Por: Ana Luisa García17/07/2011 | Actualizada a las 18:41h
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¿Será
Enrique Peña Nieto el candidato del PRI para el 2012? Hay quienes todavía
tienen sus dudas, por la sencilla razón de que los gobernadores cuando dejan de
serlo pierden gran parte de su poder, le ocurrió a Tomás Yarrington, cuando él
y los integrantes de la CONAGO que lo apoyaban pasaron a ser ex-mandatarios. La
realidad es que el poder de decisión y fuerza del PRI está en sus 19 actuales
gobernadores (en el 2006 eran 15 y 14 de ellos prefirieron apoyar a Felipe
Calderón) y en sus coordinadores en el Congreso de la Unión, por eso el líder
nacional del Tricolor Humberto Moreira va con su tercera reunión con ese pleno,
con capacidad de decisión. El
Estado de México Gobernado aún por Enrique Peña Nieto, es el estado más
próspero, por consiguiente con mayores recursos para apoyar al candidato que
resulte elegido por el PRI; es la entidad federativa con más votos potenciales
y la única fuerza para contrarrestar la del D.F. en manos del PRD. Ese es el
contrapeso real de esa entidad. Si
Roberto Madrazo Pintado perdió, no fue porque Tabasco representara el 1.8 % del
electorado (por cierto Tamaulipas tenía en esa misma fecha el 2.2 %), sino
porque los señores gobernadores de filiación priísta decidieron que era mejor
seguir siendo virreyes, cada uno en su estado, con autonomía política propia,
con capacidad para elegir a su sucesor y sobre todo, no tener a un patrón en
Los Pinos a quien rendirle cuentas y acatar sus disposiciones. A
un año de que se celebren las elecciones federales no hay muchas diferencias
con el 2006 hacia el interior del priísmo nacional, salvo que tienen dos
gubernaturas más. Nadie sabe en este momento, que piensan y que desean en su
interior esos 19 gobernadores. Las
condiciones para que el PRI gane son mucho más alentadoras que las de hace cinco
años: Calderón no tiene las simpatías de Fox, los esfuerzos denodados del
Presidente por acabar con el crimen organizado y su promesa deabatir el desempleo no han tenido resultados. El
número de pobres ha incrementado en el país; el Seguro Popular que tantas
simpatías tuvo en el foxismo hoy está en
decadencia porque el número de beneficiarios se disparó de manera enorme y los
recursos instalados, unidades médicas, personal y medicamentos, no son
suficientes para atender a un país más empobrecido y con más desempleados. Las
encuestas en este momento favorecen al PRI (a secas, es decir sin candidato),
lo ubican como el partico con más capacidad para gobernar y hay en este momento
dos figuras asociadas a la candidatura presidencial, a diferencia del PAN que
son muchos y propician confusión y proyectan desorganización. Técnicamente
además de Enrique Peña Nieto y Manlio Fabio Beltrones Rivera, podría salir un
tapado, al estilo de los años 50´s, pero todos los signos revelan que el mejor
posicionado es el primero de estos y sólo hay que “arreglar” al grupo del ala
izquierda para llevar la fiesta en paz. Pero
si bien es cierto que la última palabra la tienen los 19 mandatarios, es
necesario pactar con reglas precisas, el juego de lo que sería la nueva política.
Un presidente de la República del PRI, ya no puede ser el poder absoluto, los
grandes acuerdos tienen que ser cabildeados con los gobernadores, las
fracciones parlamentarias y el líder del partido. Dicho
de otra manera la figura del “presidencialismo” debe de ser cosa del pasado, de
otra manera el avance democrático del país, se vendrá abajo. Y si desde ahora
no se dejan claras las reglas para la relación Gobernadores-Presidente,
surgirán tropiezos que pueden desequilibrar al país. El Presidente de México,
ya no puede ser más que los gobernadores en conjunto, en cambio estos, unidos,
si pueden ser mucho más que el poder unipersonal de un solo hombre. Por
su parte el PAN con toda su desorganización, tendrá cuando menos que
disciplinar a los secretarios de gabinete para fortalecer a uno sólo y dejar a
los espontáneos como son Santiago Creel y Josefina Vázquez Mota a hacer su
luchita. Ser tantos aspirantes confunde al electorado en este momento. La
propuesta de Santiago Creel no es descabellada, cuando dice que los aspirantes
a ser candidatos deben de renunciar y ponerse a recorrer el país; esa sería una
estrategia que beneficiaría al partido, porque todos estarían abonando la
tierra para el candidato panista, fuera quien fuera. En
fin, el hándicap ya se inició y el espacio se agotó. Hasta la próxima.
Ana Luisa García García
(15-Nov-1950) es licenciada en Periodismo, egresada de la Universidad Veracruzana generación 1969-1973.
Ejercicio profesional en los siguientes medios: Dictamen de Veracruz, EL Diario de Cd Victoria, El Universal y Ovaciones en el D.F. El Heraldo de Tampico y columnista de La Verdad desde hace 25 años a la fecha.
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