Por: Carlos Santamaría Ochoa17/07/2011 | Actualizada a las 20:04h
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Dice
la información del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática
–INEGI- que el 37 por ciento de los pobres paga por atender su salud, cuando el
gobierno federal asegura que tiene una cobertura del 99 por ciento. Alguien
miente, sin duda alguna, y no pensamos que pueda ser el INEGI, por la forma en
que llevan a cabo su trabajo: en forma técnica y no con declaraciones políticas
triunfalistas que nada tienen que ver con la realidad. Habrá
que entender lo que consideran como “pobre” los secretarios de estado, que no
tienen idea de lo que es salir a la calle a pie, esperar una pesera, comprar el
mandado en algún mercado o, lo que es peor, batallar para encontrar
estacionamiento en el centro de cualquier sitio del país. Ellos
viven en una burbuja de cristal, al parecer, polarizada, porque no permite que
entren los rayos de la realidad: se filtra todo lo que suena a necesidades
sociales y pretenden encubrir lo que somos, declarando cosas que nada tienen
que ver con lo que vivimos diariamente usted y yo. Dice
INEGI que el ingreso corriente de los mexicanos disminuyó 6.8 por ciento en
tres años, que el monetario decreció el 8.2 por ciento y el no monetario disminuyó
1 por ciento. Refiere
–atención con el dato- que el ingreso corriente promedio por hogar se ubicó en
34 mil 936 pesos trimestrales, que representa una disminución de 12.3 por
ciento, a precios constantes, respecto a 2008. En otras palabras, ganamos menos
que hace tres años. El
gasto corriente total promedio por hogar anda por los 30 mil 596 pesos
trimestrales, cuando en 2008 era de 31 mil 809 pesos, es decir, cayó 3.8 por
ciento, y los rubros a los que los hogares dedican mayor porcentaje de gasto
son: alimentos, bebidas y tabaco, con 33.4 por ciento; transporte y
comunicación, con 17.2 por ciento, y educación y esparcimiento, con 13.6 por
ciento. Los
datos de referencia están disponibles en la Encuesta Nacional de Ingresos y
Gastos de los Hogares –ENIGH- 2010, que contiene datos muy interesantes, y
donde se explica que más del 30 por ciento gasta una buena cantidad de dinero
en atención a la salud. En
este sentido, habrá que hacer una reflexión y pensar qué está ocurriendo cuando
alguien prefiere gastar en atención y medicinas que ir a donde no le cuesta,
donde supuestamente hay una cobertura. De
todos es sabido que los laboratorios que venden sus medicinas deben ser
autorizados por la Secretaría de Salud que dirige el señor Córdova Villalobos,
y es ahí donde surgen algunas dudas lógicas en el sentido de por qué muchos
medicamentos que tienen las siglas “GI” no ocasionan el mismo efecto en nuestro
organismo. Pruebas hay, y miles. Muchos
profesionales de la medicina son gente con dos tipos de personalidad: en las
dependencias del sector público dan consultas cortas, no profundas, de mala
gana en ocasiones y a medias; en su práctica privada son un amor de personas y
nos atienden y despejan todas las dudas. Surge la interrogante si el
conocimiento se queda en el consultorio y no llega a las dependencias del
sector oficial. Mucho
hay que trabajar, pero hay que estar conscientes de que necesitamos apretar en
distintos rubros; en el caso de la salud, por una parte, el ciudadano tiene que
entender que la prevención comienza en casa y por decreto no llega al
organismo: hay que trabajar para ello; por parte de la autoridad, habrá que
considerar la necesidad de provocar una mayor entrega en el sector que atiende
a la población. En la autoridad de mayor nivel, considerar que el dinero no
alcanza en salud y hay que destinar más pasta, con la salvedad de que ésta no
surja de incrementos ilógicos e inhumanos a impuestos, gasolina y demás, sino
de estrategias bien pensadas, que bien se pudieran encargar al secretario de Hacienda,
para que cumpla su trabajo en lugar de hacer proselitismo, como dice, “en fines
de semana y días festivos”. Si no se comprometen 24 horas a diario, que
renuncien. Calderón
es presidente por los 365 días –suponemos-, así que, debieran copiar su ejemplo.
Por cierto: ¿será para todos o únicamente para los del partido que le llevó a
Los Pinos? No consideramos pertinente que presida reuniones partidistas el
“presidente de TODOS los mexicanos”, sea del color que sea. Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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