Por: Carlos Cortez García25/06/2011 | Actualizada a las 22:10h
La Nota se ha leído 1690 Veces
El
pasado jueves se llevó por fin el tan cacaraqueado Diálogo por la Paz,
episodioinédito en la vida política y
social de México que pasará a la historia, sin duda. En la capital del país, se
reunieron por una parte el Presidente Calderón y su gabinete de seguridad y por
la otra el poeta y escritos Javier Sicilia, quien en su calidad de padre de
familia perdió a su hijo Juan Francisco en acciones de la delincuencia
organizada. Y muchos Sicilias se vieron reflejados en la figura del poeta quien
se hizo acompañar de Emilio Álvarez de Icaza, Julián Lebarón y muchos mexicanos
agredidos por la pérdida de un ser querido y a quienes la lentitud de la
burocracia les había hecho perder la esperanza de recuperar los restos de sus
seres queridos y de saber quien y porque les arrancó la vida.
Cara a cara, ciudadanos ofendidos, dolidos y frustrados por la muerte y
desaparición de sus seres queridos, reclamaron al presidente Calderón lo
ocurrido, exigiendo justicia, celeridad y eficacia en las investigaciones, y
que el Gobierno Federal cumpla con su responsabilidad y nos regrese México a
los mexicanos. También, exigieron a los funcionarios que cumplan con las
obligaciones para las cuales cobran un nada despreciable salario cada quincena,
más gastos de representación, bonos y otros ingresos, y que los atiendan, los
escuchen y les den resultados en lugar de dar atole con el dedo.
Y en momentos se le vio enojado al Presidente, muy enojado, cuando le hacían
reclamos a sus colaboradores, por igual a la Procuradora General de la
República, Marisela Morales, al Secretario de Gobernación, José Francisco Blake
Mora; y el Secretario de Seguridad Pública Federal, Genaro García Luna. Y
cuando le pidieron que al juzgar a los criminales no les suceda lo mismo que
con Jorge Hank Rohn, el Presidente se molestó y aseguró que ya había apretado
tuercas, había regañado a los… “ineficientes”, y este sería el momento de que
Calderón ajustara el Gabinete de cara al cierre de la administración.
Inédito le decía yo, fue este encuentro realizado en el Alcazar del Castillo de
Chapultepec, en la Ciudad de México y podría ser éste el punto de quiebre de la
historia de México, puede ser la diferencia entre el antes y el después, si las
autoridades cumplen sus obligaciones y responden a los ciudadanos con acciones
que, si bien no van a regresar a la vida a los muertos, pero si puede ser el
principio del nacimiento de una nueva estructura jurídica en nuestro país. Y
podría ser tal vez la última oportunidad de Felipe Calderón de dejar un buen
sabor entre los mexicanos de su gestión y la última también de darle oxígeno al
Partido Acción Nacional de cara a la elección presidencial del próximo año.
Y es que de nada nos sirve a los ciudadanos que el Presidente sepa cuanto les
pagan a los jueces los malosos; de nada nos sirve que sepa quienes están en las
nóminas de los grupos criminales; de nada sirva que Felipe Calderón sepa el
grado de corrupción de las policías, si como él mismo dijo, las actuales
estructuras jurídicas no le dejan hacer nada. En resumen, si el Presidente de
la República tiene toda la información del quehacer delincuencial si no hace
nada.
Si se logra que el Diálogo por la Paz sea el punto de quiebre en la historia
del país, con voluntad política y ganas de cambiar, por parte de la autoridad,
bienvenidos. Si por el contrario todo se reduce a un reality de televisión con
impacto mediático y el fondo sigue igual, habremos perdido una gran
oportunidad, histórica para México y para el propio Calderón. Porque hasta hoy,
el “no tienen madre” de Nelson Vargas ni el “si no pueden que renuncien” de
Alejandro Martí, han tenido efectos prácticos en las acciones de seguridad
pública del país. O lo que es lo mismo, si no pasa nada en breve, todo el
esfuerzo y la buena intensión de los “Diálogos por la Paz”, ¡habrán valido
madre!
Si eso pasa, tristemente se cumpliría la sentencia del ex presidente mexicano
José López Portillo, al acusar que “somos un país de cínicos”, y si eso pasara
yo agregaría que no hay liderazgo, no hay rumbo y no hay visión. Ojalá y me
equivoque y este sea el principio de un nuevo México,con mejores leyes, con estructuras e
instituciones sólidas y eficientes.
PD. El próximo martes se cumple un año
del crimen del Dr. Rodolfo Torre Cantú. Y sería ésta una fecha emblemática para
que las autoridades federales, responsables de la investigación, den a conocer
los avances que llevan las pesquisas, porque como lo señaló el Gobernador
Egidio Torre Cantú, la paciencia se agota. El martes por la tarde, por cierto,
el PRI tamaulipeco ofrecerá un homenaje en memoria del Doctor.
PD 2. Quizá una de las claves para saber sobre quien podría inclinarse las
preferencias del Presidente Calderón para ser el candidato del PAN que buscará sucederlo,
baste decir que cuando el asunto toral de la administración es la economía, el
Presidente en turno busca a alguien que tenga manejo del tema. Ahí las
sucesiones de Luis Echeverría en 1976 y de Miguel De La Madrid en 1988. Hoy el
tema toral es la Seguridad Pública.