Por: Carlos Santamaría Ochoa09/09/2011 | Actualizada a las 17:05h
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Había
hace algunos años una serie de actividades tendientes a cuidar a nuestros hijos
y a garantizar su integridad a la hora de la entrada y salida de clases: los
padres tenían misiones específicas y tenían bajo su responsabilidad el intenso
tráfico vehicular que se origina en casi todos los planteles, y que propicia
enfrentamientos entre autoridad, ciudadanos y quien resulta involucrado.
Los que tenemos necesidad de llevar a los hijos a las instituciones educativas
sabemos de qué se trata, porque padecemos el hecho de que algunas personas no
tienen idea de la importancia del tiempo de los demás y estrangulan el tráfico
con el típico “es solamente un momentito” y no nos dejan pasar a decenas de
vehículos.
El tráfico es poco grato para todos, más, en un sitio donde el clima hace
estragos por las altas temperaturas.
Muchas cosas se han llevado a cabo para enfrentar esta problemática y es aquí donde
se toma en cuenta el proyecto de Educación Vial que nace en las instituciones
educativas con la idea de que aprendamos a respetar los tiempos y espacios de
los demás.
Los alumnos, muchas veces, son los encargados de, chaleco puesto, orientar a
los que manejamos. En otras ocasiones somos los padres, y muy pocas, los
profesores.
El caso es que nos urge tomar conciencia de la importancia de respetar la
vialidad, de ahí que se antoja determinante el esfuerzo que hace la Presidencia
Municipal encabezada porMiguel González
Salum, ya que han instrumentado un proyecto que esperamos, tenga el éxito
necesario: la educación vial llega a las instituciones educativas con la
participación de elementos de Tránsito Local, los que, esperamos sinceramente,
se apliquen más a orientar y educar que a infraccionar.
Sucede que muchas veces tienen la mentalidad de multar más que ayudar, y eso no
es positivo ni para ellos ni para la ciudadanía. Recordemos que la gente no se
expresa muy bien de estos servidores públicos por tradición y porque se han
ganado a pulso una mala fama que, enfatizamos, no es para todos: no podemos
generalizar porque hay gente buena… y también no tanto.
El alcalde de Victoria tiene poco roce con la prensa local, y eso provoca que
muchos proyectos queden un tanto escondidos en el anonimato de las oficinas
municipales, pero no podemos decir que no se hacen las cosas. El ejemplo lo
vemos con el tremendo pozo que acaban de atender en Las Adelitas y que
constituía un grave problema. Se percataron de ello y ha subsanado el problema.
En ese sentido, la autoridad está cumpliendo. Cierto es que muchos quisiéramos
que fueran más rápido, y otros solamente vemos lo malo, pero lo que es real es
que se está trabajando.
Volviendo al caso de la Educación Vial, cabe el exhorto a los padres de familia
que vamos a diario a dejar y recoger hijos, para que colaboremos y nos
concienticemos de la importancia que tiene lo anterior en la comunidad.
El esfuerzo lo hacen autoridades municipales, de tránsito, educativas y
alumnos: falta que nos incorporemos los padres, porque de otra manera el
trabajo quedará trunco y no servirá de mucho lo que Miguel ha pensado que se
puede lograr.
Insistimos en que no generalizamos, que hay de todo, como en la viña del Señor,
y que quien piense que lo hacemos es porque ha caído en esa problemática, pero
la verdad es que se trabaja fuerte en este rubro.
Lo que falta en este aspecto, como dijimos, es la concientización y educar a
nuestros hijos para que no caigan en algunos involuntarios errores que cometemos,
que si bien es cierto que son involuntarios, también son errores y cuentan como
tales.
Hay que apoyar a la autoridad municipal: exigirle cumplimiento de promesas de
campaña, de programas, pero también, poner lo que nos corresponde para
garantizar el éxito.
Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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