|
Sección: Editoriales / Escenario político
Rigo Rodríguez, diputado federal por el PVEM
Por: Marco Antonio Torres de León
18/04/2011 | Actualizada a las 09:21h
|
La Nota se ha leído 1958 Veces
Dice
un estribillo de la canción popular mexicana Balajú, aquél señor que según esto
–dice la historia- se fue a la guerra y no me quiso llevar:
“Ariles y más ariles, ariles de la cañada, la mujer es la que pierde, el hombre
no pierde nada”.
Cierto es que en este tiempo la mujer (en política) es quien pierde; no cabe
duda.
Y si no lo creen, pregúntenle al moderno “Juanito” SALOMÓN ROSAS quien en un
acto de cínica actitud despojó de su curul a su esposa SARITA MONTIEL dejándola
sin goce de sueldo.
El taimado Salomón está cobrando en el Congreso de la Unión y ya va para tres
años casi exactos.
Y su esposa se quedó chiflando en la loma.
Pasaremos a otro asunto.
RIGOBERTO RODRÍGUEZ RANGEL tiene un proyecto político en puerta, ser candidato ha
diputado federal por el VI Distrito en un corto tiempo, a saber.
Y lo haría por el PVEM, partido político (¿) que va a querer quitarle al PRI
muchas candidaturas en el año 2012; entre ellas la de Madero y Mante,
aprovechándose de que el tricolor lo necesitará en la elección presidencial por
venir.
Rigoberto –sabemos- desea tomar como punta de lanza de su proyecto, nada más y
nada menos que esta cabecera del Distrito Seis, o sea, el mero centro de la
ciudad mantense.
Y lo haría respaldado por políticos solventes del Mante, entre otros, por
ALEJANDRO GUEVARA COBOS, quien si otra cosa no ocurre o acontece le ofrecería
su respaldo total al diputado verde-ecologista.
A saber Rigoberto Rodríguez pretende ser candidato a diputado federal y para
eso está trabajando fuerte.
El partido político que lo postuló a diputado local hace 1 año es el Partido
Verde Ecologista de México, el mismo que ya comenzó un estira y afloja para
lograr arrebatarle al PRI varios distritos electorales, sabiendo que irían en
alianza estratégica (ya no digamos oficial) con el PRI y con ENRIQUE PEÑA NIETO
en el año 2012.
Repetimos, entre ellos el PVEM busca quedarse con la candidatura del sexto
Distrito, cuya cabecera es Mante.
A nadie extrañe pues que Rigoberto Rodríguez haya comenzado a moverse en el
Distrito Federal apoyado en su amigo RICARDO GAMUNDI, quien a su vez trataría
de influir para que el PRI lo tome en cuenta; se trata de facilitarle las cosas
a Rigoberto Rodríguez, quien de conseguirlo, dejaría otra vez con un palmo de
narices a otros políticos mantenses, incluido a HÉCTOR LÓPEZ GONZÁLEZ, que
aspira a convertirse en diputado federal del distrito Seis.
A otra cosa.
A´ i les va un chiste malo, de pésima estructura pero de gran moraleja:
Era un hombre tan hambreado, tan hambreado, y –a la vez- tan idiota que
cuando oyó decir que cada niño que llega a este mundo trae torta bajo el brazo,
el guey se fue corriendo raudo y veloz a los hospitales a comerse toda la
comida que traen en sus axilas los bebés.
Pues bien, aunque mis lectores no lo crean, esta clase de gente la hay en el
México del Siglo 21. De que los hay los hay.
Y aunque parezca increíble, si existe esta clase de personas.
En otro tema, a propósito de la dolorosa guerra desatada hace 4 años en México
con FELIPE CALDERÓN como presidente de México, los tamaulipecos aprendimos ya a
ser inmunes ante el dolor, como dice la canción.
Porque resulta que no podemos ir a ningún lado de Tamaulipas, so pena de
correr el consabido peligro de quedar atrapados entre retenes, pelotazos o
emboscadas.
Los tamaulipecos decimos como cantaba el poeta, cuando afirmaba propositivo:
“Tengo que aprender a ser inmune ante el dolor”.
Así Tamaulipas como entidad, se volvió inmune ante el dolor.
Otra frase del poeta que nos gusta, dice: “Tengo que hacerme fuerte lo sé, y a
Dios yo le quisiera pedir…valor y que me dé un consejo…”.
