Por: Rosa Elena González01/09/2011 | Actualizada a las 22:48h
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Quisiéramos
que el titulo hiciera referencia a la música suave, que se baila despacio, tan
pegados que se siente la respiración, los sentimientos de quienes se entregan
al compás del corazón,pero no, el vals
de estos tiempos es perverso y va envuelto en intereses, en traición. Es
como bailar con la más fea, o que te arrebaten a la doncella deseada, esa que
persiguen durante muchos años aunque lo más que pueda durarles sea un sexenio,
o tres años, el caso es que muchos ya le manifiestan su amor en esta temporada
sin importar a quien se tengan que llevar al baile o el ritmo que se tenga que
tocar, el objetivo es estar,ganar,
coronar sus sueños. La
primer muestra de baile la dio HUMBERTO MOREIRA, el dirigente del PRI nacional
mostraba como se debe danzar de acuerdo a las circunstancias, a las
necesidades, se bailó hasta a sus propios compañeros que lo encumbraron o le
pulieron la pista, una vez logrado su objetivo dice marcar el ritmo que
conviene a sus intereses, a otros les dejó sentados en la banca, esperando la
siguiente pieza pero sin explicarles el son que les tocaría ejecutar. MOREIRA
previó que la orquesta no ejecutará el final de una melodía, eso puede permitir que otros la terminen, que
el final sea muy diferente al imaginado y el baile se llene de tropiezos hasta
hacerles caer. La
situación es que estos tiempos de vals se bailaran de acuerdo a interés
político que cada personaje traerá bajo el brazo, al ritmo de que dispongan
algunos, melodías que pueden ser la música para sus oídos y le marquen los
pasos a seguir para ejecutar la magistral pieza de baile electoral. Nada
de lo que suceda, se vea, o se escuche en estos tiempos es producto de la
casualidad, todo tiene un por qué, lo malo de esto es que la mayoría de las
veces se olvidan los códigos de honor, la lealtad, la amistad y los acuerdos
cambian de color o intereses. Con
la elección más importante del país en puerta se desatan las pasiones, renacen
los rencores, los decibeles de la música son de acuerdo a la sensibilidad del oído
que sea dirigida y se bailará al son que mejor convenga, aunque para ello dos o
tres salgan bailados, eso pasa siempre, cada vez habrá sacrificados expulsados
de la fiesta. La lealtades se
guardan en la bolsa trasera, las amistades se esconden en los calcetines, el
agradecimiento desaparece y todo para permanecer gozando del privilegio divino
de bailar el mejor vals sexenal, veremos en que termina todo esto.
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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