Por: Javier Rosales Ortiz09/10/2011 | Actualizada a las 16:18h
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Su sola presencia le inyecto vida a lo que
en un principio se preveía como un evento demasiado sobrio que casi rayaba en
lo desangelado. Ni los clásicos gritillos del viejerío, ni
las maracas, ni la famosa batucada se escuchaban por el recinto, solo la voz
del locutor de la clase, Tranquilino Pérez, quien se concretaba a orientar a
los invitados para que ocuparan el lugar designado. Media hora después del inicio del evento
arribo el Gobernador, Egidio Torre Cantú, por lo que la flamante y recién
electa Secretaria Técnica del Consejo Político Estatal, Griselda Carrillo
Reyes, interrumpió le lectura de los acuerdos que se tomaron a nivel nacional. Instantes después el presidente del PRI en
Tamaulipas, Lucino Cervantes Duran, justificó la tardanza del mandatario, el
señalar que estaba indispuesto, pero desde anoche había confirmado que estaría
presente. El discurso del gobernante tamaulipeco fue
corto, pero muy preciso, cuando señaló que el PRI marcha ya hacia la victoria,
porque aquí hay una inquebrantable unidad y porque los priístas de Tamaulipas
desarrollan un trabajo con principios y con lealtad hacia el instituto
político. Con una dicción clara y sencilla, el
mandatario al frente del micrófono precisó que el PRI seguirá siendo la fuerza
de Tamaulipas y de México porque es un partido abierto, fortalecido y, sobre
todo, unido. Momentos antes Cervantes Durán se jacto de
que el Consejo Nacional del PRI, que se celebro en el DF el sábado, se incluyó
a numerosos tamaulipecos en un Consejo Político Permanente que tendrán
relevante participación en las tareas y decisiones que se tomen con la
intención de que el Revolucionario Institucional recupere lo que perdió hace ya
casi doce años. Llamo la atención que explicó el líder que
visitara las diversas regiones de Tamaulipas para evitar que grandes grupos
viajen hacia la capital del estado para que no sean victimas de la inseguridad. Tal vez la única novedad si se hace una
comparación entre el evento nacional priísta y el estatal fue la designación de
Griselda como Secretaria Técnica, quien tuvo a su cargo leer, eso si con
soltura a pesar de su juventud, los acuerdos que se tomaron en la capital del
país. En este evento no podían estar ausentes los
hechos jocosos, como uno de ellos que protagonizó el diputado federal, Baltazar
Hinojosa Ochoa, quien durante la toma de protesta de los nuevos dirigentes de
los sectores estatal y municipales inmediatamente levanto la mano, lo que constituyó
un error muy evidente. Otro, fue que la encargada de tomar la
protesta fue la senadora priísta, Amira Gómez Tueme, porque antes de avanzar
hacia el micrófono todos se pusieron de pie y ya frente al aparato les pidió
que regresaran a su asiento. El motivo, fue que dirigió un mensaje que
al parecer no estaba programado en elcalificó al PRI de incluyente, armonioso y unido,`por eso dice que hará
realidad los sueños y los anhelos de quienes creen en el. La intervención de
Amira fue interpretada como “un agandalle”. En fin, el evento aun con todo y ello salió
pulcro, una reunión tricolor en el que se concentro lo más granado del priísmo
tamaulipeco y uno que otro colado. Justo, fue, que en este evento se guardo un
minuto de silencio para Amelia Cásares Coronado y Juan Aurelio Cruz Villarreal,
priístas de toda la vida y quienes nos dejaron para ya no regresar. Con este evento el PRI acciona sus tambores
de guerra para enfrentar una de las elecciones presidenciales más difíciles de
las últimas décadas, aunque la promesa formal es que la confrontación, las
descalificaciones y la guerra sucia no serán sistemáticos. Ojala y que así sea, porque el horno no está
para bollos. Correo electrónico: anecdotariorosales@hotmail.com
Javier Rosales
Columnista en Tamaulipas. Su columna Anecdotario es publicada en diversos medios de comunicación.
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