Por: Carlos Santamaría Ochoa27/09/2011 | Actualizada a las 14:47h
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No podemos negar que nos da gusto a todos el hecho de que
el gobierno de Tamaulipas haya decidido tomar por los cuernos el problema de
las tenencias y haya logrado que se nos quiten los recargos. Claro, los que
hemos pagado a tiempo no tenemos una ganancia extra, pero el hecho de saber que
millones de pesos se dejarán de deber, nos lleva también a pensar que otros
muchos millones entrarán a las arcas, porque los recargos hicieron que mucha
gente no pagara el anticonstitucional y antipopular impuesto. Como recordará el lector, 1968 fue el año en que México
organizó una olimpíada maravillosa en todos sentidos a costa de nosotros mismos:
el gobierno de aquel entonces, de Gustavo Díaz Ordaz determinó un impuesto
sobre tenencia o uso de automóviles para sufragar los gastos de los juegos
olímpicos que hicieron época por diversas razones: fueron los primeros en
televisarse por satélite, los primeros en muchas cosas, incluyendo la olimpiada
cultural que fue un gran éxito. Sin embargo, el gobierno federal decidió hacer oídos
sordos y dejar esta poco lógica carga tributaria; 43 años pasaron para que se
derogara, aunque hemos de señalar enfáticamente que sufrimos el engaño de un
candidato presidencial: Felipe Calderón Hinojosa, candidato del Partido Acción
Nacional prometió que, de llegar a la presidencia de la República, derogaría
tal impuesto. Lo hizo, pero hasta que se va, es decir, dejará a quien venga
luego de él sin un ingreso importante, y nos ha mentido como lo ha hecho en
otros rubros. Finalmente, la tenencia se deroga para 2012 en una acción
más electorera que justa, pero bien recibida por todos. Hoy, el gobernador Egidio Torre Cantú ha decidido que
Tamaulipas no cobre a quienes por diversos motivos dejaron de pagar a
tiempo: por morosidad, falta de liquidez, apatía u otros motivos, el caso es
que no se pagó y genero un mundo de recursos impagables. Hoy, habrá que pagar
la tenencia atrasada, y así lo entendemos, pero no los recargos que ha
absorbido el gobierno estatal en el sentido de dejar de percibir un buen dinero
para obras y otros rubros. Decían algunos funcionarios que la tenencia significaba
unos 380 millones de pesos para la entidad; se dejarán de recibir, pero a
cambio, entrará un gran número de personas en la legalidad y sin el temor de
andar sufriendo los embates de agentes que pretendían revisar, aunque a decir
verdad, nunca lo hicieron, y se centraron en gente tomando y otras cosas. La
muestra es que Victoria y la entidad están inundadas de placas viejas, de otros
períodos, muestra que nunca se exigió un pagro tributario igualitario y justo. Pero con esta medida que ha anunciado el gobierno de
Tamaulipas, habrá que acercarse a la oficina fiscal correspondiente a ver qué
manera tienen para que nos pongamos todos al corriente: pagos parciales,
facilidades o qué tipo de manejo se le dará a este asunto. Ahora, lo que viene es que todos sin excepción
aprovechemos estas facilidades y nos pongamos al corriente, no solamente en
tenencia sino en otros impuestos, sabedores que si cumplimos cabalmente
podremos también exigir el cumplimiento de las acciones de gobierno. No se vale
pedir que se cumpla cuando nosotros no lo hacemos, o al menos, es nuestra
opinión. Entendemos que es una plata que se deja de percibir, y
veremos entonces qué harán las autoridades estatales para compensar este tipo
de ingresos. Entendemos, también, que con las facilidades pagará mucha gente
que antes no pagaba, y con ello se podrá compensar al menos durante el presente
año y el siguiente este ingreso, o sea, no será tan gravoso. Corresponde a la autoridad exigir cumplimiento de las
obligaciones ciudadanas a cambio del cumplimiento de las necesidades básicas de
la población. Es la tarea que se tiene y deseamos que todos pongamos nuestra
parte para poder salir avante, que buena falta nos hace. Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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