Por: Carlos Santamaría Ochoa11/10/2011 | Actualizada a las 14:41h
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Monreal,
Navarra.- El tiempo inclemente hace presencia a la salida, muy temprano,
de Sangüesa, donde se tiene oportunidad de platicar con gente de América
Latina, nuestro continente tan castigado por la corrupción y la delincuencia.
Mexicanos, colombianos, brasileños y de otras naciones coinciden en la
tranquilidad con que se vive en España, aunque no es el paraíso que mucha gente
piensa. Elena cuida a una
persona de la tercera edad por 900 euros al mes: tiene que gastar alrededor de
200 en transporte y otros tantos en alimentarse, aunque se las ingenia para
ahorrar un poco de “pasta” para poder enviar a los suyos hasta Barranquilla,
donde suponen que ella esta muy bien: “no es fácil, porque no se gana
suficiente; lo que tenemos de ganancia es la tranquilidad para vivir, porque
aquí podemos salir a la calle sin temor a perder la vida”, asegura. Como otros
lugares, la cuesta para llegar a Monreal bien vale un “cortado doble con
sacarina” para celebrar la llegada, primera en el Camino en la que la lluvia
nos acompaña: pertinaz aunque leve, pero de igual manera, moja hasta los
huesos. Bien vale la pena
recorrer sus calles y disfrutar, junto a un seco río, el puente medieval que
hace evocar aquellas historias de cintas y cuentos, donde los caballeros
buscaban a su dama y peleaban, probablemente, sobre el puente para defender su
honor. Sin lugar a dudas
se puede considerar como uno de los pueblos más conservados del Camino, más
bonitos, más acogedores. En el siglo XII disponía ya de hospitales para
peregrinos y hoy levanta orgullosa una iglesia que se muestra en lo más alto,
dedicada a San Martín de Tours, y de origen gótico. Es una pena llegar a estos
lugares y saber que no abrirá el templo sino hasta dentro de unos días. La
falta de vocaciones sacerdotales y los robos de piezas de arte sacro han
obligado a la Iglesia a hacer uso de las cerraduras que se imponen a la fe. El Codex
Calixtinus, recientemente robado en la catedral de Santiago de Compostela,
consigna a Monreal como el final del Camino Aragonés, aunque para efectos
prácticos hay quien supone que concluye en Puente la Reina, donde se une al
Camino Francés. El intenso frío
obliga a buscar calorías en alimentos que propician incremento en los niveles
de glucosa, los que cuidadosamente se checan para que el ejercicio no resulte
contraproducente. Quienes vivimos
con diabetes tenemos que aprender a conjugar el alimento, ejercicio y cuidados
para tener una buena calidad de vida. Es cuando
recordamos la estrategia que no asoma muy frecuentemente en estos lugares y que
nos ofrece los clubes de autoayuda en nuestra tierra, donde el paciente con
diabetes es objeto de capacitación por parte de personal que tiene instrucción
suficiente como para pensar en que se puede lograr una mejora. Antes, se pasa
por sitos como Rocarorte, donde se asegura que San Francisco de Asís fundó el
primer asentamiento de su orden, razón por la que se le conoce como “Sangüesa
la vieja”. En Salinas de
Ibargoiti se puede visitar la iglesia de San Miguel, templo gótico del siglo
XIV. Es en estos
territorios donde se comienza a conjugar el dominio aragonés y el navarro,
donde los pueblos que conforman la España del siglo XXI tenían sus reales, sus
territorios y hoy en día suelen buscar su propia identidad, inclusive, a costa
de su hispanidad, la que en ocasiones se pone en duda en aras de un
regionalismo que suele ser abrumador, aunque incomprensible para quienes no
reconocen a un sistema monárquico, pero reciben sus beneficios. Navarra suele
manejarse para los turistas… y para los navarros, como dan testimonio sus
letreros en dos lenguas. Comentarios:
entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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