Los tamaulipecos somos indudablemente una raza fuerte de bronce, raza o
progenie bañada por el sol pero enjuagados por la luz tenue, suave y deliciosa
de la luna.
Diríase que a los hombres de bronce tamaulipecos de verdad los bañan el sol
endureciéndoles el rostro; mientras que la luna hace la otra parte: les suaviza
sus facciones.
Todo esto viene a colación porque hay un alcalde que se siente muy orgulloso de
sus orígenes y de sus raíces tamaulipecas.
Se trata del mismo alcalde que constantemente está orgulloso de tener entre sus
venas sangre huasteca y tamaulipeca.
Este alcalde es HUMBERTO FLORES DEWEY, lo decimos sin mayor preámbulo.
Es digno de admiración, porque sabemos que también predomina aquí una raza hipócrita
y auto-engañada que gusta avergonzarse de la sangre indígena que corre por sus
venas.
Son tamaulipecos que niegan sus raíces, reniegan de su sangre mestiza; odian al
indio aunque la sangre de los mexicanos está compuesta en su mayoría por sangre
maya y de toda clase de esencia pura.
Humberto suele hacer referencia insistentemente a sus orígenes tamaulipecos, y
a la prevalencia de la sangre huasteca que tenemos los sureños tamaulipecos.
Lo dice para enseguida afirmar, “a mucha honra”.
Humberto Flores ama a su tierra El Mante, quizá más que mil voces que juran y
perjuran que sienten un amor ardiente por su terruño.
Pero que hablan por hablar.
Porque no basta hablar; hay qué saber actuar.
“Los mantenses estamos muy orgullosos de ser huastecos”, suele decir Humberto
Flores en sus intervenciones formales o informales.
Anoche por ejemplo, a propósito de la celebración del 90 aniversario del
traslado de poderes municipales desde Congregación Quintero hasta el Mante, el
presidente municipal HUMBERTO FLORES DEWEY hizo alusión a la sangre maya y
huasteca que une a casi todos los naturales de la región.
A la gente de este lindo sur tamaulipeco nos hermana una misma sangre, la
sangre de indio, asegura.
A la gente de Oaxaca, de Yucatán, Chiapas y de Tamaulipas que estamos aquí
reunidos, en la celebración de este gran evento que es el Traslado de Poderes
Municipales desde Quintero hasta Villa Juárez (hoy Mante) nos unifica un
mismo origen, somos indios, raza pura.
El alcalde lo dice con tanto orgullo que – aquí lo reconocemos- hace que
se nos enchine la piel de la emoción.
Anoche Humberto Flores dio una lección y un viso de su sentido amor por las
etnias mexicanas, por el mestizaje conseguido y cuyo color predominó durante la
fiesta nocturnal de abril.
Y –de pasada- dijo estar orgulloso de la estirpe india yucateca,
oaxaqueña, chiapaneca y tamaulipeca que se halló reunida en un solo lugar.
Misma estirpe que durante los próximos días estarán unida en torno a las
Fiestas de Abril Mante 2011.
Y para lo cual el Ayuntamiento del Mante que encabeza el doctor HUMBERTO FLORES
les hizo atenta invitación a pobladores de aquéllas septentrionales
regiones del sur del país.
Correspondiendo a la gentil invitación, estos mexicanos vinieron al Mante sin
dudar; aun con riesgo de sus propias vidas, por lo inseguras que son las
carreteras.
Humberto en síntesis manifestó el gran respeto que tiene por la gente de
bronce.
Se trata de la misma gente –raza- que ya lo dijimos, se baña con el sol y
se broncea con la luna.
Admirable es todo aquél hombre que se siente orgulloso de sus orígenes.
Al tal hombre nunca le faltará nada.
Porque sabe de dónde viene y para donde va.
Al mismo tiempo es agradable ver que Humberto Flores como alcalde del
Mante, hace mucho, con poco.
¿Austeridad o inteligencia?
Las dos cosas. Pero más la segunda.
Es agradable ver que con un modesto presupuesto, el presidente municipal está
devolviéndole a los mantenses la confianza perdida; que está animándolos a
salir a las calles a disfrutar de paz social, la misma armonía que parecía
estar perdida.
Bien, es todo por hoy, hasta mañana.
|
|
|
Ultimas Columnas del Autor
|