Por: Javier Rosales Ortiz26/06/2011 | Actualizada a las 17:50h
La Nota se ha leído 1689 Veces
Se aproxima el día y la mente vuelve a
tejer las crueles imágenes de un crimen que no tuvo nombre. Se arriba a doce meses, a un año de
palabras que se ahogaron, de rubores que se cubrieron con maquillaje y que
huelen a olvido en este triste país de mudos. En un México que presume de moderno y de
justo. Una nación que vive acelerada y que se retuerce entre la mentira, la
impunidad y la zozobra. Este martes se cumple ya un año y nada, el
silencio se impuso y el tema se fue agotando al paso de los meses como cuando
se desgrana una mazorca y se tira el olote al bote de la basura. Fue el 28 de Junio del 2010 cuando el
asesinato del doctor Rodolfo Torre Cantú sacudió a este país y atrajo la
atención internacional y las semanas posteriores fueron alimentadas con
declaraciones vanas, con información que confunde y con especulaciones que
lastiman y que en nada contribuyen. En su momento el ex gobernador de
Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores, -el 1 de Julio del 2010- dijo que se
estaba coadyuvando con la PGR
para el esclarecimiento de este crimen, por eso 15 elementos entre agentes,
peritos y ministerios públicos encontraron los vehículos relacionados con este
suceso. Posteriormente, el primer sub procurador de
Tamaulipas, Hernán de la Garza Taméz,
informaba que la camioneta del candidato del PRI a la gubernatura no estaba
blindada y que no había recibido amenazas previas al asesinato. Pero antes las reacciones proliferaron e
influyentes periodistas como Salvador García Soto aportaron su granito de arena
– 30 de Junio del 2010-cuando afirmó:
“Se los pusieron” porque ellos –los 14 asesinos- tenían toda la información del
recorrido del aspirante a la gubernatura, he insinuó que la emboscada en la que
pereció fue organizada desde adentro. Otras versiones periodísticas calificaron
como “extraño” que la camioneta que transportaba al doctor no dejo marcas en la
cinta asfáltica, lo clásico de cuando alguien trata de escapar de sus verdugos. Los dimes y diretes iban y venían y el I de
Abril del 2011 el ex titular de la
PGR, Arturo Chávez Chávez, casi dejo enterrada la supuesta
investigación de este crimen cuando informó que se esperaba la elección de un
nuevo procurador por parte de la
Comisión de Diputados Federales que se encargaría del caso. Fue entonces cuando un medio televisivo
nacional hizo público un video que circuló por Internet y en el que se examino
el recorrido que hizo la caravana del doctor Torre Cantú desde que tomo
carretera rumbo al aeropuerto de Ciudad Victoria y el número de vehículos que
participaron en la emboscada. A pesar de ello el presidente de México,
Felipe Calderón Hinojosa, se mantuvo ajeno a las escasas evidencias que
existían y desde el cobarde asesinato solo se concretó a condenar el hecho, ha
ofrecer condolencias ynada más. Por eso este martes saltaran a la mente de
los tamaulipecos las mismas interrogantes sobre quiénes son los responsables,
se seguirán preguntando si hay alguna investigación al respecto y si el crimen de
su candidato tiene hilo con la delincuencia organizada, si es de carácter
social o si fue político, en virtud de que él alcanzo la mayor escala de
popularidad nacional en los comicios del 2009. Y también se cuestionaran qué ha hecho el
PRI nacional al respecto, si, ese partido que se jacta de ser tan completo, tan
poderoso y justiciero y cuyos dirigentes en turno solo juegan con el nombre de
Rodolfo para la conquista de votos. Porque no es posible que una Isabel Miranda
de Wallace, un Sicilia, un padre de un joven médico de Monterrey y docenas más hayan
logrado a base de presión, de tesón y de ingenio que el asesinato de sus
familiares se esclarezca y aun así no estén satisfechos. El presidente Calderón y las autoridades de
Tamaulipas están obligados este martes a hacer una declaración sobre los
avances de las supuestas investigaciones de este vil crimen, de lo contrario
todo esto olerá mal. Porque entonces México seguiría siendo un
viejo país de mudos. En el que Rodolfo, Enrique Blackmore Smer,
Luis Gerardo Sotero Zubiate, Rubén López Zúñiga y Francisco David López
Catache, aun no podrán descansar en paz. Porque en este México el silencio se
convierte en cómplice. Correo electrónico:
anecdotariorosales@hotmail.com
Javier Rosales
Columnista en Tamaulipas. Su columna Anecdotario es publicada en diversos medios de comunicación.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas