Por: Rosa Elena González24/06/2011 | Actualizada a las 22:34h
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Las
opiniones de los jóvenes suelen ser variables, unas acertadas y otras tantas confusas, esto se debe a diferentes factores
que tienen que ver desde el medio en el cual se desenvuelven, el nivel social,
económico, educativo, intelectual y hasta los valores que les rigen en su
familia. Y
sin embargo eso no quita que sean el mejor parámetro para medir la situación
que se vive, son los más críticos, muy pocos se dejan llevar por
compromisos o conveniencias partidistas, y su condición natural es rebelde y lo
reflejan en opiniones y comportamientos. Tal
vez por lo disperso de las ideas, en muchas ocasiones la voz de los jóvenes no
es escuchada, menos tomada en cuenta como se debiera, ni siquiera cuando se
sabe que son ellos quienes pueden marcar la diferencia y lograr que se de un
cambio en todos los aspectos, una juventud encausada puede marcar la pauta en
el crecimiento y progreso de una nación. Ante
esas circunstancias son los jóvenes mexicanos los más incrédulos y escépticos
en asuntos de política, de acuerdo a diferentes estudios la juventud mexicana
es la que menos confía en sus instituciones, y los políticos son los
culpables. Según
lo publicado por la Fundación para la Innovación Publica, con sede en Paris, los jóvenes mexicanos de entre los 16 a los 29
años solo el 14% confía en el gobierno, el 16% cree en el congreso, el 17 % en
la policía, cualquiera que esta sea, el 19 % en el Poder Judicial, con esos
datos se puede hacer una idea de lo mal que andamos. Quizá
los mexicanos veamos como normal los resultados, el problema es que no lo es,
todo tiene origen en las experiencias que se han tenido a lo largo de la
historia, lo que se sabe del mal comportamiento, corrupción y delincuencia de
nuestros gobernantes, los sistemas penitenciarios, corporaciones policiacas, la
manipulación de las leyes, el ninguneo de las instituciones a su pueblo, el
manejo conveniente de la gente pobre para fines políticos o los intereses de
unos cuantos que lucran con el poder y el dinero que además es de la gente. De
todos los números, un índice que es muy alto por ciento, solo los griegos nos
rebasan en dos rubros de desconfianza y eso es triste porque en ello nos damos
cuenta de la clase de sociedad que se esta formando, que las instituciones
lejos de fortalecerse se debilitan ante la opinión de los jóvenes que el día de
mañana serán los que tendrán que tomar decisiones y que al ver el mal comportamiento
de todos los que se enriquecen, los índices de corrupción que prevalecen pueden
continuar con los esquemas y aumentarlos de forma negativa y eso seria
desastroso. Del
fenómeno de desconfianza que esta viviendo la juventud todos somos culpables,
desde la familia hasta la sociedad en general, los medios de comunicación, y
por supuesto el Estado, todos de una manera u otra hemos contribuido para que
los jóvenes mexicanos estén en ese nivel de desconfianza hacia las
instituciones y su sociedad. En
el hogar nos ha faltado fortalecer los principios y valores o nos hemos
relajado en ellos, la sociedad esta a la defensiva de todo, con motivos claro,
siempre actuando de acuerdo a las circunstancias que se viven. De
acuerdo a los datos desde hace 29 años se comenzó a fallar en ese sentido, los
medios de comunicación muchas de las ocasiones mostramos el lado agresivo sin
pensar en el daño que le hacemos a las futuras generaciones, pero los que en
determinado momento son culpables de la situación son los políticos que desde
sus campañas se esmeran en mentir. Los
jóvenes por ende ya saben que todo es falso y le dan poca credibilidad a las
palabras de los encampañados, luego se dan cuenta de la corrupción en los
sistemas penitenciarios y de justicia, donde la ley esta a merced de quien la
paga, las instituciones son rebasadas por intereses personales de quienes las
dirigen, por ello no hay forma ni de quejarnos del daño que ya se le hizo a la
juventud. Urge
emprender acciones que den credibilidad, forzar a los políticos a que sus
promesas sean cumplidas, que se baje el nivel de corrupción para que los que hoy
son niños mañana tengan otra perspectiva de la vida y tengan más confianza en
las instituciones. Y
como ya no tardan en salir abiertamente a las calles los aspirantes a las
senadurías, diputaciones y hasta la presidencia de la República, tenemos que
estar al pendiente para analizar cuales son sus propuestas, si son viables y
están bien formuladas para que el día de mañana no salgan que solo fue una
mentira más y se aumente la desconfianza en las nuevas generaciones.. Aquí
en la Entidad, ya se ven dos o tres personajes, que andan encarrerados, sus
equipos juran que son los buenos y tratan de confundir a los jóvenes para
enrolarlos en su proyecto que a final de cuentas varios quedaran como
mentirosos y el nivel de desconfianza de nuestra juventud seguirá creciendo…
tristemente. vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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