No es justificante el ser inepto, cuando se tiene todo el apoyo del mundo, aunque ayuda mucho el tener poca capacidad para desarrollar el trabajo, para justificar...
Por: Carlos Santamaría Ochoa02/03/2010 | Actualizada a las 14:35h
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No es justificante
el ser inepto, cuando se tiene todo el apoyo del mundo, aunque ayuda mucho el
tener poca capacidad para desarrollar el trabajo, para justificar los fracasos,
los desvíos de acciones y los falsos informes a la autoridad.
Tal es el caso que
pudimos palpar en la playa Miramar, aquel rincón delicioso del Golfo de México
que nos regala encantadores amaneceres y atardeceres, jornadas de sol y arena
y mucha recreación, claro, cuando la autoridad está pendiente de hacer su
parte.
Sucede algo atípico
en Tamaulipas: tenemos a un gobernador que lleva en la sangre la promoción
turística y ha dispuesto de muchísimos recursos de toda índole –económicos,
humanos, técnicos- para hacer de la nuestra, una entidad con futuro en esta
llamada por alguien “industria sin chimeneas”. El turismo está llamado a ser
fuente generadora de divisas en forma por demás importante, pero al parecer,
algo o alguien está fallando en el equipo del gobierno estatal, porque los
resultados no son los que leímos en el boletín, o los que la máxima autoridad
desea y para lo que ha trabajado durante más de cinco años.
Para muestra: no
hace mucho tiempo el presidente Felipe Calderón acompañó al gobernador Eugenio
Hernández Flores a la puesta en marcha de ese mega proyecto que se lleva a cabo
en la reserva de la Biósfera “El Cielo”, así como también el que tiene su punto
de partida en La Pesca, a donde seguramente acudirán miles de turistas en
breve, gracias al esfuerzo del gobierno por entregarnos sitios con un potencial
extremadamente alto y con una gran demanda no solamente local, sino mundial.
Lo grave del asunto es que en
la Secretaría de Turismo hay gente muy experimentada y con capacidad probada,
con calidad humana y talento suficiente como para hacer salir a flote con esos
proyectos tan importantes en el futuro de la entidad. Probablemente, como en el
fútbol, el problema sea el director técnico.
Javier Villarreal
Terán es el secretario del ramo en la entidad; tiene carrera política, sin
embargo, algo ha pasado en los últimos meses que no ha podido despuntar como
espera el gobernador de él. Se supone que tiene conocimientos sobre la materia,
sin embargo, y a juzgar por lo sucedido el fin de semana en la playa Miramar de
Madero y los alrededores del puerto de Tampico, al parecer la dependencia
encargada de este aspecto tan importante se fue de vacaciones, puente o
permiso, el caso es que no hicieron su trabajo.
Existen sentidas y
fuertes quejas de parte de asociaciones de hoteleros y prestadores de servicios
turísticos en el sureste tamaulipeco, dado que no han encontrado la respuesta
de la dependencia encargada de hacer algo más que folletos con el 2 por ciento
del impuesto que se cobra a todos los viajeros y que, en otros lugares, está
dejando importantes frutos, como una adecuada promoción respaldada con acciones
que permiten mejorar la infraestructura del lugar, a manera de “enamorar” a los
potenciales visitantes, habida cuenta de que cada uno de ellos significa, en
términos fríos: dinero para la localidad, para su gente, para el Estado.
Eso es el turismo:
servicio a cambio de dinero, pero para que exista este tipo de servicio ha de
existir infraestructura adecuada, y Tamaulipas la tiene, pero no es al parecer
tarea de Turismo el vigilar que esté todo bien.
Miramar daba
tristeza.
Recorrer el
boulevard o la zona de palapas, los restaurantes “inundados” de arena casi a
punto de ser sepultados, y la indiferencia de quienes se encargan de hacer ver
nuestros encantos turísticos hacen que la gente del lugar proteste airada y
justamente.
Insistimos, en la Secretaría
del ramo existe personal con muchísima experiencia, otros, con menos de esto
pero más entusiasmo, y algunos con los conocimientos necesarios para mezclarlos
con la experiencia y el entusiasmo, para sacar a flote tanto proyecto como sea
posible, prueba de ello es la respuesta que han dado el Gobernador Hernández
Flores en este rubro.
Pero parece que el
titular ahora estará pensando de nueva cuenta en alguna diputación o en la
alcaldía de su terruño azucarero, porque la verdad, está muy descuidada la
atención al turismo, y no olvidemos que, baja o alta la temporada, cualquier
persona que viaje a estos rinconcitos de Tamaulipas deja su dinero en tiendas,
hoteles y restaurantes, en servicios y compra de bienes, lo que beneficia
prácticamente a todos.
El Gobernador
Eugenio Hernández Flores ha exigido a todos sus colaboradores seguir trabajando
con el mismo entusiasmo que cuando inició el sexenio, y en ese sentido, “Geño”
es determinante: el que no funciona, se va, así de claro.
Acciones de eta
naturaleza hablan de un gobernante que está pendiente de su compromiso con
quienes le llevaron a la gubernatura, y sobre todo, que pide a los servidores
públicos comportarse como tales, y no servirse de los dineros que están ahí,
producto de impuestos y de la ciudadanía, para mejorar nuestra calidad de vida
en todos sentidos, incluyendo el paseo, es decir, la materia de turismo, que si
bien es cierto, se ha desarrollado fuertemente, en estas últimas semanas
amenaza con pasar con una mediocre calificación de suficiente. El gobierno que
ha trabajado por más de cinco años no merece la apatía final. Eso, eso merece
mínimo, un cambio y mayor exigencia.
Comentarios: santamariaochoa@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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