Guadalupe González Galván es, a todas luces, un político que ha mostrado capacidad de supervivencia: al menos...
Por: Melitón Guevara Castillo21/02/2010 | Actualizada a las 16:33h
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Guadalupe González Galván es, a todas luces, un político
que ha mostrado capacidad de supervivencia: al menos no ha cometido el error de
vivir fuera del presupuesto por varios sexenios. Se propuso ser alcalde de su
ciudad, de Madero, y gano; con el detalle de que, con su triunfo, recupero la
plaza para su partido, misma que había estado varios trienios en manos de la
oposición perredista. Es tan singular González Galván, en su condición de
político, que en la parte final del parto de los consejeros electorales, ante
las acusaciones de Leonor Sarre, no tuvo empacho en decir que no recibe línea,
de nadie, incluso dijo, ni de su esposa. Pues bien, este político, no está de
acuerdo con la alianza PRI-Verde, menos con la nominación de Jaime Turrubiates.
De ahí, su afirmación de que es más complicado, más peligroso, el fuego amigo…
el que viene, se vive, dentro del partido. Las palabras de González Galván son certeras. Ricardo
Gamundi lo sabe; también Eugenio Hernández Flores: ahí donde el PRI ha mordido
el polvo, ha sido derrotado, la explicación está en los hechos. Priistas
resentidos que hacen doble juego; que simulan disciplina y en su coraje ayudan
al adversario político; y otros casos son más claros: que expriistas se
conviertan en candidatos, u operadores, de otros partidos políticos. Madero, Altamira y Rio Bravo han sido de los municipios
en donde, el fuego amigo, ha sido más abierto. En Altamira los ex presidentes
municipales hicieron público su malestar por las decisiones de su “partido”,
haciendo notar el peligro de una derrota. En el caso de Madero, González Galván
recuerda que Jaime Turrubiates fue su contrincante, hace tres años, por la
Presidencia Municipal. Y en el caso de Rio Bravo, los priistas, cuestionan que
se entregue a Raúl bocanegra la candidatura. Hace tres años el PRI tuvo derrotas municipales. Fueron
prácticamente por dos motivos: 1) la imposición que hizo Ricardo Gamundi de sus
“consentidos”, avasallando la voluntad de las bases; 2) el fuego amigo de
quienes, molestos, en los hechos apoyaron a otro partido político. Soto La
Marina, Abasolo, Güemes, Llera, entre otros, fueron esos municipios. Tal parece
que, este 2010, se volverá a repetir la historia… ya lo dijo Gamundi: siguen
buscando más candidatos de unidad. No debe extrañar, luego entonces, que el PRI pierda
alcaldías en 4 de julio. Machaconamente se explica: el PRI, en Tamaulipas, no
tiene oposición. Con todo y eso, hace tres años, perdió alcaldías. Ahora, efectivamente,
el PRD ni se ve ni se siente; en tanto que el PAN tiene un candidato a
gobernador, para muchos, a modo; sin embargo, todo hace indicar, en las
alcaldías el PAN puede presentar a candidatos que pueden dar la sorpresa, como
es el caso de Ramón Sampayo en Matamoros, municipio que ya gobernó en tiempos
de Tomas Yarrington. Tiene razón Guadalupe González Galván: el fuego amigo es
más peligroso. Es el causante de la mayor parte de las crisis políticas; es el
fuego amigo, vaya pues, el que descubre actos de corrupción, de nepotismo, de
tráfico de influencias, de enriquecimiento inexplicable (explicable en la
practica). Siempre, a la larga, el peor enemigo está en casa. Comentarios: meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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