Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Autoridades municipales, grupos ecologistas y ciudadanos iniciaron en Nuevo Laredo jornadas
de limpieza y saneamiento de arroyos y canales que descargan en el río Bravo.
El objetivo es evitar su desbordamiento e
inundación en las colonias asentadas en ambos lados de su cauce.
Roberto Gómez Zapata, Subdirector de
Ecologías y Cambio Climático informó que deberán estar preparados para que no
se vaya a presentar algún problema de desborde de estos arroyos, pues
precisamente se está dando la tarea de saneamiento de arroyos y canales.
Uno de ellos es el arroyo El Coyote,
afluente del río Bravo, que inicia en el
Poniente de la ciudad y atraviesa por colonias densamente pobladas como la
INFONAVIT, Benito Juárez e ISSSTE en donde viven más de 100 mil familias.
”Está muy bien porque hay muchas alimañas,
ratas, víboras, pues nos beneficia a todos“, aseguró Micaela Morales, habitante
de una colonia de la localidad.
José Manuel Muñoz, Subdirector de
Meteorología de la Dirección General
de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, informó que este año a
nivel nacional se pronostican 16 ciclones, 4 huracanes y 7 tormentas, que
incluirán las condiciones climatológicas de Nuevo Laredo.
José Manuel Muñoz, Subdirector de
Meteorología de la Dirección General
de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación confirmó que en el pacifico
se presentarán unos catorce ciclones tropicales, mientras que en el atlántico
serán dieciséis. Señaló que esta es una situación peligrosa, sobre todo para
Nuevo Laredo.
Dijo que esta frontera está considerada como una zona de
peligro por su ubicación geográfica, pues existe más riesgo de inundaciones por
el río Bravo; así mismo, recomendó las siguientes medidas preventivas:
1.- Limpieza de arroyos y canales.
2.- Un número telefónico celular de
emergencias, sin costo.
3.- Brigadas ciudadanas en colonias
susceptibles de inundación.
En julio del año pasado, Nuevo Laredo
sufrió los remates del huracán Alex, que paralizo el comercio internacional de
México con Estados Unidos.
La ciudad quedó incomunicada por tierra y
aire al desbordarse el río Salado y hubo desabasto de alimentos y productos
básicos.
Más de 50 mil camiones cargueros estuvieron
varados con mercancías de exportación e importación, con pérdidas económicas
millonarias.