Por: Lorena Illoldi26/09/2011 | Actualizada a las 09:48h
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Es de todos
conocido que los artistas encumbrados suelen tener peticiones especiales dentro
de las cláusulas de su contrato, referentes a asuntos relacionados con comida,
bebidas y un sinfín de cuestiones por el estilo.
Están los que piden agua, frutas, variedades de refrescos y bebidas
energetizantes; los que piden platillos específicos o llevan dietas especiales
como vegetarianas o macrobióticas; los que piden surtido rico de bebidas
etílicas y licores.
La mayoría de los grandes artistas suelen manejarse con séquitos enteros:
personas y más personas a su servicio les acompañan durante las giras y viajes,
y si el espectáculo es grupal, puede usted multiplicar los requerimientos
varias veces.
Sin embargo, aunque el jamón serrano, los postres exóticos y el agua de envían
quedan reservados para astros como Britney Spears, Jennifer López o Luis
Miguel, todos los artistas –famosos o no tan famosos– requieren de viáticos y
atenciones básicos como traslados y alimentos, que suelen estar incluidos en
los requerimientos mínimos a cubrir por los promotores que les contratan.
Al menos así suele suceder, aunque en esta ocasión, aquí en Tamaulipas las
cosas no sean del todo parejas para todos…
Y digo lo anterior, porque surgen en mi mente algunas preguntas con respecto a
las nuevas disposiciones de un festival Internacional Tamaulipas que
ciertamente trae muchas novedades y cambios con su nuevo re diseño y
administración.
Para empezar, me pregunto si acaso los artistas foráneos también vienen a
actuar en nuestro afamado festival sin viáticos, recibiendo únicamente sus
honorarios, de los cuales tendránellos
qué descontar sus traslados desde su lugar de origen hasta el sitio de su
presentación, tal y como fueron requeridos y conminados los artistas locales
para llevar a cabo sus participaciones a lo largo y ancho de nuestro estado.
También me pregunto si los grandes artistas del Festival están tabulados en el
mismo tenor que los caballitos de batalla de siempre, que arriesgan sus
pellejos cruzando la faz de esta convulsa tierra, solo para llevar su arte a
sus coterráneos que no viven en las grandes ciudades de la entidad, a cambio de
no muchos pesos.
Muy bien me parece que más artistas tamaulipecos circulen como oferta cultural
para los hombres y mujeres de este estado que hoy más que nunca ocupan de
actividades sublimes que les ayuden a tolerar y sobreponerse a los tiempos que
les ha tocado vivir; mucho mejor me parecería si a todos se les diera el trato
que se suele reservar para los grandes divos y divas… o de perdido, que les
paguen nomás lo que es; pero ya sabe: eso digo yo…
CAJÓN DE LO QUE NO DEBERÍA ESCRIBIR Y SIN EMBARGO ESCRIBO…
1.- LA FRASE: “Cada país tiene el gobierno que tolera”.
2.- UN TROZO DE POESÍA: “Quiero mis ojos abiertos/ a la vida y a los sueños”.
Alicia Caballero.
3.- MISCELÁNEOS: La historia aún no
dirime la cuestión de cuándo fue exactamente la primer transmisión radial en
nuestro país, pues mientras Adolfo Enrique Gómez Fernández clama haberlo
realizado el 27 de septiembre de 1921, Constantino de Tárnava dice haber hecho
lo propio el 9 de octubre del mismo año; a 90 años de esos inicios radiales, la
aventura de la sintonía ha avanzado desde las ondas al aire hasta llegar al
virtual ciber-espacio, y la evolución alcanza a los contenidos y programas que
compiten por la atención de gente que gozan de una amplia oferta en cuanto a
medios de comunicación. Hoy por hoy, la radio sigue siendo ese lugar en el que
algunas cosas aún pueden ser escuchadas…
Lorena Illoldi,
tampiqueña de origen y victorense por adopción, es actriz, poeta, dramaturga, directora de teatro y promotora cultural independiente.
Parte del colectivo artístico EL ALEPH, colabora en medios electrónicos con su columna DIGO YO..
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