Por: Javier Rosales Ortiz24/05/2011 | Actualizada a las 15:36h
La Nota se ha leído 1548 Veces
A la palabra “líder” no la aderezan los
términos “pelea” o “riña”, sin embargo un dirigente no las puede ignorar si su
intención es modificar algo de su entorno inmediato. A un líder lo debe caracterizar una postura
activa, no pasiva, según lo que dice el diccionario, y creo que él le está
dando el valor real al significado de esta palabra. Muchos a su alrededor le aconsejábamos como
lo hacían los abuelos aquello de que “despierta Lucino, despierta, no te
quedes” y él nunca dijo “hay voy”. Pero hoy veo con sorpresa el contenido de
un boletín con un diseño diferente, limpio, preciso y bien elaborado, de esos
que el PRI no estaba acostumbrado y que se antoja pegador. Se trata de las declaraciones del líder del
PRI en Tamaulipas, Lucino Cervantes Duran, en respuesta a una más de las
burradas que dijo el presidente Felipe Calderón, quien intenta pasarle la
factura a las autoridades estatales de las masacres, violaciones y extorsiones
que sufren día con día los pobres migrantes. Ya se depositaron en el cajón de la basura
aquellos boletines de color rosa que el PRI presumía, de cuyo contenido ni los
priístas creían y que les producía bostezos porque solo servían para justificar el pago de publicidad. Lucino se acaba de soltar el pelo y con
palabras muy terminantes le contesta el presidente que antes de lanzar ataques
se debe de lavar la cara. Hoy, al estilo de Humberto Moreira, cuando
fue gobernador de Coahuila, Lucino le da un fuerte jalon de pelo al mandatario
nacional cuando le contesta que es el Instituto Nacional de Migración el que
prohijó la corrupción, las violaciones y las extorsiones. Que fue ese organismo federal y su ex
titular Cecilia Romero, quien estuvo involucrada o por lo menos fue cómplice de
la venta de migrantes al crimen organizado. Si, esa mujer panista grandota, dientona y de
escaso atractivo que acostumbraba vestir con ropa cara con motivos indígenas
que fue vecina mía en la Colonia Industrial
del D.F. y que fue groseramente expulsada del INM por la matanza en San
Fernando, Tamaulipas, de 72 migrantes. Si, esa exótica fémina que cada domingo en dicha
colonia se daba baños de pueblo en un mercado popular para hacer sus compras, mientras que aprovechaba
para acariciar la cabecita de los hijos de “las Marías”, pero siempre con
precaución por aquello de que le pudiera saltar una liendre. Ella, quien en lugar de ser congelada por
el presidente porque la matanza fue un suceso de relevancia internacional que
produjo vergüenza, fue cobijada como Secretaria General del PAN, donde sigue
pelando el diente. Si, es Cecilia, quien a juicio de Lucino
tiene por lo menos una responsabilidad administrativa por esa masacre que es evidente
que no le provoca insomnio ni remordimiento. Pero bueno, pues, deja buen sabor de boca
que Lucino se despoje de algo de su seriedad y que conteste un ataque de los
muchos que se esperan por parte de quienes quese aferran a pintar de azul a Tamaulipas. Y este boletín coincide con el anuncio que
hizo el Gobernador del Estado, Egidio Torre Cantú, del nacimiento del Instituto
Tamaulipeco para los Migrantes de acuerdo a su Plan Estatal de Desarrollo, el
cual promete actuar con respeto y proteger a quienes se ven obligados a cruzan
por nuestro suelo. La posición de Lucino marca un nuevo estilo
que se antoja frontal y que será el sello que utilizara el PRI para lo que
viene en materia electoral. “Despierta Lucino, despierta”. Y Lucino, ya despertó. Correo electrónico:
anecdotariorosales@hotmail.com
Javier Rosales
Columnista en Tamaulipas. Su columna Anecdotario es publicada en diversos medios de comunicación.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas