Por: Rosa Elena González06/10/2011 | Actualizada a las 22:35h
La Nota se ha leído 2740 Veces
Para
todos aquellos que gustan de demostrar su amor, su afecto y su pasión, ahora
tendrán que hacerlo en la clandestinidad, en un rincón oscuro, donde nadie les
pueda ver y menos se expongan a la envidia de la gente, quizá una mala noticia
para la mayoría, quizá una buena noticia para los que se sienten limpios pero
que tienen el alma sucia. Ya,
ya, no se alarme ni se preocupe, la situación se da en el Estado de San Luis
Potosí, donde un grupo de padres de familia exige que se castigue con cárcel o
sanciones económicas a quienes se besen
en el transporte público, es decir, ahí ya no podrás seguir demostrando tu amor
menos ir gozando de las delicias del beso. Pues
resulta que para las buenas gentes de “excelente moral” potosinas es casi un
pecado que los jóvenes de secundaria o preparatoria se besen en el transporte
público, es tanto así como un delito y quieren que se sancione este aberrante
hecho. Tontos
que son, no se dan cuenta que lo malo de prohibir que los jóvenes se demuestren
su afectoal aire libre lo único que
provocara es que estos jovencitos recurran a lugares inhóspitos, clandestinos,
donde pueden ser atraídos por situaciones más comprometedoras y de ahí que
aumenten los embarazos en jovencitas, peor aún, que se tengan más abortos
poniendo en riesgo a quienes puedan caer en esaspracticas. La
Asociación de Padres Independientes de SLP propone tal aberración, dicen que
los besos son un mal ejemplo para los niños que viajan en el micro, acusan a
los jóvenes potosinos de impúdicos y desvergonzados, aseguran que es incomodo
ir en un asiento atrás de una pareja que se besan continuamente, más si hay
niños que los vean. Ojalá
esa asociación mejor se dedicara a hablar con sus hijos, les inculquen valores
y les muestren lo bueno y lo malo, en lugar de coartar la libertad y el ímpetu
de la juventud en las cosas sanas, el amor nunca ha sido malo, ni lo será, y si
se demuestra con ternura, con pasión, o como quieran hacer es cosa de cada
quien, y de la formación que reciben en casa, pero esos padres quieren hacer
las cosas olvidando que en algún momento los besos se los dieron ellos porque
fueron jóvenes, y quizá tuvieron el mismo comportamiento, o peor. La
pasión y el amor no saben de horarios ni lugares, y no deberían saberlo, es algo
que se debe dar en todo momento, es parte de la vida misma, son momentos de
felicidad en este atropellado mundo. Lo
que se debe enseñar a los niños es ir por el buen camino, el peso que puede tener una
irresponsabilidad, la obligación de respetar a su pareja, y sobre todo, que sea
amor, que se sean por amor, y no por probar, menos por ser valientes y retar a
quienes les rodean. Es
verdad que en la juventud en ocasiones quieren dar rienda suelta a sus
instintos, tantos embarazos de niñas nos obligan a no olvidarlo, y claro que
hay de besos a besos pero todo es cuestión de cómo fueron educados esos jóvenes
y el medio en el que se desenvuelvan, en resumen, los padres de familia
deberíamos buscar la forma de sancionar a quienes no cumplimos con nuestro trabajo,
a quienes no supimos enseñar bien a los muchachos del valor del amor, del valor
de la responsabilidad, del valor de ser auténticos y sobre todo honestos con
las personas que quieren, a pasar de esos instintos al placentero mundo de dar y recibir amor a
conciencia. Claro
que hay sociedades muy conservadoras, amantes de las buenas costumbres, de
mejores ejemplos, quizá hasta nos podamos apuntar entre ellos, pero también es
verdad que es mejor emprender campañas de concientización con las nuevas
generaciones, enseñárseles lo que es el respeto desde los hogares para luego no
andar queriendo que se formen más reglas que en un momento dado solo servirán
para exhibir y sancionar hasta a inocentes por un simple beso. Dicen
que el buen juez por su casa empieza y si las autoridades crearan sanciones
para los jóvenes que se demuestran libremente su afecto también deberían de
hacerlo para los padres que no eduquen bien a sus hijos y que sus gobernantes
sean el ejemplo de decencia. Cosa
que se antoja verdaderamente imposible, solo basta recordar aquella reunión en
casa de gobierno en la capital tamaulipeca, donde acudieron varios gobernadores
priistas acompañados de sus esposas a celebrar el cumpleaños del ex gobernador
EUGENIO HERNANDEZ FLORES, al día siguiente del festejo aparecieron los nombres
de los asistentes y sus esposas y la sorpresa mayor fue que después de unas
horas tuvieron que andar operando mediáticamente para eliminar el nombre y
fotografía del mandatario potosino pues la acompañante era la amiga de ocasión
y a la cual le demostraba su amor, ¿qué se piensan, qué solo los altos mandos
tienen derecho a gozar del amor? Lastima para los jóvenes
que viajan en transporte publico ellos no tienen la suficiente solvencia
económica para viajar a otras Entidades para dar rienda suelta a sus pasiones,
pero si pueden resistirse a que los encierren más en la clandestinidad, arriba
el amor, pero del bueno, del que solo se pueden ofrecer seres humanos
pensantes.
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas