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Sección: Editoriales / Vida diaria

No tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre

Por: Rosa Elena González 19/05/2011 | Actualizada a las 22:30h
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Una ciudad debe proyectar confianza para la inversión, el turismo, la recreación, y para eso debe tener orden, seguridad, limpieza, en síntesis, mostrar un rostro afable para que todo visitante le quede ganas de regresar.
 
No basta gritar que se cuenta con una ciudad de calidad, se tiene que demostrar, contar con calles limpias, pavimentos en buen estado, y hasta semáforos trabajando, funcionarios amables, comerciantes confiables, pero  sobre todo que se pueda transitar con tranquilidad y sin sobresaltos, sin el temor de que en cualquier esquina pueda ser asaltado o el vehículo desmantelado en pleno día.
 
Después de que se cuente con todo eso, se debe procurar un buen ordenamiento, con estacionamientos seguros y hasta parquímetros que vendría a ser la cereza del pastel, es decir, así se dibuja una verdadera ciudad de calidad, lastima que en buena parte de todas las principales ciudades de la Entidad carecen hasta de lo elemental.
 
El problema de siempre es que  para muchos primero esta  el hacer negocios con amigos, compadres, o cómplices que procurar el bienestar de la gente, es el caso de la capital tamaulipeca donde los parquímetros fue una demanda de los propios comerciantes establecidos para dar mayor comodidad a sus clientes,.
 
Ese era el principal objetivo de los parquímetros, el segundo retirar al ambulantaje que poco a poco se apoderaba de las principales avenidas del centro de la ciudad, invadían espacios y hasta instalaban sus estructuras frente a los negocios formales, quitándoles visibilidad, demanda e imagen, ambos se han cumplido apenas a medias y con ganancias muy redituables para un potosino que general para el dinero.
 
La demanda de los CANACOS fue escuchada, se realizó el proyecto, se sometió al cabildo en turno y este dio su aval para la instalación de los parquímetros, solo que se tenían que hacer varias licitaciones y checar que empresa era la que mejor servicio podría brindar a la ciudadanía y que además dejara  un buen beneficio para el municipio.
 
El compromiso era que los parquímetros siempre estuvieran en buenas condiciones, los lugares donde fueran colocados se supervisarían continuamente para evitar atracos en la vía publica, que tanto comerciantes, como empresarios de los parquímetros, pueblo y gobierno estuvieran en común acuerdo de responsabilidades… en fin, la medida para dar orden a los espacios de estacionamiento era buena, pero nunca faltan los vivales que echen por tierra todos los buenos proyectos y lejos de beneficiar al pueblo solo vean su beneficio personal.
 
Por ejemplo, el primero en presentarse exigiendo los espacios por ordenes superiores (desde la cúpula del PRI) y el tercer piso de gobierno fue SALOMON ROSAS, empresa que fue rechazada de entrada hasta que se hiciera la licitación pertinente y quedara la que diera mejor servicio, tuviera compromiso  con el pueblo y se comprometiera a el 45 por ciento para obras y servicios públicos de los capitalinos.
 
ROSAS  alegaban tener el aval de altos mandos y experiencia suficiente en el ramo, pues ya asaltaba con sus parquímetros en otras Entidades del país, e incluso en algunos municipios de Tamaulipas.
 
Luego ARTURO DIEZ GUTIERREZ en agradecimiento que le dieron titulo de priista de la noche a la mañana, teniendo corazón azul, ni tarde ni perezoso da la concesión al delegado del PRI y de ahí comienza el calvario de los automovilistas que tienen necesidad de ocupar un espacio en el centro de la ciudad.
 
El 70 por ciento para la empresa y el 30 restante para el municipio, mismo que jamás se vio reflejado en obras y servicios, pues cada día la capital esta más deteriorada, fue y es un negocio redondo entre amigos, las grúas hacían su agosto, los elementos de transito igual y el sufrir de la gente continuo, se tenia que desplazar de la delegación de transito a la tesorería del municipio y luego a una oficina afuera de la presidencia donde los concesionarios de los parquímetros se quedaban con el último peso de cada ciudadano en desgracia.
 
Los reclamos del pueblo eran generalizados, el munícipe hizo oídos sordos, ahora nuevamente SALOMON ROSAS es beneficiado con más espacios, RICARDO GAMUNDI ROSAS sigue haciendo valido su compadrazgo demostrando a través de sus filiales cuales son sus dominios.
 
Pero en fin, en realidad SALOMON ROSAS no es el culpable de que sus deseos se cumplan, el solo es un político que utiliza sus influencias para hacer crecer sus negocios, para beneficiarse económicamente con la necesidad del pueblo, como diría el dicho NO TIENE LA CULPA EL INDIO SINO EL QUE LO HACE COMPADRE.
  vida.diaria@hotmail.com

Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.

Además ha colaborado en distintas campañas políticas.

Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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