Por: Lorena Illoldi10/10/2011 | Actualizada a las 09:05h
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El Festival
Internacional Tamaulipas, que hoy llega a su décimo tercer aniversario, nació
como resultado de la fusión de algunos festivales regionales que se suscitaban
de manera aislada, lo que buscaba fortalecer la cultura en nuestro estado al
crear un Gran Festival que nos diera presencia e identidad ante nosotros mismos
y el concierto nacional.
Ello se logró en gran medida; el FIT, como se le denomina, a lo largo de su ya
larga vida, se llegó a ostentar como “uno de los mejores cinco festivales
culturales” del país, y aunque yo nunca me llegué a creer tanta belleza, la
permanencia del festival durante más de una década ininterrumpida le brindó cierta
solidez propia.
Muchas taras he criticado a lo largo de estos años a este evento, desde calificarlo como elitista hasta señalar
que los grandes escenarios solían quedar reservados para los artistas
internacionales, en detrimento de los artistas regionales.
Hoy día, en un nuevo esquema, buscando innovar y atender a todos los
tamaulipecos, la actividad cultural no se concentró solamente durante el mes de
octubre, y antes de las actividades que recién concluyeron en la entidad, se
realizaron los festivales del Altiplano Tamaulipeco, Musicorum en Reynosa, y
JazzTamFest en centros urbanos de Tamaulipas.
La idea de atomizar de nueva cuenta el FIT, devolviéndolo en cierto modo a sus
orígenes, no me parece del todo desatinada, aunque ciertamente dudo que la
calidad de los festivales sucedáneos haya alcanzado las audaces metas de los
organizadores.
Si bien algunos se sintieron complacidos, muchos artistas se quejaron de la
excusión de los programas, del mismo modo en que algunos ciudadanos deplorasen
la oferta que le fue brindada, por no resultarles interesante ni atractiva.
Y con respecto de la “nueva” atomización, solo habría que cuidar no excederse,
pues podríamos terminar con un aerosol cultural que se limite a dejar solo una
tenue capa “por encimita”, simulando acabados que parecen buenos y duraderos,
pero que al no estar bien penetrados o adheridos, no aguantan una rascadita ni
rasponcitos… Pero ya sabe: eso digo yo.
CAJÓN DE LO QUE NO DEBERÍA ESCRIBIR Y SIN EMBARGO ESCRIBO…
1.- LA FRASE: “El amor destierra el temor”. San Juan.
2.- UN TROZO DE POESÍA: “¡Salve, oh, guerrera de vida,/ hermana bendita,/ digna
hija de todos los dioses!/ Hoy caminas con la frente erguida/ y el corazón en
alto,/ dando fe y testimonio del inagotable poder del amor”. Lorena Illoldi.
3.- MISCELÁNEOS: Entre la detención del exalcalde regio, la cuasi
militarización de Veracruz y el estado policiaco de Guerrero, y el ambiente que
se respira en casi todo el país, basta escudriñar un poco para comenzar a ver
los tintes electoreros que poco a poco comenzarán a teñir de tonalidades cada vez
más encendidas la carrera presidencial para el 2012. Y eso que será hasta
noviembre de ese años que Lipe entregue la banda presidencial y los destinos
del país a su relevo, el cual algunos comienzan a apostar que hasta podría ser
mujer. Habrá qué ver, digo yo.
Que tenga Ud. una magnífica semana, apreciable lector.
Lorena Illoldi,
tampiqueña de origen y victorense por adopción, es actriz, poeta, dramaturga, directora de teatro y promotora cultural independiente.
Parte del colectivo artístico EL ALEPH, colabora en medios electrónicos con su columna DIGO YO..
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