Por: Rosa Elena González15/05/2011 | Actualizada a las 22:25h
La Nota se ha leído 2675 Veces
Cosa
extraña, algo debe de estar sucediendo en la capital tamaulipeca porque es bien
sabido que a muchos hombres les gusta abandonar a la vieja por correr al regazo
de una joven, igual numero de mujeres prefieren algo más grande, y hoy día
parece que tienen sus reservas y es rara esta situación porque por lo general a
todos nos gusta estrenar. Lo
extraño es que en Ciudad Victoria muchos aseguran ser felices con su vieja
porque a la joven la encuentran cautivadora pero falsa, mientras las mujeres
prefieren la estabilidad de los años vividos y disfrutados en el regazo de su
fortaleza, no importa que sea más pequeña y ya este un tanto achacosa,
prefieren vieja pero aguantadora, chiquita pero acogedora y funcional, como
dice el refrán, más vale viejo por conocido que nuevo por conocer. El
caso es que eso es lo que comentan muchos burócratas al referirse al
funcionamiento de las dos torres gubernamentales, dicen que de una torre
a otra nomas los suspiros se oyen, o los lamentos, según sea el caso, el
individuo, y las circunstancias, pero igual de una torre a otra están sus
destinos, de una torre a otra están sus quereres, cómo diría VICENTE FERNÁNDEZ,
bueno, en su canción habla de que de un rancho a otro esta su destino, su amor,
y sus enemigos, en las torres también hay destinos, historias entrelazadas,
amores reales, clandestinos y robados, los amigos y enemigos, como en todas
partes, pero definitivamente lo más importante es que estarán los centros
laborales de muchos burócratas y sus historias. El
problema es que en ocasiones nos regimos por usos y costumbres, nos negamos a
los cambios aunque estos sean para beneficio propio, como los burócratas que ya
están encariñados con la vieja torre gubernamental y que a la joven por nueva
le tienen desconfianza, muchos han sido los rumores, mitos y leyendas urbanas
con respecto a la Torre Bicentenaria, tanto que no la quieren estrenar,
prefieren que pase la prueba de fuego y se verifique su resistencia y que sea
funcional. Y
como la canción, deja ver no hay nada claro, igual acá, siempre quedará la duda
del funcionamiento de la torre nueva, la claridad presupuestal no se vio antes
ni después de la obra, luego la gran inauguración con bombo y platillo en donde
se canto victoria y se grito al mundo entero, y más allá, el gran logro, más
tarde que no se decidía quienes ocuparan la nueva torre y quienes permanecerían
en la vieja, en fin, todo un show con muchos actores y cantantes implicados,
pero que apenas comienzan a convencer al respetable de lo redituable que
resultara el nuevo edificio gubernamental. Apenas
se comenzó a dar la voz de arranque para que ahora si las dependencias
asignadas en esos espacios pasean a ocupar sus localidades, que de inicio la
fiesta de las pasarelas, los trámites, acuerdos y desacuerdos propios de cada
administración. Por
lo pronto la joven y altiva Torre Bicentenaria aguarda tranquila bajo la
caricia ardiente del sol, la serena mirada de la luna, el sutil sollozo del
viento, paciente espera a que poco a poco invadan su cuerpo, recorran palmo a
palmo cada uno de sus espacios, en silencio observa todo lo que atestiguara,
verá el mudo paso del tiempo, sufrirá el deterioro de su ser, sentirá como le
violan su tranquilidad, que sus pisos se llenen de historias entrelazadas,
algunas de éxitos y triunfos, otras de fracasos y traiciones, sin faltar las de
placeres ocultos, amores clandestinos y miradas furtivas. Pero
en fin, dejemos esos asuntos para la posteridad, la situación es que los
recuerdos prevalecerán en los cristales de la vieja torre… si cada espacio de
ella hablara se llenarían libros y libros de historias pasionales, romance,
desamor, corrupción, injusticias y traiciones, casi casi como las del piso seis
actualmente, llamado el piso del terror. Bueno,
también seguramente habrá una que otra historia de éxito laboral, de
responsabilidad de sus funcionarios y de compromiso con la comunidad, pues ya
son muchos años de funcionamiento, así es que algo bueno debe haber entre los
recuerdos de esa vieja torre que nació con la revolución verde y dormida
en la margen del rio. vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas