Por: Carlos Santamaría Ochoa23/04/2011 | Actualizada a las 17:20h
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Muchos
habitantes de Victoria y sus alrededores viajan este domingo de regreso a casa.
Algunos, previniendo cualquier situación, desde el sábado han emigrado a casa,
sabedores que por lo general el domingo las situaciones de congestionamiento en
las carreteras son comunes y pueden ocasionar el retraso en la llegada al
hogar, o en algunos casos inconvenientes que bien pueden ser costosos o
irreversibles.
Ya algunos prestadores de servicios vuelven a tener promedio de ocupación que
ostentaban antes de los días de la llamada Semana Mayor, y comenzarán de nueva
cuenta a preocuparse por mantener sus negocios a flote, dado el índice que han
manejado durante el año y que, por situaciones de todos conocidas no es el
idóneo, y en algunos casos ni siquiera el mínimo soportable.
Pero volviendo a los paseantes, ya estarán muchos con rumbo a casa, para lo que
seguramente se tomarán también las medidas necesarias.
Es importante haber podido descansar y disfrutar las vacaciones en familia o
con los amigos; las anécdotas serán muchas y habrá pláticas, fotos muchas otras
cosas que compartir.
El regreso implica volver a la rutina de todos los días en cuanto al trabajo, a
la casa y dentro de una semana, a la escuela, para cerrar un período en la
universidad donde las evaluaciones darán cuenta del trabajo realizado durante
los primeros meses de 2011. En otros casos, incorporarse a las tareas que
tenemos en aras de poder colaborar con nuestros talentos y fuerza de trabajo en
el bien de una entidad golpeada pero que altiva se levanta ante la adversidad.
Eso lo sabemos todos: hay que luchar muy fuerte para volver a ser lo que
siempre hemos sido.
Afortunadamente, las autoridades reportan pocos siniestros y accidentes, y
califican la Semana Mayor como blanca, es decir, sin acontecimientos que
lamentar, aunque se reporta uno que otro accidente que ha cobrado alguna vida.
Sin embargo, podemos considerar que no ha sido un saldo trágico como antaño: hoy
la gente presta más atención a las autoridades, tenemos una idea distinta de lo
que son las vacaciones, y cada vez somos menos los que salimos a pasear en
forma irresponsable. Han cambiado mucho las cosas, en otras palabras.
El retorno a casa es latente, y habrá que hacer algunos ajustes en varios
conceptos para poder incorporarnos adecuadamente.
¿Qué nos han dejado las vacaciones?
Es una pregunta que cada uno debe hacerse, con el deseo de que la respuesta sea
adecuada, que haya motivos de sobra para sentirnos satisfechos, y que los
acontecimientos negativos cada vez se alejen más de nuestras ciudades,
carreteras, entidad en general y destinos de toda índole.
Hay que prepararse para un mejor futuro, y hacer que los días de asueto hayan
sido realmente favorables para todos nosotros.
Los que no tuvimos oportunidad de viajar –por cuestiones económicas, por tiempo
o por miedo- podemos decir que disfrutamos de una ciudad prácticamente
desierta, ajena a todo bullicio; la calle Hidalgo estuvo transitable aunque con
algunas horas “pico” aún que nos dejaron congestionamientos y el tener que
aguantar a esos que dicen que manejan pero que no tienen la mínima idea de lo
que es el respeto a los demás, o los que se sienten “el ombligo del mundo” y no
atienden las recomendaciones básicas de una convivencia social.
Existen esos seres que no toman en cuenta las necesidades, gustos y
preferencias de los demás, así como también los que piensan que no hay que
hacer nada para agradar a nadie más que a nosotros mismos.
El caso es que todos, a partir de este domingo, encontramos la oportunidad de
reincorporarnos a la entidad de donde somos, a la ciudad donde vivimos, o a la
colonia donde habitamos. Hacer las cosas con tiempo nos ahorra muchos
sinsabores.
La televisión resulta ser una buena compañera en estos días para poder
recrearnos un poco, aunque a decir verdad, la programación resulta monótona en
ciertos días y horarios, pero finalmente, tenemos la oportunidad de ver otras
cosas distintas a las que vivimos día a día.
El gobernador Egidio Torre Cantú ha estado reunido con diversos funcionarios de
secretarías distintas, recibiendo reporte de las actividades realizadas.
Seguramente, quienes se encargan de la promoción turística estarán contentos
por el resultado que, a pesar de lo que hemos vivido, ha levantado promedio de
ocupación en los distintos destinos turísticos con que cuenta la entidad.
Hay que comenzar a preparar las siguientes vacaciones en el verano, estar
dispuestos también a pasear con tranquilidad, y pedir a nuestras autoridades
nos garanticen esa tranquilidad disfrutada durante la Semana Santa. Hoy más que
nunca, los tamaulipecos requerimos validar nuestra identidad, nuestra
tranquilidad y nuestras actividades con la certeza de que podremos
incorporarnos a la sociedad en toda su extensión sin problema alguno.
Hoy, tenemos la esperanza de que las cosas comienzan a cambiar para bien de
todos, y hoy mismo, comenzamos a vivir el resto de nuestras vidas, para lo que
hacemos una plegaria por la paz y la tranquilidad de todos.
Saludamos a quienes llegan, y con esperanza, a los que no pudieron viajar.
Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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