Por: Lorena Illoldi02/05/2011 | Actualizada a las 08:49h
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No sé usted, apreciable lector, pero yo tuve una
completa indigestión informativa causada por la sobre exposición de los medios
al “tema del momento”, la boda real inglesa. Hasta la coronilla, hasta el
copete –y no el presidenciable, ese que en pos de la silla se casa mientras
otro jamelgo en la carrera hace justo lo contrario– de nomás estar viendo,
leyendo, escuchando por todos lados notas, reportajes, programaciones enteras
dedicadas a tal acontecimiento.
Una realeza agonizante, enfrentada al debate acerca de la pertinencia de seguir
manteniendo a una onerosa monarquía, se anota hoy un rotundo éxito al dejar en
manifiesto el poderío que aún ejerce en el apetito de una sociedad globalizada
y ávida consumidora de noticias, y los más de 2 mil millones de espectadores
siguiendo el evento por televisión alrededor del mundo, lo confirman.
Símbolo de historia y tradición para unos e inútiles mamotretos del pasado para
otros, la realeza sigue ejerciendo esa fascinación sobre el mortal común y
corriente, súbdito o no de las coronas; basten las cifras de los compradores de
las revistas del corazón que se dedican a seguirle la pista a los reyes,
reinas, príncipes y demás nobles del viejo mundo… y antes de que digan de esta
agua no beberé, aquí en América Latina, los de sangre azul son sustituidos por
la adoración hacia artistas y deportistas, con sus consabidas publicaciones al
respecto. El show biznes, pues…
Y bueno, la humanidad por centurias ha idolatrado a los poderosos, a los que
habitan en esos distantes universos de abundancia y glamur, en las cimas del
poder, real o no, y a los que solo logramos atisbar de modo parcial y cuando
ellos nos dejan mirar…
Y así como la monarquía es algo anacrónico, así se me figuran las acciones
emprendidas para “fortalecer” la lectura, o al menos, las publicitadas en los
medios de comunicación por parte del instituto que rige las políticas
culturales del gobierno estatal, donde en una primera fase se instauran
círculos de lectura y se reparten lotes de libros, pero también se le da un
juego excesivo al reflector y la pasarela cultural.
Pero bueno, respecto a ambos asuntos, quizá solo sea mi personal renuencia a
todo lo que huele a rancio y a excesivo protocolo, a distancia de la gente y
show mediático, pues como muchos, prefiero la carnita, es decir, la sustancia,
el trabajo de campo, en contacto con la gente, con los destinatarios reales del
quehacer artístico y cultural: el pueblo.
Parece que no le entendieron mucho al exalcalde colombiano cuando habló de la
crucial importancia de ir hacia la comunidad a recoger sus intereses antes que
imponer una visión exógena, llena de contenidos que no les remueven ni por
asomo una fibrita de su corazón. También dijo el de Medellín de la importancia
de la inserción y acompañamiento de los funcionarios en la comunidad,
conocerlos e involucrarse con ellos para definir de origen las ideas y
proyectos, pero…
Habrá qué ver qué más hay en la chistera de la cultura oficial, y ojalá sean
otra cosa que montajes para los medios y más trabajo concreto para la
población, con metas que se alcancen y resultados que se midan en beneficios e
impacto social.
Bueno: eso digo yo…
CAJÓN DE LO QUE NO DEBERÍA ESCRIBIR Y SIN EMBARGO ESCRIBO…
1.- LA FRASE: “El éxito consiste en obtener lo que se desea. La felicidad, en
disfrutar lo que se obtiene”. Ralph Waldo Emerson.
2.- UN TROZO DE POESÍA: “Pongo el oído atento al pecho, / Como, en la orilla,
el caracol al mar. / Oigo mi corazón latir sangrando/ Y siempre y nunca igual./
Sé por qué late así, pero no puedo/ Decir por qué será”. Xavier Villaurrutia.
3.- MISCELÁNEOS: Este 29 de abril se celebró el día mundial de la danza, y va
palomita para el ITCA que sorprendió gratamente a los usuarios de la Central
Camionera con una intervención dancística en sus instalaciones; las ejecuciones
de bailarines de Studio Fox y de la Casa del arte refrescaron a los viajantes
que disfrutaron los sorpresivos números artísticos. Que el niño que se haya
asomado a sus corazones este pasado 30 de abril acabe por salir para que le
ayude a recordar cómo disfrutar la vida: tenga usted la mejor semana de su
vida…
Lorena Illoldi,
tampiqueña de origen y victorense por adopción, es actriz, poeta, dramaturga, directora de teatro y promotora cultural independiente.
Parte del colectivo artístico EL ALEPH, colabora en medios electrónicos con su columna DIGO YO..
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