Por: Rosa Elena González11/05/2011 | Actualizada a las 22:27h
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Obviamente
podríamos decir que la diferencia entre una señora presidenta y un señor
presidente es de género, aunque, a decir verdad, el Don es como un titulo que
se gana y se aplica a todos aquellos que son dignos de que se les llame con
respeto y admiración. Ser
un gran señor o una gran señora es difícil en estos tiempos, aunque se
encuentren en las alturas gracias a un puesto de elección o designación igual
pueden ser simples presidentes o presidentas, para tener la distinción tendrían
que poseer varias virtudes (además del nombramiento) tales como el conocimiento
de todo lo que sucede en su entorno, sensibilidad para abordar cada uno de los
temas de interés colectivo, sencillez para tratar a todas las personas por
igual y darle a cada quien su lugar, en síntesis, tener don de gente que hoy
día poco se ve. La
muestra fue el miércoles 11 de mayo, 9.30 de la mañana, cuando llegan por
separado a conocido restaurante de la capital tamaulipeca, un presidente y una
presidenta, ambos se veían contentos, aunque en el rostro de ella se notaba
preocupación siempre la disimulaba con una sonrisa, en el semblante de él todo
era tranquilidad y despreocupación. En
una mesa el Presidente del Supremo Tribunal de Justicia, ALEJANDRO ETIENE
LLANO, platicaba amigablemente con un grupo de personas mientras degustaba su
norteño almuerzo, parecía relajado, como si el mundo estuviera en santa paz,
sin preocupación alguna, nada coincidente su actitud con el pensamiento de los
comensales. Algunos
se indignaban, otros se sorprendían, pero coincidían en que esa si es vida y
tranquilidad, al final, ¿qué puede saber el Magistrado Presidente de miseria o
de la gente que hoy no tiene que comer, que sufre por alguna injusticia?, poco,
o nada. La
tranquilidad que se reflejaba en el rostro de ETIENNE LLANO era propia de una
persona que cumple cabalmente con su deber, que esta trabajando en cada una de
las situaciones de honor y justicia que se realicen en la Entidad, que tiene
pleno conocimiento del buen desempeño en los juzgados, para él parece que todo
se maneja con honestidad y ningún ciudadano a sido victima de maltrato, que los
jueces son incapaces de llenarse los bolsillos a cambio de manipular los
expedientes de los mortales de acuerdo a sus intereses, no, eso no
sucede, por eso la paz y armonía casi celestial en el rostro del magistrado. Dos
horas transcurrieron y el chofer del magistrado esperaba pacientemente a su
jefe con la camioneta encendida, eso es bueno, pues mientras este desayunaba su
colaborador no sufría por las inclemencias del tiempo, el costo al erario es lo
de menos. Todo
lo contrario ocurrió con la Alcaldesa de Tampico, Tamaulipas, MAGDALENA PERAZA
GUERRA, quien ataviada en un traje amarillo primaveral, saludaba a los
comensales para después sentarse con un viejo conocido, compañero
de mil batallas, de partido y legislatura. La
señora presidenta llegó al lugar sin escoltas solo con su amigo y compañero de
legislatura el sub Secretario General de Gobierno FELIPE GARZA NARVAEZ, y su
secretario particular que aguardaba en mesa a distancia de la alcaldesa, varias
damas que se encontraban en el lugar comentaban la sencillez de la primer
autoridad del municipio de Tampico, mientras tomaba sus alimentos arreglaba
situaciones sociales, políticas, de importancia para sus representados. Dejaba
claro que tiene conocimiento de las necesidades de su pueblo, que se preocupa y
ocupa de las demandas de su gente, que las mujeres de trabajo saben responder y
dar buenos resultados. Exponía
con firmeza sus preocupación por acontecimientos en su pueblo, planteaba
estrategias para apoyar a su gente, no bajaba la voz ni ocultaba sus palabras,
tratando de demostrar que los colores los guardo para otros tiempos, pero ella
sabe que de acuerdo al empeño, a la dedicación que le imprima a su
administración serán los frutos que se reflejaran cuando sea necesario y
aplicarlos a las siglas que ella quiera. La
situación es que es evidente que no solo son de género las diferencias entre un
presidente y una Señora Presidenta. vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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