Por: Carlos Santamaría Ochoa21/08/2011 | Actualizada a las 14:55h
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Hay
órganos que al parecer están de moda porque todo mundo habla de ellos; no
podemos decir que uno u otro es más importante, dado que tienen funciones
específicas que se deben atender. Los órganos del cuerpo humano son especiales
y como tales debiéramos tratarlos, sin tanta agresión, como sucede con los
riñones, a los que se considera como el filtro natural de toxinas y otras
sustancias nefastas que acumula el cuerpo. El
secretario de salud en Tamaulipas Norberto Treviño García Manzo ha manifestado
en más de una ocasión su enrome preocupación por la cantidad tan desmedida de
pacientes que tienen problemas de riñón, y por el coste que ello implica para
el sector salud. Debemos
entender que la secretaría de Salud maneja un enorme presupuesto, pero una
parte muy significativa se gasta en atención a padecimientos renales, y no es
que estemos en contra, pero mucho de ese dinero no se debía gastar en causas
como la que se padece, porque son conflictos de salud que se pueden prevenir. Y
ese dinero que la SST destina a atención nefrológica bien podría reorientarse a
madres adolescentes, a pequeños con problemas de nutrición, y a una serie de
enfermedades que con más recurso alcanzan mayor cobertura. Los
datos son fríos y fuertes: casi 8 mil personas esperan en nuestro país un
trasplante de riñón, y se habla de unos 140 mil casos de insuficiencia renal
crónica, aunado a los casi 70 mil con insuficiencia renal avanzada; muchos de
éstos, requieren procedimiento de diálisis peritoneal o hemodiálisis, que no es
más que un procedimiento mecánico para la eliminación de toxinas. La
mayoría de pacientes andan rondando los 50 a 80 años; los jóvenes también se
enferman de esto, pero afortunadamente, son mucho menos. 60
por ciento de los casos necesitan un trasplante, se llevan a cabo mensualmente
unos 10 a 20 mil procedimientos de diálisis. En
México se llevan aproximadamente unos 2 mil 500 procedimientos de trasplante de
riñón, pero estamos hablando de que hay más de 8 mil mexicanos que no tienen
acceso a este beneficio que otorga la medicina, pero no hay el recurso
necesario. Entre
los síntomas que sugieren enfermedades del riñón están: exceso de líquidos,
hinchazón en el cuerpo, cansancio, debilidad, problemas digestivos como náusea
o vómito, comezón en la piel por acumulación de toxinas y muchos más. Entre
los factores de riesgo, destacan la diabetes mellitus como principal causa, así
como hipertensión y obesidad, aunados a la mala alimentación. Está
en manos de cada uno de nosotros no padecer estas enfermedades, pero hay que
trabajar muy fuerte para ello y no dejar la carga a la Secretaría de Salud. El
secretario Treviño García Manzo ha exhortado a la población a extremar medidas
de cuidado, porque finalmente, la secretaría, con el apoyo del gobernador
Egidio Torre Cantú enfrentará el gasto, pero el daño físico y emocional, social
y familiar, no hay forma de pagarlo o resarcirlo. Ese es personal y para
siempre. Y
además, insiste el secretario de salud tamaulipeco en que tenemos que hacer
algo por mejorar nuestra calidad de vida, que la salud sea un privilegio de
todos nosotros y que podamos alcanzar los niveles mínimos necesarios para tener
una existencia con armonía y bienestar, que es la meta de casi todos. Los
riñones constituyen un severo problema cuando están enfermos porque
prácticamente se contamina todo el cuerpo y hay que llevar a cabo medidas
urgentes. Es
por ello que tenemos que ponernos la pila, entender que, si no actuamos en forma
inmediata, vamos a padecer esta problemática, y la verdad sea dicha con todas
sus letras: ¿Qué necesidad hay de ello? Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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