Por: Carlos Santamaría Ochoa05/10/2011 | Actualizada a las 11:24h
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De todos es sabida la importancia que tiene el turismo en
la economía: la llamada “industria sin chimeneas” se constituye como un factor
de ingreso en el PIB de cualquier nación, aunque hay unas, especialmente, que
tienen mejores dividendos. España es un país que basa gran parte de su economía
en el turismo, que durante todo el año les permite comer “calientito”. El verano es especial porque se inunda de turistas de
todo el mundo, especialmente en sus playas del Mediterráneo, la costa gallega y
la costa cantábrica, pero es un turismo de familias, de jóvenes: un turismo muy
dinámico. El Camino de Santiago es una fuente de ingresos
impresionante para el país hispano y especialmente para Galicia: en lo que va
del año, han recibido 162 mil peregrinos, de los cuales, 54.5 por ciento son
españoles y 45.5 de otros países, es una de las cifras más elevadas en la
historia, desde que en 1987 se volvió a poner entusiasmo a esta ruta religiosa,
que recibió unos 3 mil visitantes; en en 1993, llegaron casi 100 mil, para, en
1999, sumar 154 milo 600; en 2004 recibieron 179 mil 944, el récord histórico
que suponen, se romperá este año. 83 por ciento hacen el camino a pie, 16.7 por ciento, en
bicicleta, 450 personas a caballo y 29 en silla de ruedas, 120 países están
presentes en 2011 en las estadísticas del Camino, incluyendo nuestro querido
México. ¿A qué van los datos? El fin de semana la plaza del Obradoiro estaba repleta de
grupos de turistas de “55 y más”, es decir, nuestros queridos “viejitos” que
gustan de participar en los viajes que se organizan para ellos. España tiene un
instituto que atiende a mayores de 55 y les ofrece excursiones a precios un
poco más bajos, lo que les hace sentirse tomados en cuenta. Miles de personas
mayores aprovechan que se ha ido el bullicio veraniego, y con sus amigos y
contemporáneos disfrutan de las maravillas del continente en excursiones donde
pasan días inolvidables… y dejan una buena suma de dinero en cada estancia. Nosotros tenemos lugares que se pueden aprovechar, y lo
sabemos perfectamente, pero sería interesante considerar, por ejemplo, a esos
grupos de personas de la llamada “tercera edad”, que realmente dejan recursos
cuando viajan y ocasionan pocos problemas sociales: no son de mucho relajo que
digamos ni desmanes o actos reñidos con el orden, pues. Se podría pensar en sitios considerados dentro de un
circuito de turismo ecológico y cultural, aunque tenemos que entender que hay
en la entidad menos atractivos de esta índole que en España o Grecia, en
Francia o inclusive, en sitios de nuestro México tan lastimado, que tienen ruinas
arqueológicas, grandes museos y demás. Tamaulipas también tiene lo suyo y las autoridades de
turismo lo saben. Suponemos que el turismo enfocado a gente de edad avanzada
puede ser una buena opción para que haya más ingresos, aunque claro está, habrá
que garantizar a éstos que no serán víctimas de abusos y esas cosas que a todos
dañan. Los grupos de “viejitos” –cariñosamente hablando- son muy
numerosos, las agencias se enfocan a ellos en estos tiempos llamados “temporada
baja”, y sinceramente, podríamos pensar en que la autoridad municipal de cada
sitio pueda establecer el contacto con sus iguales en el estado e inclusive en
la Federación, -aunque les marginen por ser de otro partido- y pensar en este
tipo de proyectos. España tiene, insistimos, un programa muy interesante
para los mayores de 55: hay que registrarse, estar al día, que es algo así como
la credencial del INSEN en nuestro país, pero que permite acceder a estos
beneficios. Muchos buscamos un turismo diferente, lejos del bullicio
juvenil, de los antros y demás: buscamos tranquilidad, paseo, y la gente
jubilada quiere divertirse, sentirse segura y poder descansar. Eso lo podríamos ofrecer como tributo a quienes han
entregado su vida a servir, enseñar… o a formar familias. Es lo menos que
pudiéramos hacer por ellos, ¿no cree usted? Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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