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Sección: Editoriales / El Debate Equis

Un Presidente sin poder nacional

Por: Eleazar Ávila 18/04/2011 | Actualizada a las 22:35h
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Como se supone que estamos en “Semana Santa” y porque estamos seguros, que muchos ciudadanos están más relajados que de costumbre, apostamos a dar una revisada al funcionamiento del Estado, entendido éste, como la entidad superior que se conforma por los preceptos de territorio y soberanía y que cualquiera que pretenda ser Presidente de México debe conservar. A menos que se apelliden Calderón Hinojosa.
 
Y al hacerlo, quiero advertir que la fórmula que les paso al costo, es la misma que cualquier nación que desee mantener el sagrado concepto de la Seguridad Nacional, cuya receta, en este mundo de locos, les garantiza que el agua estará tibia para todos o bien, que no se le reventará la yema al cocinar unos huevos. 
 
De lo que comentamos, obvio, no viene en los manuales de cocina nacional, menos en los de beisbol, pero si en los de Alta Gerencia Nacional, que te indican con mucha claridad, que gobernar tiene el compromiso de hacer posibles los llamados Objetivos Nacionales Permanentes y que más o menos, cada seis años en campaña, son proclamados al estar están ligados a los valores, la salud, la educación, la seguridad y los que nos vengan a la mente.
 
Los llamados Objetivos no pueden además, afectar el concepto de Seguridad Nacional (ojo confundir como sucede hoy con las pistolas y las resorteras) que incluye la Seguridad Interna, la Seguridad Externa, el Desarrollo  y la Estabilidad.
 
Una vez revisada la primera etapa, la meta es salvaguadar el llamado PODER NACIONAL que lo integran el Poder Político, el Poder Económico, el Poder Sicosocial y el Poder Militar, como elementos operativos de lo que se anote como Objetivos Nacionales de Seguridad Nacional.
 
Por eso, cada vez que las llamadas Presiones Dominantes, por ejemplo, las de carácter financiero internacional, las de salud ( influenza y otras yerbas), el narcotráfico, (que Felipe opero como si fuera un partido de barriada y no una empresa transnacional) el mandatario en turno siempre podrá echar mano de cualquiera de las llamadas partes de ese mismo Poder Nacional para resolver, previa Hipótesis de Conflicto y para que La República y/o Estado  logre sus metas específicas que redunden en el más grande de los Objetivos Nacionales Permanentes, el del Prestigio Nacional y que normalmente, cuando es efectivo redunda en uno más superior, el del Prestigio Internacional.
 
Cuando me lo explicaron en 15 minutos, no pude más que botarme de la risa para luego pasar al dolor de estómago y a la siguiente pregunta. ¿Por qué si hasta leido es tan fácil los mandatarios se pasan por alto el librito?
 
Aquí empiezan las figuraciones. La sospecha es simple, todos los humanos en nuestro libre albedrío tenemos, valga la redundancia, la libertad para proceder en cualquiera de los sentidos que nos parezca. A la vez de atender a la inteligencia social, la personal o a la de nuestros amigos, que siempre estarán cerca para opinar sobre lo que hacemos, cómo lo hacemos y los riesgos de nuestros actos.
 
Es sicología básica. Si le pasa a quienes no tienen un plano de poder de mayor trascedencia que  sea su casa, sus cuates y su trabajo, imagine ahora los efectos de quien es o ha sido Presidente de México. Dueños de ese Poder Nacional  que les hace dioses en la tierra con el que pueden  trascender para bien y ganarse el cielo de los mexicanos o bien, el infierno y con ello, nos lleven entre las llamas de sus actos infernales.
 
Para cerrar en el ejemplo, pongamos en perspectiva lo que ha sucedido en más de cuatro años del mandato de Felipe Calderón Hinojosa y la forma en que pasó el discurso de la guerra que “yo voy a ganar”, a la guerra compartida en la que “si no gano” es porque los estados confederados, los partidos, los medios, los Estados Unidos, la sociedad, el perico y los que quiera agregar no hicieron su parte.
 
Lo mejor de cada casa…
 
Estoy seguro que desde la Ciudad de México dijeron, este asunto está peladito y en la boca, pero por supuesto que no. Y por eso anotamos que los diputados integrantes de la LXI Legislatura del Congreso del Estado, sostuvieron una reunión con el gobernador Egidio Torre Cantú para intercambiar opiniones y abordar el tema de la seguridad y reiterar su apoyo al poder ejecutivo, expresando su plena confianza en las acciones que lleva a cabo en coordinación con el Gobierno Federal y los Ayuntamientos.
 
La titular de la Junta de Coordinación Política Guadalupe Flores Valdez, dijo en directo que “los integrantes del Congreso del Estado queremos hacerle saber a usted que en la importante tarea de gobernar a esta entidad, cuenta con nuestro respaldo ya que el Poder Legislativo, en el ámbito de su responsabilidad, trabaja por construir un Estado Fuerte para Todos”.
 
Al cierre: Me encantan sus frases no lo puedo negar, es más las voy a coleccionar: “El general Ubaldo Ayala Tinoco determinó en el relanzamiento de la estrategia de seguridad para Tamaulipas planteada por el ejecutivo del estado al gobierno federal que era necesario poner a disposición del propio ejecutivo estatal su cargo para que él determinara el siguiente paso a dar”. Morelos Canseco es así, cualquiera diría que está en el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
 
“Es una acción honorable del general poner a disposición su cargo del gobernador, este en ejercicio de sus atribuciones constitucionales determinó aceptar la renuncia e invitar a colaborar a Don Rafael Lomelí Martínez”.
 
OTROSI: Tiere razón el Fisgón… ¡Cuidado CETES! Reconocer el primer error es lo difícil, los demás se van a ir rapidito.
 
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Eleazar Ávila

Columnista en varios medios de Tamaulipas y el país.
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