Por: Luis Lauro Carrillo16/09/2011 | Actualizada a las 09:23h
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Conviene
observar que llegamos al 15 de septiembre con los mismos alardes de grandeza en
el discurso, desde Hidalgo a Cárdenas hasta los presidentes de la alternancia,
pasando por el resto de los posrevolucionarios, con los mismos atavismos de
empequeñecer al país en todos los sentidos a lo largo de estos de 201 años.
Diremos por tanto que el llamado “Grito” de Dolores es el punto cronológico con
que se inicia la guerra de Independencia de México. Miguel Hidalgo proclamó: “Se
acabó la opresión. Viva la religión. ¡Muera el mal gobierno! ¡Viva Fernando
VII! ¡Viva la Virgen de Guadalupe!”.
Un grito que literalmente no aconteció según testigos presenciales como Pedro
Sotelo, exclamación que consistió en una arenga dirigida desde la ventana de la
casa de Hidalgo a los alfareros, sédenos y vecinos congregados a las 22.40
horas del 15 de septiembre de 1810. En la mañana del 16 de septiembre de ese
año previa organización de la insurgencia, hidalgo marcho con su gente a Guanajuato.
No tiene sustentación la afirmación de que Porfirio Díaz cambio la fecha de
celebración por motivo de su cumpleaños, tan es así que antes de Díaz esta
fiesta se conmemoraba el día 15 de septiembre.
En ese tenor Miguel Hidalgo nunca inicio en estricto sentido un movimiento
independentista, por el contrario, era un movimiento de apoyo al gobierno
español, que incitó a la población a que se levantara en contra de la ocupación
francesa sobre España, demandando la reinstauración de Fernando VII en el trono
Español.
De tal suerte que después de ejecutados Hidalgo, Allende y otros caudillos de
la causa insurgente, José María Morelos y Pavón organizó y fue el artífice de
la segunda etapa (1811-1815) de la Guerra de Independencia de México, el 16 de
septiembre de 1813, resaltó los ideales de libertad y de independencia
proclamados por Hidalgo.
He aquí, que cumplidos los 201 años de rememorar la Independencia de México, no
obstante haber alcanzado dicho status hasta la firma de los tratados de
Córdoba, el 27 de Septiembre de 1821, una fecha que para muchos mexicanos pasa
desapercibida, por lo que en realidad apenas se cumplieron 191 años de vida
independiente.
El sistema educativo, nos ha enseñado que dicho movimiento armado fue una
colección de hechos históricos, mitos y una lista de héroes canonizados hasta
volverlos religiosamente "inmaculados", todos ellos de "buenos
sentimientos" y demejores
intenciones; todos, quienes según los historiadores reverenciales estuvieron
siempre del lado del pueblo.
Tengamos presente que la celebración del grito de Independencia de México hoy
se hizo bajo una atmósfera de luto, temor, zozobra y angustia no sólo por los
estragos que causa la profunda crisis económica y social que sufre la mayoría
de la población, sino por las condiciones de inseguridad impuestas por la
violencia delincuencial.
Por otro lado en la actualidad la clase política en el poder y la oligarquía
económica aprovecha la oportunidad para recordarnos que las revoluciones son ya
"cosas del pasado", que lo peor de la historia ha quedado atrás y que
el actual sistema político y social es "eterno" y el "mejor de
los mundos".
De ahí que la postura de las clases medias, trabajadores y campesinas es
diametralmente opuesta a la visión estática, fraccionada y mistificada del
statu quo. Los representantes de izquierda y derecha centristas, en los hechos
tienen la misma visión oficial como integrantes del sistema político.
Incuestionablemente no se ha reflexionado si con la Independencia alcanzamos la
libertad o sólo cambiamos de amo. Los Estados Unidos, han impuesto condiciones
económicas y de seguridad a México, por lo queen los hechos hemos transitado de la dominación española a la
dependencia económica de los Estados Unidos.
En suma México siempre ha sido un país de injusticia, hoy lo es más que nunca,
en lo que en materia de distribución la riqueza se refiere vivimos en una de
las sociedades más desiguales del mundo. El saldo en los últimos 28 años es de
desigualdad social y económica, expresada en sesenta millones de pobres.
Se carece de un ejercicio de autocrítica y reencauzamiento, por parte de las
élites políticas, económicas, incluso las intelectuales, para concebir o
construir un nuevo proyecto de nación, que nos expresara con exactitud el
camino para salir del subdesarrollo que padece el país de una vez por todas.
En definitiva bajo los signos de la violencia, corrupción, de crisis económica,
de crecimiento de la pobreza, del inmoral y exorbitante enriquecimiento de
la oligarquía, del retroceso de la democracia, de la descomposición de las
instituciones y la militarización del país, se conmemoróhoy la Independencia, cuando tendría que ser
el grito de “sálvese el que pueda”.
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
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