Por: Javier Rosales Ortiz20/05/2011 | Actualizada a las 12:29h
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Nunca le he dedicado unas líneas porque el
simple hecho de verlo o escucharlo enla
tele me produce hueva. No lo conozco en persona ni me gustaría,
por eso navegara por mi mente como una figurilla más y si acaso lo recordare
como un jinete sin cabeza que a su paso solo dejo sangre regada en las calles
de este país, rostros tristes y preocupadosy seguramente una herencia que se prolongara y que nos hundirá más en la
zozobra. Desde su sospechosa llegada al poder le
noté la cara de perverso, porque como dicen en el argot periodístico de la
capital del país, “uno se debe de cuidar de todos, pero más de los chaparros”. Ellos tienen fama de malévolos, crueles y
déspotas porque sus complejos son abundantes como consecuencia de su limitada
estatura y ofenden, gritan y están inconformes con el mundo y lo digo porque
conozco a algunos. Solo ellos creen que son inteligentes y
propositivos, por eso se sienten la estrella principal de la película, aunque un director
de cine no los contrataría ni de extra. El va y viene y está seguro de que tiene la
razón y no es afecto a reconocer que comete errores que repercuten, que rocían a todos, por eso
una vez más su evidente mofa lo ha colocado en la boca deperiodistas de México y en las páginas
principales de los más influyentes rotativos que lo masacran, que lo hacen
polvo. Pero a él eso parece importarle poco, no
obstante de que gobierna a un país que se siente ofendido, lastimado, que
agoniza y que llora a sus muertos. Y es que seleccionó a Las Vegas para lanzar
su más reciente agravio en contra del pueblo mexicano y hasta le agradó que lo colmaran
de adulaciones porque así es él de patético y de vano, lo que por cierto se le
da tan natural. Mire que declarar en un programa televisivo
que México está en paz, que es seguro y que los únicos disparos que los
alocados chamacos estadunidenses escuchan son los del tequila, sí, cuando
disfrutan en las playas de nuestro país y se echan “un Hidalgo”. Decir además que los “Spring Brakes”
disfrutan aquí a lo máximo sus vacaciones, he insinuar que los ejecutados, las
balaceras, los granadazos, los levantotes y la violencia en las calles solo se
dan en algunos lugares aislados y que son obra de una imaginación muy desarrollada
que no coincide con la realidad. Seguro es, que él se contagio con la visita
de Paulina Rubio a México para promover su tequila, porque casi coincidió una
cosa con la otra. Parece ser que él perdió los sentidos
visual y auditivo porque no ve lo que sucede en ese Acapulco que fue la joya
turística de México y no escuchó el sarcasmo que utilizó “Brozo”, el payaso
tenebroso, cuando comentó que en ese puerto la modalidad es que los turistas
extranjeros se tomen fotos con los decapitados que están regados por las calles
y que los profesionales de la lente les pregunten ¿Con cual cabeza prefiere la
fotografía, con la rubia o con la morena?. Resulta cruel, inusual y grotesco que un
presidente se burle así desde el extranjerode los casi 35 mil muertos que ha dejado su juego de guerritas en México
y de los familiares de todos aquellos inocentes que se quedaron en el camino. Y es por eso que todos lo han calificado de
insensible, irresponsable y algunos hasta de perverso. Solo una persona que sufre una bipolaridad
de alta gravedad se puede comportar así, porque no es conciente de lo que hace
y de lo que dice. Pero señor Felipe Calderón Hinojosa usted
siga viviendo su equivocada realidad y acumulándole piedritas en el morral
hasta que se desfonde. Usted la regó otra vez y lo volverá a hacer
y eso solo demuestra que el puesto le quedo enorme y que desprecia todo lo que
huela a México. Un pueblo agredido que ya llego a su
límite. Y que le va a cobrar la factura. Correo electrónico:
anecdotariorosales@hotmail.com
Javier Rosales
Columnista en Tamaulipas. Su columna Anecdotario es publicada en diversos medios de comunicación.
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