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Sección: Especiales / Entrevistas
Discrepan sobre cambio religioso de Sor Juana Inés tras 316 años de su muerte
Los estudiosos de Sor Juana Inés de la Cruz discrepan tras 316 años de su muerte, que se cumplen hoy, sobre el por qué la "décima musa" dejó la pluma dos años antes de morir....
Por: Julián Rodríguez Marín /EFE
17/04/2011 | Actualizada a las 18:35h
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México, 17 abr (EFE).- Los estudiosos de
Sor Juana Inés de la Cruz discrepan tras 316 años de su muerte, que se cumplen
hoy, sobre el por qué la "décima musa" dejó la pluma dos años antes
de morir, entregó sus libros y se sometió a penitencias y a una vida ascética,
señalaron expertos consultados por Efe.
"Es como si esa decisión de no
escribir más equivaliera a un oscuro propósito de no vivir más, lo cual deja
subsistir el misterio, pero abre un campo no tan nebuloso para las
conjeturas", escribió el crítico literario Antonio Alatorre (1922-2010) en
su ensayo "Sor Juana y los hombres".
Durante mucho tiempo la Iglesia católica
y escritores católicos, entre estos el principal editor de su obra, Alfonso
Méndez Plancarte, han considerado la conversión de Sor Juana como un proceso
natural en una monja que dejó los escritos mundanos y se dedicó a buscar su
salvación espiritual.
En esta corriente se incluye la obra
"Sor Juana Inés de la Cruz, la doncella del verbo", de Alejandro
Soriano, quien aseguró a Efe que nunca se ha probado con documentos que la
religiosa haya sido perseguida por la Iglesia.
"Los que dicen que Sor Juana fue
perseguida no tienen un solo papel, se tienen que probar las cosas",
aclaró.
Por el contrario, durante el siglo XX la
mayoría de estudiosos y escritores mexicanos y latinoamericanos laicos y
liberales, entre ellos, Alfonso Reyes, Emilio Abreu Gómez e incluso Octavio
Paz, aseguraron que Sor Juana fue víctima de presiones de la Iglesia, explicó a
Efe el experto Pascual Buxó.
"Sor Juana entra en crisis
presionada por los jerarcas de la Iglesia católica", afirmó Buxó.
Tanto Buxó como Soriano recuerdan que
Octavio Paz en su libro "Las trampas de la fe" dijo que Sor Juana fue
víctima de una intriga, un enfrentamiento entre el obispo de Puebla, Manuel
Fernández, y el arzobispo de Ciudad de México, Francisco Aguiar y Seijas, a
quien calificó de "misógino".
Buxó indicó a Efe que para someter a Sor
Juana, los jerarcas contaban con mecanismos internos "no formales"
para aplicar la disciplina eclesiástica, y que en caso de ser necesario una
llamada de atención del Santo Oficio era más que suficiente.
Soriano descarta que haya existido
alguna presión o juicio, debido a que no se cuenta con ningún documento, y
considera que todas estas hipótesis son solo especulaciones sin fundamento.
Aseguró que todos olvidan que Sor Juana
era una monja que había hecho profesión de fe y que su vida se desarrollaba de
acuerdo con la existencia monástica, es decir, que la mayor parte de su tiempo
se destinaba a sus rezos y obligaciones en el convento, mientras que el espacio
libre lo dedicaba a estudiar y escribir.
Todos los estudios admiten que las
principales controversias directas se produjeron entre Sor Juana y su confesor
Antonio Núñez de Miranda, quien le exigía a la poetiza dejar los versos y
estudios mundanos y dedicar su vida a Dios, como lo explicó la misma
"musa" en un documento llamado "Carta de Monterrey".
La mayor parte de los estudios laicos
señalan que la crisis de Sor Juana se dio a partir de dos hechos: primero, la
publicación en 1689 del primer tomo de sus obras, titulado "Inundación
Castálida", donde se divulgaron numerosos versos con temas de amor y
pasiones, y que no fue aprobado por algunos eclesiásticos, entre ellos su
exconfesor, indicó Buxó.
El segundo hecho fue la publicación en
1690 de un texto en el que Sor Juana rebate un texto de un teólogo en boga en
ese tiempo, el portugués Antonio Vieira, y que fue titulado como "Carta
Atenagórica", la cual generó diversas reacciones en favor y en contra de
la autora.
Buxó señala que entre estas reacciones
está la reprimenda del obispo de Puebla, Manuel Fernández, quien en un escrito
firmado con el pseudónimo de Sor Filotea, le pide, al igual que su exconfesor,
dedicar su talento a escribir sobre Dios con la advertencia de que si sigue
bajando más terminaría en el infierno.
"Está bien de leer libros profanos
si a usted le interesan las 'rateras noticias de la tierra', que termina con la
amenaza de que si continúa por ese camino se va al Infierno", advierte
Buxó.
Para Soriano, no existen presiones ni
amenazas, sino una conversación y consejos entre una autoridad religiosa y una
monja, con el fin de que busque la salvación de su alma.
Pese a las diversas interpretaciones
ambos investigadores coinciden en la necesidad de debatir y confrontar
opiniones.
"Yo esperaría que quien no esté de
acuerdo conmigo se tome la molestia de desmantelar mi trabajo y demostrar que
estoy equivocado", dijo Soriano.
Por su parte, Buxó sostuvo que "lo
deseable sería un debate serio y productivo, pero no se puede ser cuando las
posiciones están tomadas de manera previa. Podríamos entrar a un análisis para
encontrar conclusiones". EFE
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Los estudiosos de Sor Juana Inés de la Cruz discrepan tras 316 años de su muerte, que se cumplen hoy, sobre el por qué la "décima musa" dejó la pluma dos años antes de morir Fotografía Foto Internet
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