Por: Carlos Santamaría Ochoa13/06/2011 | Actualizada a las 15:27h
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Aunque todas las
actividades que incluyen la participación del ser humano son importantes,
consideramos básicas tres: educación, alimentación y salud. De ahí se
desprenden las demás, incluyendo seguridad, que es el reclamo prioritario
actual de una nación tan castigada como la nuestra y que se resiste a escuchar
las voces de quien la dirige en el sentido de criticar a los que estuvieron
antes; estamos cansados de que se escuchen culpas para uno u otro partido o
gente. Los mexicanos
queremos soluciones, no queremos demagogos discursos que tienen como objetivo
tratar de recuperar una elección tan importante como la del estado de México o
la que se llevará a cabo en 2012, cuando México elija presidente de la
República. El resultado,
casi podríamos cantarlo, porque la inconformidad es total y estamos cansados de
frases, de operativos que no nos llevan a nada, pero que hacen demasiado ruido,
propiciando la inconformidad de partidos políticos y sociedad, hartos de
escuchar a los actores políticos y sociales decir mil y una cosas, pero sin
resultados tangibles. Esa es la
realidad de nuestro país, que está dolido, herido y cansado por la falta de
acciones efectivas. Sería mucho más
productivo que el señor presidente de México gobernara para todos en lugar de
seguir atacando a un PRI que solo espera la elección de 2012 para regresar a
Los Pinos, garantizándonos a muchos la tranquilidad perdida. Dejando a un lado
el tema que preocupa a todos, pensemos en lo que necesitamos para poder
desarrollarnos adecuadamente: salud, educación, alimento y seguridad; en el
campo de la salud, mucho hemos de hacer para evitar los problemas que vivimos a
diario, algunos, ocasionados por las condiciones climatológicas, y otros por
causa del descuido del ser humano que pareciera en ocasiones que nos empeñamos
en jorobar el mundo en que vivimos. De todos es
sabido que las urgencias no llaman, no avisan, no programan, de ahí su
clasificación: accidentes u otras cosas son el pan de todos los días, y en ese
sentido las instituciones hacen una enorme lucha por devolver la salud y la
vida a quienes han tenido la desgracia de vivir estos conflictos en nuestra
existencia. Las salas de
urgencias tienen muchas cosas que se pueden ver cuando estamos ahí esperando
atención, sin embargo, existe un cúmulo de tratamientos –intervenciones y
otros- en los que se requiere de la sangre humana. Las transfusiones son
vitales para muchos. Hace años, había
que llegar a un acuerdo con las personas cuyo tipo sanguíneo era idéntico al
que necesitábamos. Algunos, llamados popularmente –vampiros- se dedicaban a
ubicar a las personas que necesitaban sangre y se las vendían a precios
difícilmente alcanzables. Esta práctica duró muchos años hasta que la autoridad
federal decidió legislar al respecto, y hoy en día, la sangre no se vende, se
dona según las capacidades de existencia y demás que pudiera tener una
institución de salud. Se tenía que
llegar a un acuerdo económico para no ver morir a los nuestros. Las cosas
cambian y por ley no se puede vender sangre, aunque todos sabemos que hay
algunos ladrones que lo hacen, disfrazados en un apoyo o gratificación, que no
es más que una venta disimulada. En el presente
hay una lista de donadores en cada institución; la Secretaría de Salud hace
esfuerzos muy importantes a fin de que podamos contar con las unidades de
sangre necesarias en cantidad y tipo, lo que puede ser la diferencia entre
vivir y dejar de hacerlo. Pero se requiere
de la participación de todos sin excusa, y en ese sentido, el secretario de
salud Norberto Treviño García Manzo ha enfocado una gran parte del esfuerzo de
esa dependencia para que la gente como usted y como yo podamos ir a donar
sangre, devolver la vida a otros niveles. “Más Sangre, más
vida” se denomina la campaña que oficialmente comenzará este martes en la entidad,
promovida por el secretario Treviño García-Manzo, pero la idea es que todos
participemos. El tener sangre a tiempo es la gran diferencia, como dijimos
antes, entre vivir y dejar de existir. Es importante
destacar que en la entidad se tiene un Banco de Sangre que cuenta con la
infraestructura más moderna, y que garantiza que las unidades se encuentran
libres de contaminación, por ejemplo, de hepatitis B, hepatitis C, Sífilis,
VIH, Brucella y otras enfermedades más. Es una garantía para todos nosotros saber
que la sangre que emplearíamos en una contingencia está garantizada en cuanto a
pureza. Es parte de la función de la SST y la lleva muy bien, sin lugar a
dudas. Son unas mil
unidades al mes las que se procesan, en promedio, en el Banco de Sangre de Tamaulipas,
y eso contribuye a reforzar la tesis de que hay infraestructura y recursos para
hacer frente al problema de salud que es gigantesco, y sin prevención, todos lo
hacemos aún más grande. ¿Qué queda?
Esperar a que la campaña “prenda” en la población, y que usted y yo acudamos a
estos centros de donación altruista, que buena falta nos hace a todos. Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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