adecuadamente. Este tipo de
decisiones nos llevan a la reflexión acerca de los trabajos legislativos que
deben estar encaminados a buscar el bien comunitario y tenemos la más clara
muestra de ello. Hay que sentirnos bien por este tipo de acciones, sin lugar a
dudas. Bien por los
diputados, bien por los representantes populares, porque independientemente del
debate que implica una sesión, se han tomado medidas que son bien vistas por la
población. Ahora habría
que agregar las posibilidades que el gobierno estatal garantiza a través de
Salud, que sería un proyecto “redondo”, sin lugar a dudas. Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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