Por: Rosa Elena González05/10/2011 | Actualizada a las 22:24h
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Se
cumplen 261 años desu nacimiento,
seguramente Don JOSE DE ESCANDON Y HELGUERA, jamás se imagino verla crecer,
menos convertirse en lo que es hoy, la orgullosa capital tamaulipeca en la cual
los años han dejado huella imborrable. Los
recuerdos anidan en el corazón, el alma, el pensamiento de los pobladores de
esta bella ciudad nos transportan para llevarnos a cada uno de esos rincones
hermosos, aunque también a las heridas que le han provocado administraciones
insensibles. Ciudad
Victoria hoy esta de fiesta, pero parece
que al recordar se llenan los ojos de tristeza al darse cuenta que las cosas
han cambiado,que no solo hay progreso,
que también se ha perdido historia, tranquilidad, y ese símbolo que nos
distinguió por años, el que nos hacia pobladores de una ciudad bella, de una
ciudad amable y que es deber de todos trabajar para que se recupere, pero que
poco o nada se hace al respecto. Y
es que Ciudad Victoria ya no es aquella que con su mercado Arguelles, la Plaza
de LosFundadores que albergaba el
edificio de la Cruz Roja, la placita 1 de Mayo con su kiosco y su mercadito
multicomercial, la botica, la panadería, el Banrural, la sala de espera llena
de gente y vendedores en la estación del ferrocarril, el silbato de la Comisión
Federal de Electricidad al marcar el cuarto y la hora de las 7 de la mañana,
doce del medio día y tres de la tarde, era todo un espectáculo pintoresco donde
no pasaba nada y se vivía de todo. La
campanas de catedral llamando a misa los domingos, el hotel Palmas, el palacio
de gobierno, tantos y tantos pasajes que se han perdido en el camino, en parte
para dar paso a la modernidad y el desarrollo de la ciudad cosa que es buena
porque da progreso y nos hace competitivos, pero en otros casos por la irresponsabilidad,
el olvido, de quienes tienen la obligación de rescatar las cosas buenas de una
gran capital para que las nuevas generaciones se sientan orgullosas de su
legado. Pero
sigue de pie, el mercado Arguelles maltrecho pero aun vive aunque ya pocos le
visitan, vaya, hasta hay quienes le llaman al sector donde esta ubicado el
tercer mundo; la plaza Fundadores luce sola, ya no tiene bullicio ni se
escuchan las sirenas de las ambulancias, poco es visitada. La
plaza 1 de Mayo es testigo mudo del paso del tiempo, permanece vacía, casi sin
vida ve pasar los días, sola con sus recuerdos, porque las nuevas generaciones
ni la ven ni la conocen, mucho menos se imaginan que un día fue el centro de
comercio urbano y rural de Victoria. El
edificio del Banco de Crédito Rural hoy tiene vida y movimiento aunque ya no ve
pasar las transacciones comerciales ahora los créditos son para la salud. La
estación del ferrocarril esta en el olvido, muerta, solo le dan vida las aves
que anidan en sus viejas construcciones de madera y adobe porque hasta el
escuadrón de la muerte se ha reducido, poco a poco han dejado este mundo, solo
los fines de semana sonríe tenuemente al sentir el ir y venir de los comensales
y comerciantes frente a ella. El
palacio de gobierno sigue majestuoso, es el centro de la toma de decisiones,
solo que ya no alberga a todas sus dependencias, el Estado creció y las
demandas de apoyos y servicios son muchas por lo que hoy se cuenta con dos
modernas torres gubernamentales. El
silbato de la CFE no se escucha desde hace muchos años, murió al igual que el
edificio que le daba vida. Tampoco
bebemos solo el agua pura de La Peñita, hoy Ciudad Victoria es otra, y
quisiéramos decir que viva Victoria si, pero también que viva su gente, su
progreso, sus usos, costumbres y todo lo bueno que una sociedad tiene derecho a
disfrutar. No
es que se quiera vivir en el pasado, que la ciudad no avance, lo que se añora
es la tranquilidad, la gente amable, la convivencia sana, el vivir en paz y
armonía, cierto hoy contamoscon mayor y
mejor infraestructura deportiva, cultural, medica, educativa, pero la escancia
de la ciudad ha quedado en el olvido. La
canción dice que tras la montaña se encuentra escondida, ojala ya no
permaneciera oculta, como si se avergonzara de sus últimos pasajes donde se ha
sentido humillada, su cuerpo ultrajado, su esencia destrozada, su alma
mancillada. Es de Tamaulipas la flor
consentida y se le canta con el corazón, con la ilusión de que ante las
adversidades salga airosa a gritarle al mundo que es dueña de si misma, que
puede caminar libre, correr con su historia, elevar al cielo su victoria, que
su gente cante con orgullo QUE VIVA VICTORIA… POR SIEMPRE GLORIOSA.
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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