Por: Rosa Elena González11/07/2011 | Actualizada a las 22:31h
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Los
medios de comunicación continuamente hablan de casos, de miles y miles de
mujeres que sufren violencia, vejaciones, y no hablamos de Arabia, Jordania, o
Irak, hablamos del mundo entero, del que incluye a México. Las
estadísticas son altas pero la realidad es peor porque todavía son muchas las
féminas que no denuncian los atropellos por diferentes razones. Cuesta
trabajo entender que en estos tiempos existan mujeres que prefieran el maltrato
físico o psicológico a cambio de comodidad, del confort que da el dinero, son
muchísimas las que son violentadas de una u otra manera pero que callan por
conveniencia propia, a veces hasta por tratar de guardar las apariencias y
soportar ser violentada por la sociedad. Asuntos
todavía más denigrantes son cuando las mujeres metidas en la política o esposas
de políticos tampoco le entran a la denuncia de verdad, que solo hablan por
hablar pero no tienen dignidad en su casa, no se quieren y si no son capaces de
quererse menos tienen capacidad para querer a quienes les rodean, en su
interior cargan con una pesada lapida de resentimientos y quieren cobrar
venganza con el mundo entero. La
capital tamaulipeca no es la excepción de maltratos a la mujer, como aquella
esposa de prominente empresario de los medios de comunicación, mujer que en la
soledad de su habitación se curaba las heridas, se cubría de maquillaje para
salir a la calle. También
le podemos hablar de la esposa de alta luminaria de la política que más de dos
veces permaneció en una cama de hospital alegando accidentes domésticos aunque
los golpes en sus ojos eran difíciles de entender, todo sinque olvidemos la tormentosa historia de la
amante de un hermano del ex alcalde de la capital tamaulipeca, nos referimos a
la mujer que llegó de El Mantecon
costillas y brazos rotos después de una golpiza provocada por el supuesto amor
de su vida, mujer que hoy alta funcionaria gubernamental y que también se calló
su vergüenza tan solo para evitar el que dirán, aunque su vida fue más que un
escándalo social. En
la pobreza se dan igual estas agresiones, aunque suelen motivar su no denuncia
argumentando que llegan a aguantar los maltratos, todo tipo de golpes y hasta
una violación de sus propios maridos tan solo por el bienestar de sus hijos,
sin darse cuenta que es peor, que son ellas mismas las que están acentuando el
problema porque sus hijos pueden seguir los mismos esquemas al ser educados en
el núcleo de un matrimonio con violencia. Otros
casos bochornosos se dan con aquellas que dicen “prefiero soportarle undía o dos los golpes a salir a trabajar todos
los días”, ó, “si él se va quiennos va
a mantener” . La
verdad es que es momento de que todas las mujeres aprendamos a querernos,
respetarnos, valorarnos, pues a medida que nos demos cuenta de qué somos
capaces aumentará nuestro nivel de confianza y fortaleza es lo que podremos
transmitirle a nuestros hijos. Se
dice que cuatro de cada diez mujeres sufren violencia, que tan solo en
Tamaulipas se registran 600 mil casos de atropellos en contra de las féminas,
repito, es lo que se conoce, en realidad si todas las mujeres denunciaran,
seguramente las estadísticas de maltrato fueran mucho mayores a las que se
pueden conocer. De
acuerdo a las cifras dadas a conocer por el INEGI en Tamaulipas durante el 2006
se registraron 658 mil 68 casos de mujeres violentadas de diferentes formas,
sexual, económica y emocional, hablamos de la violencia que se pueda recibir de
las parejas, familiares, de extraños o en las aéreas laborales y en las cuales
se legisla, entonces las estadísticas hablan por si solas. En
lo que si no tenemos perdón las mujeres y somos totalmente culpables de que
suceda es sobre la violencia que nos ocasionamos nosotras mismas, ¿o dígame
como se le puede llamar a la poca atención que nos damos?, porque en realidad
la mayoría de las mujeresle restamos
importancia a la salud, nuestra integridad, le damos prioridad a otras
situaciones que en ocasiones no tienen la menor importancia o se dejan las
cosas personales, como la salud, en ultimo termino. Día
a día vemos en los medios de comunicación campañas sobre el cáncer y muchas
otras enfermedades que pueden atacar a la mujer pero poco caso les hacemos, no
acudimos al doctor hasta que el daño ya es irreversible, eso también es atentar
contra nuestra integridad, es autoviolencia, pero además es irresponsable de
nuestra parte y aunque lo reconocemos poco hacemos para remediarlo, o cosa
peor, damos el consejo y nos quedamos sin el. vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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