Por: Carlos Santamaría Ochoa05/04/2011 | Actualizada a las 13:58h
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Sin lugar a dudas
es una buena noticia el hecho de que se cuenta a partir de la fecha con una
frecuencia aérea a la frontera: Matamoros y su ciudad son el punto geográfico
más cercano entre México y la capital de los Estados Unidos de América, de ahí
la importancia que tienen tanto la ciudad mexicana y tamaulipeca como
Brownsville, en el estado americano de Texas. Es quizá
por esa razón por la que muchos proyectos de desarrollo contemplan a aquella
ciudad tamaulipeca y le incluyen en planes, estrategias y demás; recordemos que
el licenciado Manuel Cavazos Lerma tuvo aquel frustrado proyecto denominado
“Canal Intracostero” que si bien es cierto que era altamente contaminante y
agresivo para la vida silvestre del Golfo de México, tenía una buena intención. En aquellos años
se dijeron muchas cosas, pero había un interés muy especial por conectar a
nuestra entidad con la enorme y productiva “maraña” de canales existentes
en el vecino país del norte. Hoy, por las necesidades manifiestas de nuestra
capital con la frontera, la empresa Aeromar inaugura la frecuencia aérea que
conecta no únicamente a Matamoros con Victoria, sino con la ciudad de México,
la urbe más poblada del país, estableciendo un interesante puente de
comunicación que seguramente tendrá buena recepción en la sociedad tamaulipeca. En algunas
ocasiones hemos comentado sobre la empresa en cuestión: Aeromar es la única
línea aérea que por más de dos décadas nos ha ofrecido el servicio que enlaza a
las capitales del país con la de nuestro estado, y entre crisis y problemas de
toda índole sigue ofreciendo el servicio. Lo anterior es digno de un aplauso,
porque han llegado empresas aparentemente fuertes –y otras no tanto- a servirse
del gobierno del estado. Recordamos a esas
empresas que llegaron, hicieron un enorme ruido publicitario, usufructuaron la
concesión y se dedicaron a cobrar aunque no llevaran pasajeros, por la
naturaleza de los convenios realizados con las autoridades. Posteriormente,
dejaron la plaza abandonada a su suerte. La única que se ha mantenido es
Aeromar y pese a todo lo que se pueda pensar, seguimos teniendo el servicio al
D. F. Hoy, enlaza a una de las ciudades más importantes del país con nosotros,
lo que seguramente, insistimos, será visto con buenos ojos por los
tamaulipecos. Con una flota de
aviones pequeños, Aeromar ofrece un servicio seguro, dado que según los
expertos en navegación aérea los ATR que emplea son aptos para realizar
maniobras de emergencia con un altísimo grado de seguridad. También es justo
reconocer que se ofrece puntualidad, aspecto que muchas líneas aéreas dejan a
un lado y que, al garantizar el llegar a tiempo permite a empresarios,
funcionarios y público en general proyectar sus compromisos con la certeza de
que llegarán sin contratiempos, aunque, claro está, los imponderables que
ocasiona el clima ni ésta ni otra empresa pueden conjurarlos. Este martes ha
iniciado el servicio y sin lugar a dudas que abre ventanas de progreso para
Tamaulipas. Esperamos, sinceramente, que la sociedad responda al esfuerzo de la
empresa que maneja Amy Lindenberg, porque en esa medida podremos
beneficiarnos todos, es decir, usuarios y empresa participante. Se esperan muchas
cosas de este vuelo, porque hay la idea de proponer más adelante que se
instrumente una frecuencia hacia Reynosa e inclusive a Nuevo Laredo, lo que, de
resultar positivo y apoyado por los aeroviajeros, seguramente nos permitirá
estar mejor conectados con las ciudades más importantes de la entidad del
noreste mexicano. Tenemos la
certeza de que se hace un muy buen esfuerzo por ofrecer a los consumidores
finales el tener tarifas competentes, aunque somos de la idea de que este
servicio no es precisamente lo más barato que hay en el mercado. Luego de la
puesta en marcha a este proyecto, podemos asegurar que durante los días de
Semana Santa tendrá un repunte la empresa en cuestión, ya que decenas –o
cientos- de personas querrán aprovechar los días de asueto para salir con la
familia, dar una vuelta a otros lugares y romper un poco con la monotonía
que estamos obligados a vivir por aspectos que todos conocemos y que no nos
dejan estar tranquilos. Esperamos
sinceramente que no haya problemas para que el vuelo a Matamoros y de regreso
se quede, que suceda lo que aconteció con el de Victoria, y que podamos
tener la seguridad de contar con este servicio. Enhorabuena para
Aeromar, para Amy Lindemberg, para los victorenses y para los matamorenses,
porque en la entidad hemos dado un muy importante paso que nos llevará a
fortalecer los lazos productivos. Deseamos se consolide el proyecto y que poco
a poco apoyemos el mismo, así como el propiciar que se vuele a la Frontera
Tamaulipeca. Comentarios:
entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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