Por: Luis Lauro Carrillo05/07/2011 | Actualizada a las 09:41h
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El
Instituto Federal Electoral que permanece incompleto con solo seis de sus nueve
consejeros, se hunde entre los excesos, los escándalos y las ocurrencias de sus
integrantes.
En lugar de enfocarse en sus funciones fundamentales, ahora legisla y censura
sin tener facultades constitucionales para ello.
Extralimitándose en sus funciones, los consejeros electorales pretenden imponer
una mordaza al reglamentar en forma regresiva y anticonstitucional el derecho
de réplica en medios de comunicación establecido en el artículo 6º de la
constitución general de la republica, que atenta contra la libertad de
expresión y de paso convierten el al Instituto en un órgano de censura.
Este derecho representa el primer instrumento con que cuenta el ciudadano para
acceder a los medios de comunicación a fin de hacer valer sus puntos de vista
sobre hechos que lesionen sus derechos humanos.
El derecho de réplicatiene como
objetivos o finalidades:
Facultar al particular en la vía extrajudicial para ocurrir a los medios de
comunicación a defender su honor, vida privada o imagen afectados por
información inexacta, equivocada o injuriosa, mediante la difusión de las
aclaraciones, precisiones o correcciones pertinentes en el medio que la
origino.
Establecer un vehículo de comunicación entre emisores y receptores, que fomenta
la veracidad en la información que transmiten los medios de comunicación a la
opinión pública;
Ofrecer a la sociedad civil distintas posturas y puntos de vista sobre actos y hechos
controvertidos, lo que brinda mayores elementos de juicio sobre los diversos temas
de interés general.
De ahí que el derecho de réplica en materia electoral, el reglamento del IFE ha
generado una polémica al pretende forzar a periodistas y medios de comunicación
a otorgar un derecho de réplica a políticos y candidatos que se sientan
“agredidos” o “maltratados”, en el triple de tiempo superior en la que fueron
difundidos los supuestos hechos deformadoso denostados.
Quienes deciden dedicarse a vivir de y para la política no deben ni pueden
blindarse de la crítica. De ser así, constituiría un abuso de poder, ya que a
la ciudadanía se le estaríaarrebatando
un derecho. Sin derechos no habría ciudadanos y sin ciudadanos habría súbditos
por lo que sería impensable la democracia.
Por otra parte es un principio jurisprudencial que los derechos reconocidos por
la Constitución sólo pueden ser reglamentados por una ley expedida por el
Congreso de la Unión, a diferencia de las prescripciones establecidas en la ley
secundaria, que pueden ser desarrolladas por un reglamento. El reglamento solo
tiene como objeto explicar y precisar la ley sin alterarla ni modificarla; es
decir, sin acotar ni maximizar su alcance.
De ahí, que el IFE de reglamentar el derecho de réplica, no sólo tiene un
impedimento constitucional, sino que viola el artículo 233, numeral 4 del Código
Federal Electoral qué establece: “El derecho a que se refiere el párrafo
anterior (de réplica) se ejercerá en la forma y términos que determine la ley
de la materia”.
En definitiva un IFE controlado por los partidos políticos parece empeñado en
que su mediocridad no se difunda, razón por cual han convertido al árbitro en
un organismo de censura y debilitado por su errantica actuación nos encaminamos
a las elecciones del 2012 con un órgano que dejo de ser ciudadano y con
autonomía.
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
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