Por: Carlos Santamaría Ochoa13/05/2011 | Actualizada a las 16:33h
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Tienen razón los
señores industriales al solicitar al señor Felipe Calderón Hinojosa que venga a
Tamaulipas a platicar con quienes integran las llamadas “fuerzas vivas”, y de
esta forma, enfrentar los retos que implica vivir en una situación anómala a
todas luces, en la que la seguridad está vulnerada. Y también tienen
razón algunos miembros de la sociedad tamaulipeca en afirmar que no es prudente
ni resulta políticamente adecuado el buscar culpables. Ya ve usted, cuando el
gobierno federal se da “golpes de pecho”, surge el escándalo del Instituto
Nacional de Migración –INM- y su participación seria, activa y prometedora en
los secuestros de personas nacionales y extranjeras por suelo mexicano, de
diversas partes del país. No es nuevo: la violación a los derechos de la gente
humilde se da todos los días en todos los ámbitos. Cheque usted: un
pobre acude a solicitar una audiencia y lo hacen esperar meses para siquiera
darle una respuesta a medias, ya no diga que le vayan a conceder lo que es un
derecho de éstos y una obligación de los servidores públicos: no se le atiende,
a menos que tenga una fuerte recomendación. Aquí funciona
aquel dicho que reza que “como te ven te tratan”, más cierto que nada El gobierno
federal, lo sabemos de siempre, está lleno de gente que se maneja en
forma por demás deshonesta, que no sirve más que para amasar fortunas
personales, pero para nada tienen la vocación de servidores públicos. Eso, eso
se lo dejarán a algunas organizaciones no gubernamentales. Cheque usted que
vive en la franja fronteriza o viaja de repente a la frontera; ya no podemos
decir que frecuentemente porque hasta eso nos han robado. Bien, llegan los
“amables” agentes migratorios y de aduanas en los sitios que tienen
establecidos para sus fechorías, (perdón, su trabajo) y lo menos que hacen es
pedir algún apoyo para dejarnos seguir con lo que hayamos comprado. Eso existía
hace 20 años, cuando llegó Fox, seguía vivo, y hoy, con el señor Calderón en
Los Pinos, sigue siendo una cruda y desagradable realidad. La corrupción está a
todo lo que da en Aduanas, Migración, PFP, PGR, SHCP, en Educación, en Salud…
en todos los ámbitos, pues. Y molesta sobremanera
que nos endilguen las responsabilidades, cuando nadie ha sabido hacer su
“chamba”, aunque hemos de decir que nadie, absolutamente nadie de esos “sabios”
de la capital del país ha analizado o investigado por qué hay lo que tenemos en
los municipios fronterizos, y cuáles son las causas por las que las autoridades
locales tienen que participar en ilícitos, amén de los que ya tenían su mente
descompuesta y se dedican a la extorsión. El gobernador
Egidio Torre Cantú presentó esta semana a 500 elementos que vendrán a reforzar
las acciones, en una actitud prudente y seria (de las primeras) de la
administración blanquiazul de Calderón, porque esta gente se sumará a las
fuerzas municipales, estatales y federales existentes, y aunado a los elementos
de marina y ejército, seguramente que la cobertura será mejor. Lo deseamos de
todo corazón, por el bienestar y tranquilidad de todos. Cierto, son pocos
500 soldados que trabajarán como policías, pero por algo se empieza, y
suponemos que seguirán otras acciones que debe tomar en forma por demás urgente
el gobierno federal, seguramente, cansado de los insultos y señalamientos que
hace la población y que, en época pre electoral son altamente dañinos para sus
“7”, magníficos o enanos, como los quiera ver, que por cierto, violando toda
ley, están en plena campaña en el país. Egidio Torre ha
aguantado una serie de infundadas críticas que a nivel nacional nos hacen: los
tamaulipecos no somos lo que se piensa y duele saber que nos señalen con índice
de fuego, que nos digan que somos lo peor. No se vale, y lo que es más: no lo
merecemos. Seguramente habrá
una distribución inteligente de los elementos que se suman a la lucha de los
tamaulipecos, y seguramente, muchos de los que actualmente están en la entidad
se pondrán a trabajar de manera más intensiva, con mejores resultados, como
todos lo queremos ver. Decíamos que el
gobernador tamaulipeco no dijo nada acerca de la andanada de ataques
infundados, y decimos infundados porque no son apegados a la realidad, sino a
un interés mediático de mentes perversas que buscan no como justificar lo
que pasa, sino a quien culpar. ¿Qué tenemos que
hacer los tamaulipecos? Dar un voto de confianza a nuestro gobierno, ese que se
preocupa por los que a diario habitamos en este maravilloso estado, que procura
que estemos viviendo mejor cada día. Los
acontecimientos que hemos vivido no son normales en el sentido de que no los
habíamos vivido antes. Hay que vivirlos, no queda de otra, pero hay que hacerlo
de una manera congruente, tranquila y franca, sencilla y honesta. Muy bien por el
gobernador Egidio Torre; la verdad, nos da gusto escuchar y leer de estas
acciones. Ahora solo falta poder ser escuchados en nuestras inquietudes, sin la
necesidad de tener que esperar semanas o meses en aras de una oportunidad de
comunicarnos, porque, finalmente, todos tenemos ese derecho y queremos
ejercerlo. No nos hagan que
pensemos mal, por una parte, apoyemos a nuestro gobierno y participemos en lo
que nos piden, en bien de todos. Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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