Por: Luis Lauro Carrillo21/06/2011 | Actualizada a las 09:57h
La Nota se ha leído 2129 Veces
La
función legislativa en nuestro país, incluido Tamaulipas está degradada hasta
el extremo. Los diputados tienen bien ganado el desprestigio. Son groseramente
caros y ordinariamente ineficientes.
En teoría los diputados representan a todos los habitantes en las entidades
federativas, en los hechos representan los intereses de los poderes ejecutivos
estatales, la mayoría por pertenecer al mismo partido y los de la oposición por
presunta vía de la cooptación.En los
hechos los legisladores deberían estar obligados políticamente a ser
defensores, procuradores de la población, en atención al mandato popular que
ostentan.
Daniel Cosío Villegas escribió en “La crisis de México” publicada en
la revista Cuadernos Americanos en noviembre de 1946, "A los ojos de la
opinión nacional, sin miramientos de grupos o clases, nada hay tan despreciable
que un diputado. Han llegado a ser la unidad de medida de toda la espesa
miseria social.".
Pocos, quizá sólo algunos legisladores del congreso del estado, podrían objetar
la definición del autor de “El estilo personal de gobernar”, menos aun después
de haber aprobado las recientes reformas a la Ley Estatal del Agua para
determinar el mecanismo de cobro de los porcentajes de contribuciones por
servicio de alcantarillado sanitario, tratamiento de las aguas residuales y de
servicios ambientales, que se sumaran a los metros cúbicos de agua.
El cobro de los servicios ambientales es inconstitucional ya que el artículo
115 de la constitución federal solo incluye los servicios Agua potable,
drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición de sus aguas residuales. En la
referida iniciativa de reforma no define los servicios ambientales, ni el
mecanismo ni quién hará el tratamiento de aguas residuales.
En la actualidadlos recibos del agua
que emite la COMAPA local aparte del precio por cada metro cúbico de agua
servida, ilegalmente sinrubor alguno
cobra conceptos como inexistentes en la ley como servicio de drenaje, recuperación
de créditosy cargos técnicos, lo que en
buen romance significa enriquecimiento ilícito.
Por otro lado, de la reforma a la Ley Estatal del Agua se desprende un afán
privatizador, al incluir a los particulares como prestadores directos de
servicio de este vital líquido y por tal motivo se requería precisar el cobro
del servicio de alcantarilladlo sanitario, tratamiento de aguas residuales y servicios
ambientales, para coloquialmente dejarles la mesa servida.
La pésima administración, la deficiencia técnica y el caos financiero derivado
en banca rota, que dejaron los anteriores consejos de administración de las
Comapas, son el pretexto idóneo para que los principales ayuntamientos del
estado, tal como aconteció con los parquímetros inicien los trámites para
concesionar el servicio de agua y alcantarillado, a particulares trasnacionales
o nacionales, previa reformas a legislaciones relativas.
Aumentar las tarifas de servicios en época de crisis para sanear la economía de
una entidad paramunicipal o paraestatal, constituye un error, pudiendo resultar
una decisión políticamente incorrecta, por lo que mejor medida para reducir el
déficit, es el control del gasto, combatiendo la evasión y morosidad de los
usuarios, reducir el gasto corriente, subir o incrementar las tarifas tiene
siempre un efecto negativo, y lo peor sería la privatización.
El tratamiento de aguas residuales, las paraestatales y paramunicipales en la
mayoría de los casos se han hecho de la vista gorda, por lo que se convierte en
otro apetitoso mega negocio para los particulares por ser una forma menos grave
de apropiación del liquido, ya que ese recurso no lo puede usar nadie para uso
domiciliario y es una política que impulsa la Comisión Nacional del Agua. Lo
mismo sucederá con los servicios ambientales.
Concesionar al sector privado la extracción, distribución, cobro del líquido
potable, tratamiento de aguas residuales y servicios ambientales, constituiría
un error, habría que vernos en el espejo de países como Bolivia y Argentina que
tuvieron amargas experiencias con la privatización del agua, sin embargo, no
obstante eso en Tamaulipas se impulsa ese curso de acción.
En definitiva con la reforma a la Ley Estatal del Agua los precios de las
tarifas del servicio de agua se incrementaran con las nuevas contribuciones
independientemente de que estos servicio sean operados por entidades
paraestatales, paramunicipales o por particulares.
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas