Por: Carlos Santamaría Ochoa01/09/2011 | Actualizada a las 17:13h
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Como
podría suponer el lector, no hablaremos de lo que 110 millones de personas
esperábamos este jueves 1 de septiembre en el acto donde Felipe Calderón
entrego su quinto informe de gobierno. Eso, suponemos, lo habrá de tratar la
prensa nacional y quienes están muy involucrados en temas políticos. Nosotros
somos principiantes en ese rubro, por lo que no tocaremos el tema, solo diremos
que honestamente, esperábamos buenas noticias económicas, de seguridad y de
salud… lo demás? Lo demás viene solo.
Pero lo que sí esperamos los tamaulipecos es que la política que se lleva a
cabo en la entidad sea de altura, de calidad. Lejos de nosotros queremos a aquellos
vividores que gustan del pleito y la diatriba para vivir y convivir con los
demás, como el hombre que afortunadamente agarró “hueso” en el D. F. Y que
saqueó a Reynosa para luego convertirse en diputado local. Esos, esos que se
vayan lejos: no nos sirven para nada.
Aunque hay varios partidos políticos, sabemos que México tiene únicamente tres
fuerzas representadas por el Partido Acción Nacional, el Partido Revolucionario
Institucional y el Partido de la Revolución Democrática. Los demás, son
comparsa de una simulación política, porque están conformados de arrepentidos
de una de las tres fuerzas reales o de los que reniegan y quieren, como dicen
en el rancho: “mamar y dar topes”.
En el Congreso del estado hay representantes de estos tres partidos y uno que
otro de fuerzas insignificantes política y socialmente hablando; los tres
tienen gente que sabe discutir y sabe gritar, sin embargo, ha habido un cambio
interesante en el Congreso: ya no se presta a ser la gran carpa de circo que
antaño era, porque el principal payaso se fue también, lejos de aquí.
Guadalupe Flores de Suárez, líder campesina con mucha experiencia y presidenta
de la Gran Comisión ha hecho un gran esfuerzo y ha puesto todo su colmillo
político para hacer entrar en razón a los legisladores de la presente
legislatura, aunque de repente uno u otro se sale, como es el caso de los del
PAN que se encuentran en plena discusión interna que les dejará, seguramente,
más debilitados que hoy.
Es natural que un panista tenga una razón distinta a la del priísta o del
perredista y así, podemos hablar de uno y otro y entendemos que no se pongan de
acuerdo. Finalmente, tienen ideología distinta y eso es muy respetable y da
fuerza a aquella frase de Voltaire: “puedo no estar de acuerdo en lo que dices,
pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”.
No tenemos que estar todos de acuerdo; hay amigos que tienen gustos e
ideologías distintas, pero lo que sí se debe consensar es el espíritu de la
discusión, del debate y aceptar lo que las mayorías deciden porque, finalmente,
esa es la democracia: cuando se hace lo que los más quieren, así de sencillo.
Y la maestra ha sacado la experiencia a flote, con el concurso de los
dirigentes de las llamadas “bancadas” partidistas, que a fuerza de ser
sinceros, han tenido mucho que ver en esa calma con que se desarrollan las
sesiones.
Insistimos: de repente alguien no está de acuerdo con una idea y la debate en
forma poco congruente, pero afortunadamente, son las menos de las ocasiones
cuando se escuchan los gritos y sombrerazos que estábamos acostumbrados a
escuchar y reafirmaban aquello que decían algunos de: “vamos al congreso, que
es todo un circo”. Hoy se debate y se llega a acuerdos parlamentarios, porque
esa es su esencia.
Ojalá no manchen esa imagen algunos rijosos que están ahí dentro, ojalá, por el
derecho de los tamaulipecos, podamos enorgullecernos más del Congreso que
tenemos, sabedores que en su seno se ejerce un pleno respeto a todas las voces,
que, finalmente, son la esencia de la democracia.
Guadalupe Flores debe estar contenta con la labor desempeñada, y sobre todo,
porque ha encontrado muchos “cómplices” que quieren ser recordados como
diputados, como representantes populares y no como payasos de circo.
Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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