Por: Carlos Santamaría Ochoa28/04/2011 | Actualizada a las 20:10h
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Cuando
hablamos de diabetes, un término que “aprendimos” hace casi dos décadas,
entendimos lo que significaba en la vida no solamente de las personas sino de
la familia, de la sociedad y de las autoridades. Lo visualizamos como un
problema común, conjunto, en el que todos tenemos una responsabilidad que
cumplir. Hemos
dicho una y mil veces que no es culpa de las autoridades el hecho de que sea la
primera causa de muerte, como lo hace ver el doctor Moisés Saldívar Aguilar,
jefe de la Jurisdicción Sanitaria número uno en Tamaulipas, y que su
declaración nada tiene de distinto con otras más en la entidad… y en el país,
aventurándonos a afirmar que es en el mundo entero donde se ha clasificado a
ésta como un enemigo mortal. Pero
insistimos en el hecho de que por más que haga la autoridad por controlar este
padecimiento crónico degenerativo, si los que lo padecemos o vivimos con ella
no hacemos algo, de nada servirán los muchos millones de dólares que cada año
se destinan a esta lucha a través de autoridades sanitarias, organizaciones
como la Federación Mexicana de Diabetes, la International Diabetes Federation y
“Vive con Diabetes”, en ciudad Victoria. El
dinero no alcanzará a cubrir la indiferencia con que la manejamos, y es que,
como no duele, como el organismo se llega a “acostumbrar”, no le tomamos la
seriedad que debemos. Esa es una triste pero firme realidad de la enfermedad. El
doctor Saldívar enfatiza que el sobrepeso y la obesidad tienen mucho que ver
con esta enfermedad tan devastadora; la segunda causa de muerte son los
accidentes de tránsito, y la tercera, enfermedades del corazón. Así está el
panorama actual de los fallecimientos en la capital tamaulipeca. Habla
el funcionario de 3 mil 500 pacientes registrados en la SST, aunque faltan los
que hay en el IMSS, ISSSTE y otras instancias, así como los que prefieren
permanecer en el anonimato, por un equivocado temor a ser rechazados. Hoy por
hoy, la diabetes es tema cotidiano y no afecta el desarrollo de la gente en
sociedad, aunque hay todavía uno que otro retrógrada que piensa que no somos
capaces de hacer lo que debemos. Es
por eso que, cuando la secretaría del ramo maneja sus estrategias, el doctor Norberto
Treviño García Manzo considera que las acciones se deben incrementar, aunque se
enfrenta, por ende, a una realidad que vivimos en este hermoso país: la falta
de recursos en forma suficiente. Pero
lo más importante, sigue siendo el hecho de que los que hemos sido
diagnosticados, los familiares, quienes viven con obesidad o sobrepeso tomemos
conciencia de lo anterior. De
nada serviría, por ejemplo, que Treviño García Manzo dispusiera de los mejores
endocrinólogos paraenfrentar esta grave
epidemia, si no tomamos las acciones pertinentes. Es algo así como decirle a un
alcohólico “no tomes”, y el responda afirmativamente… pero al salir, se meta a
una cantina a beber “unas cuantas” en detrimento de su salud. No
es un juego: la diabetes es un grave, muy grave problema de salud en el mundo,
y si no actuamos, quién sabe qué sucederá en unos diez o quince años. De por
sí, las autoridades sanitarias mundiales consideran que es un tema
alarmantemente preocupante, y no hay recurso que alcance. ¡Vaya!, ni en los
Estados Unidos, que se jactan de ser un país con un gran desarrollo y muchas
cosas más, han podido enfrentar el reto que implica acabar con los tremendos
gordos que vemos en cualquier video de la vida social estadounidense, ni han
podido acabar o disminuir con el problema tan grave que enfrentamos. La
mayor parte de victorenses se ubica en el grupo de 14 a 45 años de edad,
precisamente el rango donde se está disparando el número de casos Las
estrategias de la Secretaría de Salud deben ampliarse, y eso lo tenemos
presente, sin embargo, falta el recurso humano para poder enfrentar esta
situación que, si bien es cierto que muchos dejamos a un lado, nos ocasionará
graves problemas cuando se venga la segunda década del presente siglo: la
diabetes acabará matando a la mayoría de las personas. Es
por ello que urge sentarse con grupos sociales, con las llamadas “fuerzas
vivas” para considerar estrategias conjuntas; no podemos dejar todo el peso del
problema a un gobierno estatal, menos a un gobierno federal que se ha
caracterizado por su afición a recoger estadísticas, sin importar si son reales
o no. Hoynecesitamos acelerar todos los
esfuerzos, para salir avante. Y
en ese rubro, tenemos que pensar en actividades al aire libre que nos permitan
disminuir el diámetro de nuestras barrigas, en métodos para que aprendamos a
comer mejor, balancear los alimentos y todo eso que nos lleve a mejorar la
calidad de vida que tenemos hoy en día, y que seguramente tendrá un importante
impacto en las estadísticas de salud en Tamaulipas. Hay
quien pretexta el intenso calor que vivimos para no hacer ejercicio y de esa
manera, aguantarse en casita; cierto, el intenso calor nos afecta de manera muy
importante, pero si no actuamos a tiempo, lamentaremos lo que viene. Es
importante que todos hagamos un esfuerzo por mantener la salud en los tenores
que se deben, es urgente actuar, y todos lo sabemos. Ayudemos a quien nos
proporciona políticas de salud, porque, finalmente, ganaremos la totalidad de
habitantes de la entidad… y el mundo. Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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